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Álex Pallete: "Las herramientas son como partituras: están todas online, pero hay que saber tocarlas"

  • Prodigioso Volcán y Picnic han presentado Exploratorium 2021, una especie de brújula para anticiparse a los desafíos
  • "En lugar de esperar a que los acontecimientos sucedan, se trata de prepararse para cuando ocurran"

Alegría desbocada. Frustración explosiva. Optimismo prudente. Eterna desesperanza.

Son los cuatro escenarios posibles que propone Exploratorium 2021. Tras la edición del año pasado, ideada por Prodigioso Volcán, ahora con el enfoque también de Picnic esta herramienta se presenta como una brújula para ayudar a las empresas a definir oportunidades y anticiparse a los posibles desafíos del momento.

Porque aunque no podemos predecirlo, sí podemos imaginarlo. El futuro.
Así lo cree Álex Pallete, Fundador & Chief Strategy Officer de Picnic. Hemos hablado con él sobre Exploratorium, futuros, teletrabajo, salud mental y empatía, entre otros temas.

RW. Agotamiento, incertidumbre... Son las palabras del momento. ¿cómo podemos hacerles frente cuando se refieren además a una fatiga a nivel estratégico?

Es una fatiga más bien pandémica que impacta directamente en la capacidad estratégica. No podemos predecir lo que va a pasar, pero la clave está en imaginarlo para proyectar y decidir mejor. Y después de intentar imaginar lo que puede pasar, nos hemos dado cuenta de que para analizar la posible evolución del estado anímico de la sociedad, y por lo tanto de las empresas, el criterio clave es la evolución de la vacunación. Eso va a decidirlo todo.

RW. Mirando al corto plazo, la vacuna se perfila como el aliento del optimismo pero, ¿qué escenarios se les plantean a las empresas en este contexto?

Hemos establecido dos criterios de evolución de la vacunación. Uno es la velocidad y el otro, la efectividad. En función de eso, tenemos velocidad lenta o rápida y vacunación eficaz o no. Si todo esto lo pones en un mapa te da cuatro posibles escenarios alternativos de futuro, pero además cuatro posibles estados anímicos.

En el mejor de los casos, si la vacunación va rápida y además es eficaz, lo que nos vamos a encontrar es una “alegría desbocada” donde quizá no haya habido tiempo de asentar los aprendizajes y se intente, por inercia, volver a lo que teníamos. La gente se moverá por el “pasar página”, evolucionando de ser vulnerables a invencibles. Se reactivaría el turismo, vuelven los grandes viajes... Quizá una manera de disfrute más consciente, pero volvería al ocio y la economía se reactivaría siguiendo el pensamiento de “ahora me lo merezco”.
Si hay una vacunación rápida pero no tan eficaz lo que tenemos es la “frustración explosiva”, donde puede haber rabia, desesperanza, más hartazgo, más restricciones, más tensión en lo sanitario y en lo político para buscar de alguna manera culpables. Y si la vacunación va más lenta pero funciona, es lo que llamamos el “optimismo prudente”, que supone un regreso más paulatino, aunque habría agravios comparativos entre los vacunados y los que no. En el peor de los casos, con una vacunación lenta y no eficaz, llegamos a la “eterna desesperanza”. Básicamente, que la sociedad no llega a ilusionarse, el impacto mental sería más fuerte y el aislamiento por seguridad se asentaría. Sería lo que llamamos un futuro pospuesto.

RW. La salud mental ha pasado a protagonizar parte de la conversación últimamente, ¿hacia dónde crees que nos llevará esto? ¿Lograremos empresas y una sociedad más empática?

Sí. De hecho, durante el peor momento de la pandemia ya vimos cómo las empresas estaban siendo más empáticas que nunca. Sacaron su lado más humano y empatizaron con el estado anímico de la sociedad. Vimos esos gestos de empresas maravillosas que demostraban un nivel de humanidad que no habíamos visto nunca. De reorientar la producción para fabricar material sanitario, de apoyo y protección a los empleados...

"El reto es mantener el grado de humanidad cuando las cosas vuelvan a la normalidad"

En un caso de extrema incertidumbre, la humanidad y la empatía han aparecido por parte de las empresas, pero el reto es mantener ese grado de humanidad cuando las cosas vuelvan un poquito a la normalidad. Porque cuando has dado un paso al frente, no puedes volver atrás. Y lo bueno de demostrar tus habilidades en público es que la gente ya ha visto que eres capaz. Lo malo es que ahora saben que si quieres, puedes hacerlo. En este contexto, nosotros creemos que la empatía de verdad empieza en la cultura interna con todos los empleados, su realidad personal y cómo se pueden adaptar a ella las diferentes maneras de trabajar. En la forma de organizarse y de proteger la salud mental de los empleados es donde vamos a encontrar más ejemplos de empatía. Porque, además, una compañía que no demuestra empatía hacia sus empleados es muy difícil que la demuestre hacia los consumidores. Esas incoherencias se pagan cada vez más caras.

RW. Después de que se hayan revisado estructuras, procesos, hábitos digitales... en las compañías, se perfila un modelo de trabajo sin oficinas y con equipo líquido, ¿cómo ves esta tendencia tras vuestro análisis?

Es una de las variables que manejamos y que cambia mucho dependiendo del escenario en el que estés. Es decir, el teletrabajo es distinto si hay una alegría desbocada, una frustración explosiva, una eterna de esperanza o un optimismo prudente. Pero más allá del teletrabajo, que es el medio, lo que ha cambiado es el fin: la productividad. La manera de ser productivos ha cambiado, tanto a nivel empresarial como a nivel individual. Todo el mundo ahora dice que el teletrabajo está aquí para quedarse, pero yo no creo que lo que estamos viviendo hoy esté aquí para quedarse. La manera en la que estamos teletrabajando, no creo que se quede tal cual. Y aunque es algo excepcional, como ocurre con todo lo excepcional, luego algo permanece. Así que va a haber una manera mucho más híbrida de trabajar, pero siempre buscando el seguir siendo productivos.

Ahora la manera de ser productivos es con un sistema de teletrabajo experimental. Pero desde luego que de todos los experimentos se sacan resultados y aquí podría ser que, dependiendo del escenario al que vayamos, el teletrabajo tome una u otra forma. Si vamos a la eterna desesperanza, el teletrabajo quizá sea parecido al de ahora, pero con más frustración. Si vamos al opuesto de vacunación rápida y eficaz, con un alegría desbocada, es muy probable que no se parezca al teletrabajo de ahora, pero algo de trabajo en remoto seguro que se va a mantener. En cualquier caso, la Estrella Norte debe ser siempre el encontrar un equilibrio entre productividad para la compañía y bienestar para los empleados.

RW. Habéis presentado Exploratorium 2021 como hoja de ruta a raíz del análisis de 1.000 tendencias. A pesar de la complejidad del momento, ¿todavía se pueden sacar líneas maestras?

No vas a poder predecir lo que va a pasar, pero es una herramienta que te va a permitir imaginar, proyectar y decidir mejor. Exploratorium no es un informe de tendencias, es una herramienta viva de información, inspiración y provocación, como una brújula virtual que permite navegar y explorar por los distintos escenarios a futuro que puedan suceder con una serie de variables. No es que haya una hoja de ruta marcada, sino que dentro de esta brújula, según dónde apliques el mapa, te puedes encontrar nuevas oportunidades o nuevos retos. Así que, por lo menos, aunque no podemos predecirlo, podemos imaginar el futuro y planificar en función de aquello que puede pasarnos, en vez de esperar a que los acontecimientos sucedan. Se trata de prepararse para cuando sucedan.

RW. El triángulo de futuros mapea los futuros posibles a partir de las tres fuerzas del pasado, presente y el futuro. ¿Qué claves lo componen en este momento de nuestra historia para las empresas?

El triángulo no te da las claves específicas sobre lo que va a pasar, sino que tiene tres áreas, el pasado, el presente y el futuro, y por eso se llama triángulo de futuros. Pero nosotros lo hemos adaptado al triángulo de fuerzas, porque al final toda compañía tiene un pasado, presente y un futuro. Así, hay un vértice que es el peso del pasado, algo innegable que abarca una serie de hábitos y costumbres que va a ser muy difícil despojarse de ellas. Por otro lado está el empuje del presente y, sobre todo, el tirón del futuro.

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Yo creo que tanto el peso del pasado como el empuje del presente es más difícil que una compañía los cree, sino que se adapta a lo que tiene. Donde está lo realmente fascinante es en el tirón del futuro, el tener claro hacia dónde quieres llevar la empresa. Y ahí es donde nosotros hablamos del propósito. Porque si esto es una brújula, el propósito es como tu norte. Hay que tener muy clara la razón por la que existes como compañía y que ya no vale solo con vender, sino que hay que aportar valor, trascender para crecer. Y esto es lo que compartimos sobre todo con Prodigioso Volcán. Ellos son los creadores originales de Exploratorium 2020 y a los que nos hemos sumado porque somos dos compañías independientes pero con muchas sinergias, lo que nos ha permitido sumar fuerzas bajo la misma visión acerca de la importancia del propósito en las compañías.

RW. El propósito ha cobrado más fuerza como concepto en la comunicación de las marcas este último año, ¿hacia dónde deberían moverse en lo sucesivo este 2021?

Nosotros trabajamos bastante con compañías en ayudarles a redescubrir su propósito y tenemos claro que donde no hay verdad, no hay propósito. Esa es la clave. El oportunismo sucede cuando no hay verdad, porque esa verdad conlleva compromiso, conectar con las necesidades de la gente... Y pueden ser verdades de producto, de servicio o de la convicción de los líderes. Pero “propósito” es la palabra más commoditizada de la industria, y es una pena porque hace unos años no era así, pero ahora parece que o lo tienes o no lo tienes.

"Hay compañías que piensan que el propósito es una frase bonita para compensar conciencias"

Lamentablemente hay compañías que piensan que el propósito es una frase bonita para compensar conciencias, y no es así. Un propósito es la brújula con la que tomas todas tus decisiones y que todo el mundo en tu compañía debería compartir. Y esta brújula debe estar siempre arraigada en verdades de la empresa, enfocada en necesidades de la sociedad y de las personas, con el objetivo de trascender para seguir creciendo y generar valor en la sociedad.

RW. Tras la edición del año pasado, ¿qué grandes cambios has visto con respecto a Exploratorium 2021? Porque han pasado demasiadas cosas...

El año pasado lo presentó solo Prodigioso Volcán, porque Exploratorium es suyo, y nosotros nos hemos sumado este 2021. El del año pasado era un informe de tendencias bastante sólido, anterior a que volara todo por los aires. La gran diferencia con el de este año es que esto no es un informe, es algo que está vivo. Por la situación la que estamos viviendo, no puede ser algo estático. Esto es munición adaptable para ser amoldaba a cada una de las situaciones. Exploratorium 2021 es algo mucho más líquido y adaptable. Porque tienes el triángulo de fuerzas, pero cambia según dónde lo apliques y puedes ver las tendencias más relevantes para tu sector y tu compañía en función de lo que vaya a suceder.

RW. ¿Has tenido miedo en estos meses, Álex?

El principal miedo que he tenido ha sido de salud, por mí y por la gente que me rodea. Pero esto es como la pirámide de Maslow: cuando el miedo de abajo lo consigues superar, subes al siguiente peldaño y el siguiente miedo que he tenido ha sido al impacto que esto pueda tener en un plano social y económico. Es decir, cómo puede afectar al estado anímico de la gente, cambiar hábitos, valores y prioridades, y económicamente porque sobrevivir después de esto no va a ser fácil para mucha gente. Eso me da miedo porque la supervivencia puede muchas veces llevar a la desesperación, y de ahí no suelen salir cosas muy positivas.

RW. A nivel social, en lo político también hay una palabra dominante: agotamiento. ¿Cómo crees que afecta la situación en el ámbito empresarial?

Claramente ese hastío es inevitable y humano, pero puede ayudarnos para cuando el hartazgo aparezca a distintos niveles de intensidad y que sepamos cómo reaccionar, incluso cómo anticiparnos. Eso es lo bonito de esto, porque cuando tú imaginas y proyectas te estás anticipando y puedes tomar decisiones con el suficiente tiempo como para amortiguar o aliviar un poco ese hastío. Y aunque tampoco se le puede cargar a una empresa con toda la responsabilidad, es curioso lo que estamos viendo. Hay datos cada vez más llamativos de que la sociedad da más credibilidad a las compañías para resolver los problemas sociales que los gobiernos no están solucionando. En este contexto, hay empresas que lo están aprovechando de manera proactiva y otras, reactiva.

RW. Desde Exploratorium, más allá del informe, ¿qué haréis para ayudar a las empresas en la definición de sus hojas de ruta?

Esta herramienta es el principio de una experiencia y lo que vamos a hacer es proponer a las compañías aplicar esta herramienta en su día a día. Nosotros tenemos un dicho que es que las herramientas son tan buenas como la gente que las utiliza. Y esta herramienta, aunque la vamos a dar en bruto, realmente se vuelve útil cuando la aplicas en neto para tu compañía. Además tenemos la metáfora de que las herramientas son como las partituras: están todas online, pero hay que saber tocarlas.

RW. ¡Y leerlas!

Primero leerlas y luego saber tocarlas. Pues esto es un poco lo mismo. Esto es la partitura y ahora, para tocarla, lo que vamos a ofrecer a las compañías es poder tocarla juntos, aplicarla de manera muy ágil y con una serie de talleres muy sencillos que te ayuden a seleccionar los escenarios, identificar oportunidades para tu compañía y luego idear posibles nuevas soluciones en formato de producto, servicio, experiencias o contenido. Porque nadie mejor que la compañía sabe cuál es el peso de su pasado, el empuje de su presente ni puede decidir cuál es el tirón hacia el futuro. Cuando lo haces a medida es cuando esto tiene sentido y cobra vida.

RW. ¿Qué haces, además de todo lo que nos has contado, en tu día a día para que el mundo sea mejor?

Algo que yo hago a nivel personal y profesional, cuando colaboramos con gente como Prodigioso Volcán, es despertar en los demás el potencial que tienen para impactar y crear valor. Cuando viene un amigo con un proyecto, una start-up, un cliente grandísimo o mi equipo, trato de identificar el potencial que todo el mundo tiene y ayudar a que le saquen el máximo provecho. Porque a mí me resulta relativamente sencillo. Y es interesante porque vivo como una mezcla entre ilusión y frustración. Cuando veo a alguien muy crack haciendo algo, me frustra que no lo esté expresando o aprovechando. El ilusionar a la gente con su propio potencial y que se lleven un subidón de autoestima, creo que hace mi entorno un poco mejor. Cuando veo alas mojadas, siento la necesidad de secarlas y que se desplieguen.

¡Qué bonito!

Más info.: Exploratorium 2021