Unificar la presencia a nivel global y a través de todos sus negocios y reflejar la transformación que ha experimentado la compañía a lo largo de los últimos años son los objetivos que persigue la renovación de identidad visual que ha llevado a cabo Mapfre. Se trata del primer cambio de imagen en cuatro décadas y aspira a conectar con una audiencia más amplia y transmitir cercanía.
El nuevo diseño es fruto de un trabajo de dos años con la consultora Design Bridge Partners, del grupo WPP
El nuevo diseño es fruto de un trabajo de dos años con la consultora Design Bridge Partners, del grupo WPP, y responde a la evolución del negocio de la aseguradora así como a la búsqueda de una mejor integración en el cambiante contexto tecnológico y social. No obstante, refuerza el propósito de Mapfre y una propuesta basada en la calidad del servicio y la cercanía al cliente, elementos que han permanecido constantes como “verdades incontestables de la marca” a lo largo del tiempo, tal y como señalaron los responsables de la marca a Reason.Why cuando analizamos su trayectoria publicitaria.
La nueva identidad visual, tal y como ha señalado Mapfre en un comunicado, reafirma la esencia de la compañía y rinde homenaje a sus 90 años de historia, al tiempo que renueva la marca y la consolida como activo estratégico para la compañía. En este sentido, Mapfre mantiene el claim "Cuidamos lo que te importa".
“Hoy somos una compañía distinta a la que éramos hace apenas una década“, ha dicho Antonio Huertas, Presidente de Mapfre, en un comunicado. ”Nos hemos transformado, y estamos preparados para competir mejor es el mundo digital y conectado y, como siempre, priorizando a las personas. Esto no va a cambiar, lo que sí evoluciona es la marca, para enfatizar aún más lo cerca que nos sentimos de los clientes y de sus necesidades”.
Uno de los principales cambios es el logotipo. Aunque la marca mantiene el símbolo del trébol, que expresa el compromiso de Mapfre con acompañar a los usuarios en su crecimiento, ha sido rediseñado bajo una perspectiva más moderna, atractiva y actual. La expresión del naming, por su parte, deja atrás las mayúsculas y apuesta por el uso de minúsculas para transmitir cercanía, sencillez y humanidad, y desvincularse de su acrónimo original (Mutualidad de Seguros de la Agrupación de Propietarios de Fincas Rústicas de España).

La paleta de colores también ha sido actualizada. El rojo permanece como el principal color corporativo, aunque se trata de un tono más vibrante, luminoso y llamativo, con la intención de trasladar fuerza, modernidad y optimismo. Se verá complementado en distintos contextos con nuevos tonos, principalmente rojo, azul, amarillo y verde pastel, con los que se espera desarrollar una presencia más flexible y diversa.
La renovación de la imagen incluye una tipografía hecha a medida que también persigue la cercanía, así como un nuevo sistema gráfico, basado principalmente en ilustraciones que pretenden acercar Mapfre a nuevas generaciones. Éstas, acompañadas de los colores, servirán para identificar las distintas verticales del negocio de la aseguradora.
Por otro lado, la compañía también ha renovado su identidad sonora y su fonotipo con una melodía más moderna y proactiva, cargada de acentos y detalles que aportan vitalidad, dinamismo y modernidad.
Tal y como ha dado a conocer la compañía, la nueva imagen se implementará de manera gradual en los próximos tres años en todos los países en los que opera, lo que implica a las 4.600 oficinas que Mapfre tiene en el mundo, así como canales digitales y otros activos, como talleres o grúas. Es un proceso para el que, según El País, se destinarán 70 millones de euros, un presupuesto que incluye a la campaña publicitaria que se pondrá en marcha para dar a conocer la nueva identidad.

