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La recuperación económica estará condicionada por la vacunación, el empleo y los fondos europeos

  • El ORFIN prevé una recuperación intensa y progresiva del PIB durante 2021 si las vacunas empiezan a surtir efecto
  • En el informe se estima un crecimiento del PIB del 6,2% y que la tasa de paro se sitúe en el 16,5%

España -como algunas economías relativamente especializadas en el turismo y en otras actividades de proximidad- ha comenzado 2021 inmersa en la tercera ola del coronavirus, que desde marzo ha provocado una crisis diferente a las anteriores al no tener un origen económico.

España ha comenzado 2021 inmersa en la tercera ola del coronavirus

En este contexto de gran incertidumbre, el Observatorio de la Realidad Financiera  (ORFIN) -cátedra universitaria nacida de la alianza entre la Universidad de Alcalá y Thinking Heads- tras estudiar y analizar los datos de la economía española y de la Eurozona en 2020, ha dado a conocer su "Informe Trimestral de Previsiones Económicas".

En él, se estima una recuperación intensa y progresiva del PIB hasta final de año y prevén que el PIB crezca un 6,2%, que la tasa de paro se sitúe en el 16,5% y que se produzca un aumento de la deuda pública al 122,5%.

Caída del 0,5% en el PIB trimestral

Tomando como punto de partida que la tasa interanual del PIB en el cuarto trimestre disminuyó más del 9% -lo que deja constancia de la intensidad de la crisis que ha provocado la pandemia-, en el ORFIN han estimado para el primer trimestre de 2021 una caída del PIB del 0,5%, puesto que actualmente España lidera el repunte de contagios en Europa en la tercera ola de coronavirus.

El aumento del PIB  en el cuarto trimestre de 2020 refleja que ya nos hemos acostumbrado a la nueva normalidad

Asimismo, también han destacado que la previsión del segundo trimestre es muy incierta y dependerá en gran medida de la velocidad de vacunación, lo que determinará la temporada turística, aunque en promedio prevén un crecimiento del 2,8%. Y es que, en medio de una crisis histórica tan vinculada a la evolución de la pandemia y las restricciones sanitarias, es necesario ser "extremadamente prudentes con la interpretación de las previsiones económicas”, según explica el informe, porque en general las previsiones están condicionadas a más incertidumbre que nunca.

Sin embargo y a pesar de esta mencionada incertidumbre, cabe destacar que aunque en el cuarto trimestre de 2020 nuestro país registró un nuevo aumento de los contagios y los Gobiernos regionales intensificaron las restricciones a la movilidad, también aumentó el PIB y el empleo, lo que refleja que los españoles ya nos hemos adaptado a la nueva normalidad.

Posibles escenarios económicos

Por otro lado, el Observatorio de la Realidad Financiera ha destacado la importancia que tendrá para la recuperación económica española el ritmo de la vacunación y la ejecución de los fondos europeos. Tanto es así, que estas han sido dos variables que les han llevado a presentar tres posibles escenarios en los que la economía podría situarse:

  • Escenario central (50% de posibilidades): en la segunda mitad del año la vacuna ya estaría más extendida y conseguiría contener la pandemia y junto a los fondos europeos permitirían crecimientos intensos del PIB.
  • Escenario optimista (25% de posibilidades): la vacuna permitiría recuperar el turismo con más intensidad y los fondos europeos se agilizarían gracias a la definición en Bruselas de criterios sencillos para solicitarlos,
  • Escenario pesimista (25% de posibilidades): la vacuna no consigue controlar la curva de infectados, por lo que se mantienen las restricciones y se demora la ejecución de los fondos europeos.

Tasa de paro

Por lo que respecta a la tasa de paro, durante la crisis sanitaria las empresas han hecho un uso masivo de los ERTEs y los autónomos de su cese de actividad, lo que en primer lugar complica poder realizar una estimación correcta para 2021.

En esta línea, el ORFIN destaca que con los ERTE, las empresas han podido compensar buena parte de sus costes salariales, pero si deciden despedir a algún trabajador en los seis meses posteriores al ERTE, tendrían que devolver todo el dinero recibido por las ayudas, lo que encarece extremadamente el despido y ha frenado muchas decisiones.

Así, la evolución económica durante los próximos trimestres dependerá en gran medida de la efectividad y duración de estas medidas de apoyo al empleo; de hasta qué punto han servido para que las empresas hayan podido sobrevivir a la crisis; o, si una vez retiradas, los ajustes de actividad y plantilla serán inevitables. Según explica este estudio y basándose en este contexto, tras terminar el 2020 con una tasa de paro en el cuarto trimestre del 16,13%, se prevé que en el escenario central aumentaría hasta al 16,5% en 2021.

El crecimiento de la Eurozona  

El ORFIN también dedica un apartado a mencionar que el coronavirus ha provocado que la mayoría de las grandes economías del mundo -excepto China- hayan registrado una caída más o menos significativa de la actividad. En esta línea, se estima que el crecimiento global podría haberse contraído en un 3,7% el año pasado y el de la Eurozona podría haber caído en torno a un 7%.

Se estima que el crecimiento global podría haberse contraído en un 3,7% en 2020

Así, a pesar de estas diferencias entre las economías, el impacto del coronavirus  ha tenido y tiene unas proporciones históricas y en general, las caídas registradas en la actividad estimadas para el año pasado triplican las observadas en 2009. 
No obstante, la Comisión Europea prevé que la recuperación sea relativamente rápida en la Eurozona, aunque la actividad a finales del año que viene podría seguir todavía por debajo de los niveles pre-COVID correspondientes a 2019.

Por otro lado, este informe destaca que el alto grado de incertidumbre podría provocar una lenta recuperación de la inversión y explica que en algunos estados de la Eurozona, principalmente España, la tasa de ahorro podría mantenerse alta, dada la preocupación de los consumidores ante la crisis.

Riesgos para la estabilidad financiera

Desde el punto de vista de los riesgos para la estabilidad financiera, los problemas para controlar la pandemia en esta tercera ola pueden retrasar el deseado escenario de recuperación, lo que supone un aumento del riesgo al que se enfrenta la banca por el deterioro de la calidad de sus activos.

Como señala el Banco de España, uno de los retos más importantes a los que se enfrenta la banca española de cara a 2021 será su baja rentabilidad, un problema que se ha intensificado con fuerza con la aparición de la pandemia. Según explican desde ORFIN, para poder mejorarla, la banca tendrá que mejorar su eficiencia, lo que conlleva recortar costes, principal motivo por el que se han producido fusiones en los últimos meses.

Finalmente, el estudio concluye mencionando que a medio y largo plazo existirán otros riesgos, como la necesidad de seguir aumentando la solvencia o no extender correctamente las medidas de política económica implementadas para amortiguar los efectos de la crisis, que podrían provocar una gran inestabilidad financiera.