Unificar la presencia a nivel global y a través de todos sus negocios y reflejar la transformación que ha experimentado la compañía a lo largo de los últimos años son los objetivos que persigue la renovación de identidad visual que ha llevado a cabo Mapfre. Se trata del primer cambio de imagen en cuatro décadas y aspira a conectar con una audiencia más amplia y transmitir cercanía.
El nuevo diseño es fruto de un trabajo de dos años con la consultora Design Bridge Partners, del grupo WPP, y responde a la evolución del negocio de la aseguradora así como a la búsqueda de una mejor integración en el cambiante contexto tecnológico y social. No obstante, refuerza el propósito de Mapfre y una propuesta basada en la calidad del servicio y la cercanía al cliente, elementos que han permanecido constantes como “verdades incontestables de la marca” a lo largo del tiempo, tal y como señalaron los responsables de la marca a Reason.Why cuando analizamos su trayectoria publicitaria.
"La sociedad percibía a Mapfre de la misma manera desde hace décadas y se estaba perdiendo la diferenciación"
La actualización, sin embargo, ha partido de una necesidad de la compañía de transmitir a los consumidores los cambios que Mapfre ha realizado en cuanto a gestión del negocio, capacidades digitales y relación con el cliente. “Esa evolución no se estaba trasladando hacia afuera porque teníamos la misma identidad desde finales de los 70”, nos explica en declaraciones a Reason.Why Juan Francés, Director de Marca y Reputación en Mapfre, durante la presentación de la nueva imagen. “La sociedad percibía a Mapfre de la misma manera desde hace décadas y se estaba perdiendo la diferenciación. Había un ‘mismatch’ y requeríamos una actualización que nos ayudara a conectar de manera más natural el público, especialmente el joven”.
En este sentido, se ha trabajado la nueva identidad visual, tal y como ha señalado Mapfre en un comunicado, con la intención de reafirmar la esencia de la compañía y rendir homenaje a sus 90 años de historia, al tiempo que renovar la marca y consolidarla como activo estratégico para la compañía.
“Hoy somos una compañía distinta a la que éramos hace apenas una década“, ha dicho Antonio Huertas, Presidente de Mapfre, en un comunicado. ”Nos hemos transformado, y estamos preparados para competir mejor es el mundo digital y conectado y, como siempre, priorizando a las personas. Esto no va a cambiar, lo que sí evoluciona es la marca, para enfatizar aún más lo cerca que nos sentimos de los clientes y de sus necesidades”.
Uno de los principales cambios es el logotipo. Aunque la marca mantiene el símbolo del trébol, que expresa el compromiso de Mapfre con acompañar a los usuarios en su crecimiento, ha sido rediseñado bajo una perspectiva más moderna, atractiva y actual. La expresión del naming, por su parte, deja atrás las mayúsculas y apuesta por el uso de minúsculas para transmitir cercanía, sencillez y humanidad, y desvincularse de su acrónimo original (Mutualidad de Seguros de la Agrupación de Propietarios de Fincas Rústicas de España).

La paleta de colores también ha sido actualizada. El rojo permanece como el principal color corporativo, aunque se trata de un tono más vibrante, luminoso y llamativo, con la intención de trasladar fuerza, modernidad y optimismo. Se verá complementado en distintos contextos con nuevos tonos, principalmente rojo, azul, amarillo y verde pastel, con los que se espera desarrollar una presencia más flexible y diversa.
La renovación de la imagen incluye una tipografía hecha a medida que también persigue la cercanía, así como un nuevo sistema gráfico, basado principalmente en ilustraciones que pretenden acercar Mapfre a nuevas generaciones. Éstas, acompañadas de los colores, servirán para identificar las distintas verticales del negocio de la aseguradora.
Por otro lado, la compañía también ha renovado su identidad sonora y su fonotipo con una melodía más moderna y proactiva, cargada de acentos y detalles que aportan vitalidad, dinamismo y modernidad.
Desde Design Bridge Partners aseguran que el movimiento es más que una renovación y lo definen como una evolución estratégica para adaptarse con mayor relevancia a la realidad actual del sector asegurador y financiero global. “Es una profunda evolución estratégica diseñada para consolidar la relevancia histórica y el liderazgo de la compañía en el panorama internacional, proyectándola hacia el futuro con una visión renovada”, exponen en un comunicado.
“Trabajarlo de forma mancomunada ha hecho que todo el proceso sea más robusto”
Desde la compañía aseguran que el resultado es fruto de un trabajo mancomunado en el que han participado todos los mercados de la compañía y múltiples áreas, lo que ayudará a unificar la imagen. “Ha sido un gran desafío unir a todos los países con diferentes idiomas, culturas, formas de trabajo, producto y diferentes reconocimientos de marca”, asegura Alfredo García-Almonacid, Responsable de Marca en Mapfre, en declaraciones a Reason.Why. “Pero también hay oportunidades en eso, porque el rebranding ayudará a elevar esa notoriedad, y ha hecho todo el proceso más robusto y legítimo”.
Tal y como ha dado a conocer la compañía, la nueva imagen se implementará de manera gradual en los próximos tres años en todos los países en los que opera, lo que implica a las 4.600 oficinas que Mapfre tiene en el mundo, así como canales digitales y otros activos, como talleres o grúas. Es un proceso para el que, según El País, se destinarán 70 millones de euros, un presupuesto que incluye a la campaña publicitaria puesta en marcha para dar a conocer la nueva identidad.
“Vamos donde vas”
La campaña lanzada por Mapfre lleva por título “Vamos donde vas” y no solo presenta la nueva identidad de la marca, sino que también establece el nuevo posicionamiento estratégico global de la compañía. Ha sido ideada por la agencia McCann, con la que la aseguradora trabaja desde hace casi tres décadas para dar forma a su trayectoria publicitaria.
Con la campaña, Mapfre busca una redefinición del rol que desempeña en la vida de las personas dando dar un giro a su forma de estar presente en la sociedad. Así, su comunicación pasa de centrar en proteger lo que las personas tienen a impulsar lo que pueden hacer y está por venir. Su discurso deja atrás la idea “estoy cuando lo necesitas”, y abraza el “estoy para que te atrevas”.

