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Los patrocinadores de los Juegos Olímpicos de Tokio piden un aplazamiento para albergar más público

  • Las marcas niponas solicitan que se retrase la cita hasta después del verano para no perder parte de su inversión
  • Creen que con el avance de la campaña de vacunación se podría atraer a más espectadores a los estadios

[Si lo prefieres, escucha el resumen editorial]

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Los grandes patrocinadores japoneses de los Juegos Olímpicos de Tokio piden la suspensión del evento durante varios meses, con el objetivo de encontrar un contexto sociosanitario más favorable para contar con la mayor asistencia posible de espectadores. La cita olímpica se inaugurará el próximo viernes, 23 de julio, y se prolongará hasta el domingo 8 de agosto. El público que se espera es muy reducido, con un protocolo de asistencia de aficionados locales aún por definir y sin ningún tipo de presencia extranjera.

Un 80% de los japoneses piden que se aplacen los Juegos Olímpicos

En este contexto, los principales sponsors nipones de la cita, entre los que se encuentran marcas como Bridgestone o Toyota, ven en la obligación de celebrar los Juegos en estas circunstancias una oportunidad perdida que puede provocar que parte de sus inversiones caigan en saco roto. Así, las 47 empresas locales que han invertido más de 3.000 millones de dólares para apoyar la celebración del evento olímpico piden que se responda a su petición de aplazamiento, una demanda con la que también estaría de acuerdo la mayoría de la población japonesa. De hecho, según recientes estudios, hasta un 80% quieren que se cancelen o se pospongan los Juegos.

“No creemos que la demanda vaya a influir en un comité organizador que parece decidido a celebrar el evento el 24 de julio en estas circunstancias. Pero tendría mucho más sentido, desde nuestra perspectiva, celebrar los Juegos con más personas vacunadas, con un clima más fresco y con menos oposición pública”, afirma un alto ejecutivo de un patrocinador, en declaraciones a Financial Times. En su declaración se recoge una de las cuestiones más conflictivas como es el lento ritmo de vacunación que está registrando Japón, proceso que ha suscitado un buen número de críticas para el actual Gobierno. Apenas el 11% de la población japonesa ha recibido al menos una vacuna.

La decisión de albergar público no se sabrá hasta última hora

Mientras el Comité Olímpico mantiene su plan rectilíneo para la celebración de los Juegos, todavía ha sido incapaz de dar una respuesta a los patrocinadores sobre cuánto y de qué manera habrá público en los estadios. Tanto es así que posiblemente ofrecerá esta información en el último momento, el 24 de junio. En cualquier caso, todo el despliegue mediático presencial que supone una cita de estas características quedará anulado y los patrocinadores se encomendarán a las audiencias masivas en televisión o streaming para lograr sus objetivos de retorno.

Lejos de ser una demanda de última hora, la propuesta de aplazamiento de los Juegos por parte de los patrocinadores comenzó a forjarse hace 50 días, cuando algunas marcas pidieron el aplazamiento de la cita hasta septiembre u octubre. Además, según fuentes cercanas a los patrocinadores olímpicos, estos habrían propuesto reconsiderar al alza su aportación en caso de haber más público.

Pero la demanda de los patrocinadores tiene pocos visos de prosperar después de la afirmación pública realizada por el Comité de Organizador de Tokio 2020 el pasado viernes, en la que defendió que todas las autoridades implicadas en el evento tienen “la decidida voluntad para albergar los Juegos Olímpicos en verano” e incluso negó que exista una demanda para posponer la cita olímpica o un informe sobre los riesgos y pérdidas económicas que podría provocar una celebración sin público en estas circunstancias.

Esto ha provocado más si cabe un enfrentamiento entre las marcas y el evento, con las primeras endureciendo su discurso frente a la celebración y poniendo sobre la mesa otras cuestiones que están generando debate en la sociedad japonesa como son las elevadas tasas de contagio o el estado de alarma que aún impera en el país. “Esto requiere una gestión de crisis y la realidad actual es que estamos en un periodo de ansiedad e insatisfacción”, ha advertido Akio Toyoda, CEO de Toyota.