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El 49% de los usuarios de Internet consumen vídeos online en sus televisores

  • Los usuarios de China y la India prefieren utilizar sus smartphones para ver vídeos online
  • Tan solo un 19% de los usuarios de Internet consumen vídeos online en la tablet

Desde hace años, la media de horas que dedicamos a visualizar contenido online como vídeos no ha parado de crecer, aunque normalmente lo hacía a un ritmo más progresivo. Sin embargo, desde la llegada de la pandemia, el consumo se ha disparado hasta alcanzar casi ocho horas semanales, según un estudio de Limelight Networks.

El consumo medio de vídeos online roza las 8 horas semanales

Otra de las tendencias en cuanto a consumo online que ha traído el coronavirus se da en los dispositivos donde consumimos vídeos online.

Ahora que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en casa- ya sea por teletrabajo, ocio o responsabilidad individual- los usuarios de Internet utilizan más las Smart TV para consumir vídeos online, que el smartphone o los ordenadores.

Así lo confirma un estudio realizado por Ampere en el que se analizan los dispositivos desde los que consumimos vídeos online, de manera global. Eso sí, según el mercado la tendencia varía, como es el caso de China y la India.

Los mercados emergentes se decantan por los smartphones

La mitad de los consumidores ven contenidos de vídeo online en su televisor inteligente (49%) todos los días, un nivel que está justo por delante de los smartphones (46%), según la investigación de los analistas de mercado de Ampere.

 

Aunque los televisores inteligentes y los smartphones son igual de populares a nivel mundial, existen fuertes diferencias entre países. Casi tres cuartas partes de los usuarios de Internet de China y la India ven vídeos online en sus teléfonos inteligentes, mientras que el consumo en Smart TV es más popular en Estados Unidos (53%).

Ahora que dos quintas partes de los consumidores tienen un televisor conectado a Internet, los anunciantes han respondido aumentando la inversión en vídeo online, que ya alcanza los 39.000 millones de dólares en los últimos cinco años.