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Así esquivó un resbaladizo Sundar Pichai las preguntas del Congreso de Estados Unidos

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Así esquivó un resbaladizo Sundar Pichai las preguntas del Congreso de Estados Unidos

  • Sundar Pichai, CEO de Google, estuvo tres horas y media respondiendo a las preguntas de los miembros del Comité Judicial
  • Respecto al buscador que Google estaría construyendo para China, la empresa dice que no tiene planes de hacerlo (a día de hoy)

Tres horas y media.

Ese es el tiempo que Sundar Pichai, CEO de Google, estuvo respondiendo, aclarando y esquivando las preguntas de los miembros del Comité Judicial del Senado. Una comparecencia que se ha hecho esperar tras el plantón que Google dio hace un par de meses, cuando fue invitado junto a Jack Dorsey, uno de los co-fundadores de Twitter, y Sheryl Sandberg, COO de Facebook (quienes sí asistieron).

La silla vacía de Google en aquel momento dejaba un mal sabor de boca y una pregunta en el aire: ¿Qué tenía que esconder Google? Una cuestión que quedó sin respuesta en el día de ayer, a pesar de los intentos de Mr. Pichai.

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Porque si algo queda claro de su comparecencia es que desde Google estarían encantados de continuar discutiendo esto con cada uno de los congresistas en privado (todo sea para ofrecer una información más fidedigna). Y que continúan trabajando en ello... No importa a qué se refiera la pregunta.

Sundar Pichai dice que Google nunca olvida sus raíces americanas a pesar de ser una empresa global

Sundar Pichai comenzaba su intervención con un toque emotivo, echando la vista atrás. “Han sido 15 años desde que entré en Google, pero 25 desde que hice de Estados Unidos mi casa”. Destacar su origen como inmigrante fue un truco emocional que le sirvió, al menos, para ganarse a uno de los congresistas.

Y es un aspecto que se contrapone de manera clara con los orígenes de la compañía, que representa poco más que el sueño americano. Porque Google es más que un servicio de búsqueda. “Es una empresa global decidida a crear productos para todo el mundo. Incluso a medida que nos expandimos a nuevos mercados, nunca olvidamos nuestras raíces americanas”.

Ese patriotismo se demostró a lo largo de su comparecencia. “Como compañía americana mantenemos y promovemos los valores americanos que nos han permitido crecer. Y, por supuesto, seguiremos trabajando con el Gobierno para mantener el país seguro”.

Sin embargo, también ha querido distanciarse un poco de California y esa idea de élite intelectual que vive en Bay Area (toda la zona alrededor de San Francisco y San Jose, incluyendo Palo Alto). Porque a pesar de ser la sede de la compañía, Mr. Pichai destacaba cómo están creciendo más rápido fuera de esa zona, en otros estados como Oklahoma o Alabama.

¿Y de qué se ha hablado durante esas tres horas y media? Tres temas clave han obtenido la mayor parte de las preguntas: la recolección de datos y la privacidad de los usuarios; la imparcialidad a la hora de mostrar los resultados de búsqueda; y el proyecto Dragonfly, destinado a desarrollar un portal de búsqueda en China que cumpla con los requisitos del Gobierno de ese país.

Sundar Pichai, sobre la privacidad de los usuarios...

La privacidad de los usuarios fue casi el tema dominante de la tarde, por encima incluso de Dragonfly. La presencia de Mr. Pichai en el Congreso se producía justo un día después de que se conociera la última fuga de datos de los usuarios de Google+, la red social de la compañía (que ha acelerado el cierre previsto de la misma).

Mr. Goodlatte, Presidente del Comité, fue uno de los más críticos en este sentido:

Google colecciona datos de todos nosotros casi cada minuto de cada día: posición, movimiento, velocidad, temperatura… Una cantidad de información que haría a la NSA (National Security Agency) sonrojarse.

Ante este tipo de planteamientos, la respuesta de Google se basaba siempre en lo mismo: ellos dan al usuario la posibilidad de desvincularse de esa recolección de datos. Y no solo lo hacen con la letra pequeña de los términos y condiciones del servicio, sino también mostrándolo de vuelta al usuario con un dashboard intuitivo.

Una respuesta que no convencía a muchos, con un “¿De verdad cree que los usuarios son conscientes y entienden todo eso?”. Ms. Roby, representante de Alabama, apostaba por la educación de los usuarios. “La mayoría de nosotros no tiene una manera de entenderlo. Y deberíamos saber qué tipo de datos se están recogiendo."

La pregunta no parece ser si Google es transparente, sino: ¿saben los usuarios lo que de verdad están dando?

Mr. Cohen, representante de Tennessee, iba un paso más allá solicitando a Pichai una formación más tradicional para los usuarios. Una especie de escuela para saber cómo gestionar tus datos en Google. Una formación que vaya más allá de una página online, “que sean personas las que me ayuden a saber cómo hacerlo”.

Pero la culpa de la gestión de la privacidad de los datos no recae solo en Google, algo que algunos miembros reconocían, como Sheila Jackson Lee, representante de Texas. “Este Comité se ha lavado las manos y no ha tomado acción a la hora de ejercer algo de control”. En este sentido muchos mencionaban el GDPR europeo, un marco de legislación que quizás Estados Unidos podría (o debería) adoptar. Mr. Poe, representante de Texas, apreciaba lo irónico del asunto. “Estados Unidos debería ser un lugar que proteja la privacidad y libertad de sus usuarios, pero Europa lo hace más que nosotros”.

La clave en este asunto es hacer opt-in en lugar de opt-out. Como sucede en Europa, solicitar el consentimiento expreso del usuario para recolectar su información (y no al contrario, obtenerlo por defecto, y que sea el usuario quien tenga que solicitar su salida).

Y las diferencias entre un lado y el otro se ponían de manifiesto una vez más con algunas preguntas un tanto desatinadas por parte de los miembros del Comité, como sucediera con la comparecencia de Mark Zuckerberg. Mr. Deutch, de Florida, se preguntaba incluso si Google podía recolectar información en un terminal sin conectividad. “No tengo claro como funcionaría si no hay ningún tipo de conectividad... quizás la señal de GPS. Pero nada más”, respondía Sundar Pichai.

Sundar Pichai, sobre la (im)parcialidad de Google...

“Google podría elegir al próximo Presidente de Estados Unidos”. Esa era la demoledora afirmación de Mr. Smith, representante de Texas.

La imparcialidad (o parcialidad) de Google a la hora de mostrar unos resultados y otros era uno de los temas discutidos durante la tarde de ayer. Y esos presuntos prejuicios de Google perjudicaban a ambos lados del espectro político.

Sundar Pichai tuvo que explicar brevemente cómo funciona su proceso de búsqueda

En este sentido las respuestas de Google hacen referencia a que son una plataforma importante, y eso les hace tener más atención sobre ellos que cualquier otra compañía. ¿Y qué pasa con las interferencias de Rusia en el proceso democrático? “Hemos aprendido de eso, y estamos esforzándonos para controlarlo, por eso trabajamos con otras agencias para contenerlo”.

Porque aquí, como siempre, la culpa recae sobre el algoritmo. “Si buscas la palabra ‘idiota’ en Google Imágenes aparece Donald Trump… ¿Cómo ha sucedido esto?”, se preguntada Ms. Lofgren, de California. La respuesta recae en el propio funcionamiento del algoritmo. “Cada vez que buscas una palabra clave, Google ha crawleado la web y guardado los miles de millones de páginas que hay en nuestro index. Cogemos esa palabra y la comparamos con esas páginas, haciendo un ranking según cientos de detalles: relevancia, actualidad, popularidad, o como la gente lo está utilizando. Con eso, damos la mejor respuesta posible. Y después lo evaluamos para asegurarnos que el proceso funciona”.

Pero la intervención humana, tanto a la hora de comprobar esos algoritmos como a la de construirlos, es fundamental. Mr. Rothfus, representante de Pennsylvania, recordaba a Mr. Pichai que un gran poder conlleva una gran responsabilidad. “Algunos de sus empleados se han quejado públicamente de los resultados de las últimas elecciones. E, hipotéticamente, han hablado de cómo podrían influenciar los resultados. ¿Son sus productos así de poderosos, más allá de lo que la compañía quiera hacer?”.

Pero Google tiraba piedras sobre su propio tejado y se alejaba de esa imagen de monopolio. “La gente tiene diversos puntos de vista, consulta multitud de fuentes”. Además, mencionaba que su sistema es sólido y robusto. “No puede ser cambiado por un solo individuo”.

Pero si esos individuos en conjunto que lo han construido tienen prejuicios, como cualquier otro ser humano puede tener, serían liberales teniendo en cuenta los datos políticos de California y el área donde se asienta la compañía. “Se trata de unos prejuicios implícitos. Porque si la gente que lo está creando los tiene… ¿cómo puedes esperar un producto justo y honesto?”.

Pero en última instancia Mr. Pichai defendía la libertad de expresión de sus propios empleados. “No miramos sus redes sociales o su vida personal. Les dejamos expresarse libremente”. Porque una opinión política, en Facebook o cualquier otra red social, no implica que ese mismo prejuicio esté integrado dentro del algoritmo que esa persona está construyendo.

Sundar Pichai, sobre Dragonfly...

El tercer punto clave era el proyecto Dragonfly: un buscador con el que Google querría volver a China, un producto que cumpliría con los requisitos y especificaciones (restricciones) que el Gobierno del país solicita.

La respuesta sobre el buscador de China estaba cuidadosamente medida para no cometer perjurio

¿La conclusión? “A día de hoy Google no tiene planes de construir o lanzar un buscador en China”. La traducción entre líneas es clara, y se trata de una respuesta muy medida por Mr. Pichai (y su equipo legal) para no cometer perjurio: hoy no tenemos planes de hacerlo. Lo cual no significa que no los hubiera en el pasado, o que los haya en un futuro. Y respecto a ese futuro, Google prometió ser transparente al respecto si en algún momento sucede.

Mr. Rothfus, representante de Pennsylvania, fue uno de los que más quiso saber sobre este proyecto, centrándose más en lo que ha pasado hasta ahora que en el futuro.


-“¿Habéis construido un prototipo de este proyecto?”
-"Hemos explorado como sería esa posibilidad”
-“¿Y durante cuánto tiempo se trabajó en ese proyecto? ¿Cuánta gente estuvo involucrada? ¿5? ¿10?”

 

El titubeo de Mr. Pichai en esta pregunta dejó entrever que quizás la respuesta no era la más esperada. “Estimamos que en algún momento había aproximadamente 100 personas trabajando en ello”.

Hasta aquí llegaba, de momento, la intervención de Mr. Pichai ante el Congreso. Y es “de momento” porque Mr. Goodlatte, Presidente del Comité, se despedía dejando deberes a Google y mostrando quizás el posible futuro de la privacidad en Estados Unidos. “Entendemos que es una respuesta larga y puede ser entregada por escrito. Pero queremos saber cómo se diferencia la política de privacidad de datos que Google tiene en Europa, tras la introducción de GDPR, con la que tiene en Estados Unidos”.

¿Veremos pronto a Estados Unidos implantando una política de privacidad de datos más estricta? Solo el tiempo lo dirá.

El verdadero protagonista de la comparecencia de Sundar Pichai ante el Congreso

Durante tres horas y media todas las luces y cámaras se posaban sobre Sundar Pichai, CEO de Google. Quien iba respondiendo (o evitando) preguntas, una tras otra.

Pero el protagonista secundario de la tarde, después de China, Rusia, los prejuicios y la privacidad de los datos fue él: Monopoly Man ;-) Se trata de Ian Madrigal, conocido por sus protestas ante la incapacidad de las compañías tecnológicas como Google para autorregularse en la protección de los datos personales de los usuarios.

Sundar Pichai Google