Reino Unido prohíbe la publicidad online de comida basura y en televisión antes de las 21:00

  • La nueva regulación pretende combatir la obesidad infantil e impulsar estándares más saludables en la industria
  • La medida afecta a productos como refrescos, snacks o chocolatinas, pero permite la publicidad de marca
donuts de colores

Desde el lunes 5 de enero de 2026 la publicidad de comida poco saludable queda prohibida en Reino Unido en televisión antes de las 21:00 y en el entorno digital durante las 24 horas del día. La medida, cuya tramitación lleva en marcha desde el año 2022, forma parte de los esfuerzos del gobierno británico por combatir la obesidad infantil y potenciar hábitos alimenticios más saludables. 

La nueva regulación, calificada de “decisiva y pionera a nivel mundial” por el ejecutivo liderado por Keir Starmer, aspira a eliminar, tal y como ha señalado el gobierno en un comunicado, hasta 7.200 millones de calorías de la dieta infantil cada año, reducir el número de niños con obesidad en 20.000 y generar alrededor de 2.000 millones de libras esterlinas en beneficios para la salud a largo plazo.

“Estamos cambiando la prioridad del sistema nacional de salud: de tratar las enfermedades a prevenirlas”

Al restringir los anuncios de comida basura antes de las 21:00 y prohibir la publicidad pagada online, podemos eliminar la exposición excesiva a alimentos poco saludables, facilitando la elección saludable tanto para padres como para niños”, ha comentado Ashley Dalton, Ministra de Salud en Reino Unido. “Estamos cambiando la prioridad del sistema nacional de salud: de tratar las enfermedades a prevenirlas, para que las personas puedan llevar vidas más saludables". 

La nueva norma se aplica sobre un total de 13 categorías diferentes de productos, entre ellas, los refrescos y bebidas azucaradas, los snacks, cereales azucarados, chocolatinas, helados, tartas y pasteles, galletas y bollería, postres y púdins, yogures y quesos azucarados, y productos relacionados con los preparados de pizza, patatas asadas y algunos productos de comida preparada. 

No obstante, la nueva regulación incluye numerosas excepciones, como bebidas alcohólicas con graduación inferior al 1.2%, los frutos secos azucarados o toppings y coberturas para helados. Según recoge BBC, la decisión sobre qué productos quedan sujetos a la prohibición se basa en una herramienta de puntuación que compara sus niveles de nutrientes con su alto contenido en grasas saturadas, sal o azúcar.

Es por ello que, por ejemplo, la avena natural y la mayoría de las gachas, muesli y granola no están prohibidos por la medida, pero algunas versiones con azúcar, chocolate o sirope añadidos podrían verse afectadas. En este sentido, las marcas pueden promocionar versiones más saludables de los productos que a partir de ahora quedarán prohibidos, lo que se espera impulse a los fabricantes a desarrollar recetas más saludables.

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Aunque las medidas entraron en vigor de manera obligatoria a comienzos de esta semana, la industria alimentaria británica ha contado con un plazo de adaptación y cumplimiento voluntario de la regulación que se ha extendido desde el pasado 1 de octubre. Esto ha generado que en la tradicional publicidad navideña productos como frutas, verduras, o pescados hayan cobrado más protagonismo. 

Publicidad de marca y planificación en Exterior

Pese a la nueva regulación, las marcas están encontrando fórmulas para sortear las prohibiciones. Una muestra de ello es la apuesta por una publicidad centrada en la marca en lugar de en el producto, puesto que el gobierno está permitiendo que empresas como McDonald’s o Cadbury distribuyan sus anuncios, siempre y cuando no muestren productos identificables. 

La medida ha llevado a las marcas a desviar sus presupuestos hacia otros canales, como la publicidad exterior

Además, la medida también ha llevado a las marcas a desviar sus presupuestos hacia otros canales, como la publicidad exterior. Un informe de la asociación The Food Foundation apunta que el gasto de las marcas en este terreno entre 2021 y 2024, años en los que se ha gestado la norma, se ha incrementado en un 28%. Concretamente, McDonald’s ha incrementado su publicidad exterior en un 71% en dicho periodo.

Esto ha generado críticas entre algunas asociaciones de consumidores vinculadas a la alimentación, puesto que considera que debilita considerablemente el impacto de la nueva regulación. Desde The Food Foundation, por ejemplo, apuntan que el objetivo debe ser prohibir todo tipo de publicidad basura dirigida a niños y jóvenes. 

Desde el gobierno, por su parte, defienden que la normativa se ha trabajado de forma estrecha con agentes clave de la industria de la alimentación, así como con asociaciones del sector, de cara a encontrar el equilibrio entre el compromiso con el desarrollo de nuevas generaciones sanas y el crecimiento económico. 

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