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Google apelará esta semana la sanción antimonopolio sobre Android ante la Comisión Europea

  • La tecnológica fue multada en 2018 con 4.340 millones de euros por prácticas anticompetitivas
  • La Comisión halló abusos de dominio en acuerdos de preinstalación de aplicaciones con fabricantes de teléfonos

Este lunes comienza una audiencia judicial que se llevará a cabo durante cinco días en la que Google tratará de apelar la sanción antimonopolio impuesta por la Comisión Europea en 2018 sobre el abuso que la compañía tecnológica hizo a través de la posición de dominio en el mercado de su sistema operativo Android. Según el organismo comunitario, la unidad de Alphabet habría llevado a cabo prácticas anticompetitivas para frustrar la actividad de algunos de sus rivales y competidores, lo que le ha valido una multa de 4.340 millones de euros.

Durante las diferentes sesiones que tendrán lugar a lo largo de esta semana, los abogados de la tecnológica tratarán de refutar que los contratos de Google con fabricantes de teléfonos inteligentes y operadores de telecomunicaciones móviles cimentaron ilegalmente el dominio de su motor de búsqueda. El punto clave del caso es si la compañía abusó de su dominio al excluir a sus competidores con varios tipos de acuerdos de licencia interrelacionados.

Un abuso de dominio

Margrethe Vestager, Vicepresidenta Ejecutiva de la Comisión Europea para una Europa apta para la Era Digital (Competencia), considera que dichos contratos forman parte de una estrategia general que Google comenzó a implementar en 2011 para evitar el crecimiento de otros motores de búsqueda rivales, como Bing, de Microsoft, o Sezman, en la República Checa, a medida que las consultas online se trasladaban de los ordenadores a los dispositivos móviles. El objetivo, según apuntan desde el organismo, sería asegurarse que Google Search, clave para el negocio publicitario de la firma, se mantuviera como primera opción.

La Comisión considera que Google redujo la capacidad de competir de sus rivales

Según la Comisión, la tienda de aplicaciones "Play Store" de Google es imprescindible para los fabricantes de teléfonos como Samsung y HTC. Al requerir que los fabricantes de teléfonos que buscan acceso a ella preinstalen todo el conjunto de aplicaciones de Google, incluida su lucrativa aplicación de búsqueda y Chrome, el gigante tecnológico estadounidense redujo la capacidad de sus rivales para competir eficazmente.

En el foco de la audiencia también se encuentran los pagos que Google hizo a fabricantes de teléfonos y operadores móviles con la condición de preinstalar exclusivamente su aplicación de búsqueda en los dispositivos. Por otro lado, también se estudiará si los acuerdos de la tecnológica con este tipo de agentes impidió que los fabricantes crearan versiones alternativas de Android, lo que habría bloqueado el desarrollo de ecosistemas competidores, como Fire de Amazon o Windows  Live de Microsoft.

Algunos argumentos de Google

En su defensa, se espera que Google presione a la Comisión sobre sus hallazgos respeto a la preinstalación de aplicaciones de búsqueda y navegador, así como que la compañía argumente que la agrupación de sus aplicaciones responde a la necesidad de asumir el coste y mantenimiento de su sistema operativo.

Asimismo, la compañía defenderá que, al ser de código abierto y gratuito, el sistema Android ha favorecido el desarrollo de teléfonos móviles a menor precio y, en consecuencia, estimulado la competencia de su principal rival: Apple. Del mismo modo, la compañía se escudará en el ofrecimiento de alternativas y la posibilidad de los fabricantes de teléfonos o los consumidores de decidir por sí mismos qué aplicaciones instalar en sus dispositivos.

Hasta el momento, Google ha acumulado más de 8.000 millones de euros en multas antimonopolio de la Unión Europea en la última década, así como dictámenes sobre cambios en sus prácticas comerciales para permitir que sus rivales compitan. El que tendrá lugar estos días es el caso más importante de los tres casos de la UE contra la compañía. Y es que actualmente el Tribunal General de la UE también investiga los posibles abusos de Google mediante su aplicación de compras y sus servicios de publicidad digital.

Actualización 1 octubre 2021

Mientras la audiencia judicial sigue celebrándose, desde Google ya han manifestado que la multa antimonopolio "es defectuosa".

La abogada de Google tilda la multa de "defectuosa"

"La multa que se impuso, la asombrosa cantidad de 4.340 millones de euros, no era apropiada", ha declarado la abogada de Google, Genevra Forwood, al panel de cinco jueces del Tribunal General en el cuarto día de una audiencia que se está extendiendo durante toda una semana. "El problema no es la multa por acaparar titulares per se. El problema es cómo la Comisión alcanzó esa cifra", ha añadido.

Forwood también ha argumentado que no había ninguna intención anticompetitiva en las acciones de Google ni que su conducta fuera un abuso, basándose en la jurisprudencia de la UE. "Está mal que la Comisión impusiera una multa" porque, según Forwood, no hay jurisprudencia al respecto.

Sin embargo, el abogado de la Comisión Europea, Anthony Dawes, ha expresado que Google simplemente podía estar ignorando el comportamiento anticompetitivo de sus prácticas. "Las infracciones cometidas por negligencia no son menos graves que las cometidas intencionalmente".

Es probable que se emita un veredicto al respecto de este caso a lo largo del año 2022.