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Los países del G7 cierran un acuerdo para el comercio digital y los datos transfronterizos

  • Establece un punto intermedio entre Europa y el enfoque más abierto de Estados Unidos
  • Las diferentes reglas que rigen el uso de datos de los clientes pueden crear barreras significativas

Tras lograr un acuerdo histórico para un impuesto mínimo del 15% a las grandes multinacionales, el Grupo de los Siete (G7) -Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y Canadá- han llegado a un acuerdo de principios para regir el uso de datos transfronterizos y el comercio digital, en lo que se ha descrito como un avance que podría liberalizar cientos de miles de millones de dólares en el comercio internacional.

Según Reuters, los ministros de Comercio del G7 han llegado así a un acuerdo en una reunión la semana pasada, que establece un término medio entre los regímenes de protección de datos altamente regulados utilizados en los países europeos y el enfoque más abierto de Estados Unidos.

"Nos oponemos al proteccionismo digital y al autoritarismo y hoy hemos adoptado los Principios de Comercio Digital del G7 que guiarán el enfoque hacia el comercio digital", se asegura en un comunicado publicado por Gran Bretaña.

Hacia un reglamento común de comercio digital

El comercio digital se define ampliamente como "el comercio de bienes y servicios que se habilita o se entrega digitalmente", y abarca actividades desde la distribución de películas y televisión hasta servicios profesionales.
Solo para Gran Bretaña, el comercio entregado a distancia tuvo un valor de 448.090 millones de dólares en 2019 -una cuarta parte de todo su comercio-, según un estudio del propio Gobierno con datos oficiales.

Pero las diferentes reglas que rigen el uso de los datos de los clientes pueden crear barreras significativas, particularmente para las pequeñas y medianas empresas, donde el cumplimiento es complicado y costoso en muchas ocasiones.
El acuerdo al que se ha llegado es un primer paso para reducir esas barreras y podría conducir a un reglamento común de comercio digital.

Así, los Principios de Comercio Digital guiarán un enfoque común en el G7:

  • Mercados digitales abiertos, transparentes y competitivos, que brindan oportunidades para que las empresas crezcan e innoven
  • Oponerse al proteccionismo digital y al autoritarismo
  • Que los datos fluyan libremente a través de las fronteras, con altos estándares de protección de datos y salvaguardias para trabajadores, consumidores y empresas
  • Respaldar la digitalización de los sistemas de comercio y aduanas basados ​​en papel para reducir la burocracia y ahorrar tiempo y dinero
  • Apoyar las negociaciones de la OMC sobre reglas comunes de comercio digital, facilitando a las empresas el comercio con países de todo el mundo

Además, los principios del acuerdo abarcan los mercados digitales abiertos, flujos de datos transfronterizos, salvaguardias para trabajadores, consumidores y empresas, sistemas de comercio digital y una gobernanza global justa e inclusiva, según el comunicado.

"Debemos abordar los obstáculos injustificados a los flujos de datos transfronterizos, mientras continuamos atendiendo a la privacidad"

"Debemos abordar los obstáculos injustificados a los flujos de datos transfronterizos, mientras continuamos atendiendo a la privacidad, la protección de datos, la protección de los derechos de propiedad intelectual y la seguridad", se indica en un anexo al documento. "Todos confiamos en el comercio digital, pero durante años las reglas globales del juego han sido un salvaje oeste que ha dificultado que las empresas aprovechen las inmensas oportunidades que se ofrecen", se añade en el documento.

Una cadena de suministro más ecológica

La Secretaria de Comercio Internacional, Anne-Marie Trevelyan, ha hecho además un llamamiento a las principales democracias del mundo para que trabajen juntas para desarrollar la resiliencia global en las cadenas de suministro críticas.

Y es que el coronavirus ha provocado ondas de choque a través de la producción y el transporte global, cerrando el tercer puerto de contenedores más activo del mundo en China, dejando contenedores de transporte varados en África y América del Sur, y provocando largas colas de barcos de mercancías que no pueden atracar en Estados Unidos. Los costes de envío se han quintuplicado desde principios de año, mientras que la carga aérea ha visto subir los precios y reducir la capacidad.

Para ello, desde el G7 se ha defendido luchar contra el proteccionismo y promover medidas como una mejor supervisión y cooperación para identificar y abordar rápidamente los cuellos de botella donde surjan.

Anne-Marie Trevelyan ha declarado: "Los desafíos globales requieren soluciones globales. Hemos visto en la pandemia lo frágiles que pueden ser nuestras cadenas de suministro globales. El Reino Unido trabajará con nuestro G7 y socios comerciales para construir cadenas de suministro más fuertes y ecológicas y una economía más resistente"

Antes de la COP26 (Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021) que tendrá lugar en noviembre, Reino Unido seguirá trabajando con sus socios del G7 para abordar el riesgo de fuga de carbono. También habrá un enfoque renovado en la reforma de la Organización Mundial del Comercio con estos objetivos en mente.