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El récord de nominaciones del streaming en los Óscar señala el camino hacia un nuevo modelo cinematográfico

  • Netflix acumula 35 candidaturas, Amazon 12, y Apple TV+ y Disney+ inician su carrera en estos premios
  • Los estudios tradicionales se apoyan en el streaming como vía para rentabilizar sus producciones

Con miles de salas de cine todavía cerradas en todo el mundo, decenas de destacados estrenos retrasados y el auge del consumo de video bajo demanda en el hogar, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas estadounidense se enfrenta a una de las ediciones más atípica de los grandes galardones que se recuerda.

La de este fin de semana será una entrega de Premios Óscar histórica. Desde el cambio de fechas, hasta las modificaciones excepcionales en las bases del certamen, pasando por la creciente presencia de los players digitales. La 93 edición de los Academy Awards refleja la inestabilidad que atraviesa el cine tradicional, la crisis económica del sector derivada del coronavirus y el profundo cambio de paradigma que vive la industria desde la consolidación del streaming.

La Academia ha hecho una excepción este año para permitir la candidatura de películas estrenadas solo en streaming

Este ha sido un año de transformación y adaptación para empresas, instituciones y la sociedad en general, y a pesar de su conocido tradicionalismo, la Academia se ha visto obligada a adecuar sus políticas y evolucionar para continuar siendo relevante. Aunque las plataformas de streaming llevan presentes en los Óscar desde hace varios años, esta será la primera -y quizá única- edición en la que las obras estrenadas únicamente en el ecosistema digital puedan optar a las preciadas estatuillas.

Según las reglas habituales de la organización de los premios, toda película que quiera presentar su candidatura debe haber sido proyectada al menos tres veces al día durante siete días consecutivos en un cine del condado de Los Ángeles. Sin embargo, bajo las circunstancias de confinamiento y cierre de salas cinematográficas, muchas de las cintas no podían cumplir con dicho requisito este año. “La Academia cree firmemente que no hay mejor manera de experimentar la magia de las películas que verlas en un cine. Nuestro compromiso con eso es inalterable e inquebrantable. No obstante, la pandemia de COVID-19 requiere esta excepción temporal a nuestras reglas de elegibilidad para premios”, establecían en un comunicado los responsables de la institución.

Como medida excepcional y temporal, la Academia ha permitido que las películas publicadas directamente en un servicio de streaming puedan presentarse como candidatas al galardón, siempre y cuando hayan tenido previamente planeado un estreno en cines y cumplan con el resto de requisitos. “La Academia apoya a nuestros miembros y colegas durante este tiempo de incertidumbre. Reconocemos la importancia de que su trabajo sea visto y también celebrado, especialmente ahora, cuando el público aprecia las películas más que nunca”, dijeron el presidente de la Academia, David Rubin, y la directora ejecutiva, Dawn Hudson.

Además, la crisis sanitaria obligó a retrasar la ceremonia del 28 de febrero al 25 de abril, lo que dio lugar también a una ampliación en el periodo de elegibilidad para las películas, las fechas límite de presentación y los eventos relacionados con la temporada de premios. El objetivo no era otro, tal y como comentaron David Rubin Dawn Hudson en un comunicado emitido en junio de 2020, que “brindar la flexibilidad que los cineastas necesitan para terminar y lanzar sus películas sin ser penalizados por algo que se escapa al control de nadie”.

Las plataformas de streaming copan las nominaciones

Es por todo ello que la presencia de las compañías proveedoras de servicios de streaming es más notable que nunca. Netflix lidera la lista de estudios con más nominaciones, 35 en total. La cifra bate el récord conseguido por la compañía el año anterior, cuando logro acumular 24 opciones a los galardones. No obstante, United Artists mantiene su posición como estudio con más nominaciones acumuladas en un solo año: 45 en 1940. En 2021, el servicio de Reed Hastings tratará de llevarse las estatuillas con títulos como “Mank”, “El juicio de los 7 de Chicago” o “La madre del blues”.

En segunda posición se encuentra Amazon Studios, que ha registrado 12 nominaciones por películas como “Sound of Metal” o “One Night in Miami”. Al igual que su rival, la línea audiovisual de la compañía de Jeff Bezos ha batido su propio récord, situado previamente en las 7 nominaciones alcanzadas en 2017 con “Manchester frente al mar”.

Para Apple TV+ este año marcará el inicio de su carrera competitiva en los Óscar. Habiendo pasado poco más de un año desde el lanzamiento mundial de contenidos de Apple Original Films en Apple TV+, la plataforma se ha hecho con dos nominaciones: “Wolfwalkers” optará a mejor película de animación, y “Greyhound: Enemigos bajo el mar” lo hará a mejor sonido.

No se trata de las categorías principales, pero supone un hito para el servicio de streaming, que todavía tiene un catálogo de películas relativamente pequeño. “Estamos muy orgullosos de lo que hacemos en Apple. Que nuestras películas hayan recibido este tipo de reconocimiento  en tan poco tiempo es un gran honor, así que queremos dar las gracias a todos los artistas y cineastas que han colaborado con nosotros”, comentaba Zack Van Amburg, codirector de Contenidos de Vídeo de Apple para todo el mundo en un comunicado oficial.

Disney+ cuenta ya con 100 millones de suscriptores globales

Por su parte, la candidatura de la producción original "The One and Only Ivan" a mejores efectos visuales supone la primera nominación de Disney+, cuyo servicio se lanzó al mercado hace apenas 16 meses. En este mes de marzo, la plataforma ha superado los 100 millones de suscriptores globales, algo que según Bob Chapek, Chief Executive Officer de The Walt Disney Company, ha inspirado a ser aún más ambiciosos y a aumentar significativamente la inversión en el desarrollo de contenido de alta calidad. “Nuestro negocio directo con el consumidor es la principal prioridad de la empresa, y nuestra sólida cartera de contenido seguirá impulsando su crecimiento”.

No obstante, el imperio Disney, a través de sus distintas subsidiarias, ha obtenido un total de 15 nominaciones a los premios, con títulos como "Soul" de Pixar "Onward" y "The United States vs. Billie Holiday" de Hulu.

Aunque parezcan eclipsados ​​por las plataformas de streaming, los estudios y distribuidores tradicionales también tienen presencia en esta edición de los Óscar. Focus Features, de Comcast Corporation, obtuvo siete nominaciones; Warner Bros tiene en lista ocho cintas; y Sony Pictures Classics cuenta con seis posibilidades para proclamarse triunfadora en alguna categoría.

Un nuevo modelo de exhibición

Sin embargo, la mayoría de sus películas no se estrenaron siguiendo el proceso habitual -en los cines durante semanas antes de que llegaran a los servicios de streaming y los sitios de VOD-. "Nomadland" de Chloé Zhao, la actual favorita a mejor película, fue distribuida por Searchlight Pictures de Walt Disney Company, pero tuvo un lanzamiento híbrido, debutando en Hulu, propiedad de Disney, al mismo tiempo que su estreno en salas. Del mismo modo, "Soul" de Pixar se lanzó directamente en Disney + en el mes de diciembre.

Y esta estrategia es la que parece que seguirán los grandes estudios durante 2021 de cara a hacer frente al todavía imperante cierre de cines y al temor de los aficionados del séptimo arte de acudir a las salas. En diciembre de 2020, Warner Bros estrenará sus películas para este año en cines y HBO Max simultáneamente, apostando por un modelo híbrido como respuesta al impacto de la pandemia global actual. Esto significa que esperados -y retrasados- títulos como “Godzilla vs. Kong", "Mortal Kombat", "The Suicide Squad”, la nueva versión de "Dune" o la secuela de la trilogía “Matrix" podrán verse tanto en la gran pantalla como a través del servicio de streaming.

Warner Bros asegura que su plan híbrido solo tendrá unu año de duración

Según apuntaba Ann Sarnoff, Chair and CEO, WarnerMedia Studios y Networks Group, estos tiempos sin precedentes exigen soluciones creativas. “Nadie desea que las películas vuelvan a la pantalla grande más que nosotros. Sabemos que el contenido nuevo es el alma de la exhibición cinematográfica, pero tenemos que equilibrar esto con la realidad de que la mayoría de las salas probablemente operarán a capacidad reducida durante el 2021”. A pesar de todo, Warner Bros asegura que se trata de plan único de un año de duración.

No obstante, la inestabilidad de los estudios de cine tradicionales ha colisionado de lleno con la denominada “streaming war”, dando lugar a un punto de inflexión en la industria cinematográfica. El coronavirus ha obligado a replantear la fórmula de los estrenos y muchos estudios han apostado por los lanzamientos simultáneos como vía de supervivencia para el negocio, por lo que el debate sobre la reducción del tiempo en las ventanas de exhibición se ha situado en el centro de la conversación.

Los grandes estudios presionan desde hace tiempo para que las películas puedan verse en los hogares a través de servicios de streaming antes del habitual periodo de 90 días durante los cuales se exhiben en las salas de cine. En este sentido, Universal ha puesto en marcha un acuerdo con la cadena AMC Theatres para reducir dicha cantidad de días y poder lanzar las películas online solo tres semanas después de su lanzamiento en los cines. Por su parte, Paramount Pictures daba a conocer en febrero de este año que algunas de sus películas, como “Mission: Impossible 7” o “Top Gun: Maverick”, se transmitirán en Paramount + -lanzado el 4 de marzo en Estados Unidos- 45 días después de que lleguen a los cines.

La sinergia como vía de supervivencia

Lo cierto es que la mayoría de grandes estudios, así como cadenas de televisión tradicionales, han apostado por establecer sus propios servicios de streaming o asociarse con algunos ya existentes como principal vehículo para rentabilizar sus producciones y hacer frente a las pérdidas económicas. Así, en los últimos años hemos asistido al lanzamiento de Universal+, Paramount +, HBO Max o Peacock.

Con todo, la pandemia ha acelerado un cambio latente y ha impulsado la digitalización y transformación de un negocio internacional. Según según un informe reciente de la firma de investigación de medios y tecnología Omdia, la industria cinematográfica mundial habría perdido 32.000 millones de dólares en 2020 debido a la crisis del coronavirus, una reducción del 71,5% en los ingresos de taquilla en comparación con 2019.

Los datos del informe "Movie Windows: Adapting for the future” indican que los ingresos de taquilla han caído por debajo de los 13.000 millones de dólares por primera vez en más de 20 años. No obstante, durante el año pasado se produjo un crecimiento sin precedentes en el consumo de videos online, tanto transaccionales como de suscripción. Omdia situaba los ingresos de esta línea en los 34.000 millones de dólares.

La pandemia ha evidenciado la evolución de la industria cinematográfica hacia nuevos modelos de producción y distribución, en los que la colaboración y la coopetencia entre los estudios tradicionales y los nuevos players digitales marcan el camino del futuro del sector. Lo viejo y lo nuevo se combinan en un negocio que deberá encontrar en la adaptación y la renovación constante la forma de seguir conectando con los consumidores y contando historias que emocionen.

A fin de cuentas han sido esas historias las que nos han acompañado durante uno de los periodos más complejos de la historia del ser humano. Ya lo dijo Mariano Barroso, presidente de la Academia del cine español, en la Gala de los Goya: “de una forma o de otra, hemos seguido viendo cine. Y el cine en muchos casos nos ha curado”.