ChatGPT se ha convertido en la plataforma de referencia para búsqueda de información para miles de personas en todo el mundo. Y parece que OpenAI es plenamente consciente de ello a juzgar por los precios que la compañía está dispuesta a cobrar a los marcas para mostrar sus anuncios en la herramienta.
Según recoge The Information, la compañía ha establecido un plan de precios premium para su propuesta publicitaria, de la que ya realiza pruebas en Estados Unidos, tal y como dio a conocer hace unos días. OpenAI pretende cobrar alrededor de 60 dólares por cada 1.000 visualizaciones, cifra que supondría aproximadamente el triple de lo que suelen costar los anuncios en el ecosistema Meta.
El modelo de momento no ofrecería métricas detalladas de rendimiento
Pese a un precio considerablemente más elevado que el de plataformas competidoras, la compañía no ofrecerá a los anunciantes el mismo nivel de información que Google o Meta. Así, no obtendrán métricas de rendimiento detalladas, el seguimiento granular de conversiones, el comportamiento de compra y los desgloses demográficos que los grandes players han sofisticado a lo largo de los años. OpenAI, de momento, solo brindará información relacionada con visualizaciones o clics totales.
Esto puede atribuirse a una limitación del producto, puesto que el planteamiento publicitario de la compañía está todavía en desarrollo, o a una consecuencia directa de sus compromisos con la privacidad. Cuando OpenAI presentó su modelo de publicidad señaló que no vendería los datos de los usuarios a los anunciantes y que garantizaría la privacidad de las conversaciones con el chatbot.
Esto puede generar fricciones en las expectativas de los anunciantes ya que plantea una solicitud implícita de confianza en que ChatGPT es un entorno lo suficientemente valioso y efectivo como para justificar precios más elevados. Por otro lado, la compañía está lanzando un mensaje a la industria publicitaria, que la inteligencia artificial conversacional supone un contexto publicitario nuevo y diferente y, presumiblemente, más valioso que las redes sociales tradicionales.
Los primeros anuncios comenzarán a aparecer en las próximas semanas para los usuarios del plan gratuito de ChatGPT y de Go, el plan de suscripción más económico. La publicidad, no obstante, no se mostrará ante usuarios menores de 18 años o en conversaciones vinculados a temas como la salud mental o la política, con la intención de velar por la seguridad de marca.
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La inclusión de publicidad en ChatGPT, así como los precios que OpenAI plantea establecer, aumentan la presión en el ya competitivo sector de la inteligencia artificial. Cabe esperar que tanto Google como Meta, que han impulsado la integración de la tecnología en su universo de productos y servicios, desarrollen también sus respectivos planteamientos publicitarios para sus herramientas de IA.
La respuesta de las marcas a la estrategia de OpenAI también será determinante. Si los anunciantes aceptan los precios de la compañía supondría una revisión de la mentalidad imperante en publicidad digital, puesto que supondría la valoración del contexto conversacional por encima de la analítica, al menos hasta que OpenAI optimice su medición en ChatGPT, si es que lo hace.