Televisores con la pantalla estropeada, peluches mordisqueados por un perro o teléfonos a los que no les funciona el micrófono. Todo tipo de objetos son susceptibles de ser examinados y reparados en los cientos de Repair Cafés que han proliferado a lo largo de los últimos años en todo el mundo y que promueven una cultura de la reutilización y la reparación frente a la tendencia del consumo excesivo.
Se trata de encuentros vecinales y colaborativos orientados a la reparación de pequeños artículos de uso cotidiano. Están formados por voluntarios especialistas en reparación, quienes ponen su experiencia y sus habilidades al servicio de usuarios con objetos de reparar. No consiste en un servicio técnico, puesto que la filosofía de la iniciativa reside en el intercambio de conocimiento y el aprendizaje para impulsar la economía circular y comportamientos más sostenibles y respetuosos.
En este sentido, las reparaciones son ejecutadas por los propios visitantes con ayuda de los expertos. Los encuentros son de libre acceso y gratuitos, al igual que la reparaciones, salvo que se requiera el uso de nuevos materiales, en cuyo caso deberán ser asumidos por el usuario. No obstante, se admiten donaciones, las cuales se destinan principalmente a la adquisición de herramientas y utensilios de trabajo o a los refrigerios que se ofrecen durante las sesiones.
El proyecto fue puesto en marcha por la ambientóloga Martine Postma, quien llevó a cabo el primer encuentro en Ámsterdam en octubre de 2009 bajo el nombre de Repair Café. Surgió como un encuentro de personas interesadas en la reparación, el mantenimiento y la práctica del “do it yourself” (hazlo tú mismo) frente al consumismo y la tendencia al reemplazo constante y la compra de productos de primer uso.
Actualmente, Repair Café se ha convertido en un movimiento internacional con presencia en decenas de mercados, entre ellos, Bélgica, Alemania, Francia, Reino Unido, Estados Unidos o España. En nuestro país, hay Repair Café en Madrid, Barcelona, Toledo, Málaga o Santiago de Compostela, entre muchas otras ciudades. En la capital, los encuentros suelen celebrarse cada sábado de 18h a 20h en Matadero, aunque también se han realizado sesiones en el Círculo de Bellas Artes o el Ateneo La Maliciosa.
Movimientos frente al consumo excesivo
Según recoge la página web de la iniciativa, Repair Café actualmente cuenta con casi 4.000 encuentros en todo el mundo, y una red de más de 59.000 voluntarios. Además, estima que a través de sus encuentros se reparan más de 71.000 artículos al mes, lo que estaría evitando que toneladas de artículos aún utilizables terminen en la basura y sustituidos por unos nuevos. En consecuencia, esta actividad estaría generando ahorros en las materias primas y la energía necesaria tanto para fabricar productos nuevos como para reciclar los viejos.
Sin embargo, la principal motivación de Repair Café es consolidar una cultura de la reparación que aún no está lo suficientemente arraigada, especialmente entre las nuevas generaciones. Esto se debe principalmente a que los conocimientos para arreglar artículos de uso cotidiano están desapareciendo paulatinamente, empujados también con por los intereses comerciales de las compañías fabricantes.
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Se alejan del capitalismo para ofrecer una alternativa a la producción masiva
El interés por este tipo de iniciativas también forma parte de una corriente de pensamiento que se aleja del capitalismo y que intenta ofrecer una alternativa a los productos desechables de producción masiva que han dominado la economía mundial durante el último medio siglo. Esta mentalidad se ha plasmado en los últimos años en diferentes movimientos, como el “No-Buy", que anima a reducir el gasto en productos no esenciales; o la “desinfluencia”, que se opone al modelos tradicional de influencia basada en la promoción del consumo.
Comunidad a través del intercambio
Esto ha favorecido la consolidación de la compra de segunda mano y el uso de plataformas como Wallapop o Vinted; o la participación en comunidades de intercambio de bienes. En ello se apoya, por ejemplo, Buy Nothing Project, una plataforma de intercambio gratuito de objetos que ya cuenta con 14 millones de miembros en más de 50 mercados.
A través de una aplicación y grupos de Facebook de alcance local, conecta a vecinos para el intercambio de artículos o servicios voluntarios y gratuitos, lo que permite ahorrar dinero, reducir residuos y fortalecer los lazos de la comunidad. Los usuarios pueden publicar los objetos que ofrecen, o preguntar a sus vecinos si disponen de algo en concreto que puedan regalarles o dejarles prestado. También pueden ofrecer su tiempo y talentos a quienes los necesiten.
Ambas iniciativas, así como otras muchas que han surgido tanto a nivel global como local y que no son necesariamente novedosas, están vertebradas por un fuerte sentimiento y deseo de conectar con la comunidad. Más allá de un interés común por alternativas al consumo excesivo, quienes participan en estos movimientos buscan un estilo de vida más colaborativo, humano y auténtico y con impacto positivo real en las personas.
Tanto Repair Café como Buy Nothing Project reflejan la consolidación de nuevas miradas sobre la forma de relacionarse con el consumo, algo que, de nuevo, puede servir de inspiración a las marcas a la hora de definir sus estrategias de marketing y comunicación, pero también sus dinámicas comerciales y la manera de relacionarse con sus públicos.