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Más confianza e inversión tecnológica: el futuro del trabajo tras la pandemia

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Más confianza e inversión tecnológica: el futuro del trabajo tras la pandemia

  • El teletrabajo derivado de la crisis sanitaria ha mejorado la confianza de las empresas en los trabajadores a distancia
  • El 56% de las compañías destinarán más presupuesto a la adquisición de recursos tecnológicos

¿Qué cambios físicos deben hacerse en las oficinas? ¿Puede más gente trabajar desde casa indefinidamente? ¿Cómo pueden las empresas mejorar la productividad?.

Estas son algunas de las preguntas que miles de empresarios a nivel mundial se plantean ante el futuro del trabajo en un contexto marcado por la incertidumbre generada por la pandemia del coronavirus. Las compañías se están viendo obligadas a planificar los próximos meses y años tomando decisiones complejas con la mejor información disponible y una gran variedad de incógnitas, incluidos posibles rebrotes, cambios en los hábitos de consumo y una perspectiva económica desafiante.

La generalización del teletrabajo determinará los planes de regreso a la oficina

Xerox ha tratado de descubrir hacia dónde se dirige el mercado laboral a través de ‘The Future of Work Survey’, un estudio que tiene en consideración la visión de 600 responsables de IT en empresas de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania y Francia. Estos son algunos e los hallazgos y tendencias que determinarán el camino a seguir en los entornos de trabajo de ahora en adelante:

Retorno gradual

Las naturalezas diversas de las empresas e industrias impiden trazar una estrategia concreta para el regreso de los empleados a sus puestos de trabajo. El 49% de los encuestados aseguran que adoptarán un enfoque escalonado para que los trabajadores vuelvan a espacios laborales compartidos, haciendo hincapié en la seguridad como factor primordial. Por su parte, el 32% admiten estar explorando un cambio de estrategia y probar la opción de permitir que algunos empleados trabajen desde casa de manera indefinida.

Con los aprendizajes obtenidos tras la abrupta transición al teletrabajo, las empresas tienen una confianza mayor en que pueden adaptarse de manera ágil y transparente a los efectos de la pandemia que aún persisten. En este sentido, se estima que el 82% de la fuerza laboral en las organizaciones encuestadas habrá regresado completamente a la oficina en aproximadamente 12-18 meses. Las actividades que dependen de las interacciones presenciales, como la atención médica, la construcción o la distribución y el transporte, parecen ser más optimistas, en contraste con los servicios financieros, TI y telecomunicaciones, que se muestran más cautelosos.

Actitudes cambiantes

El teletrabajo ha sido una cuestión controvertida para algunas empresas en lo que respecta a la productividad de los empleados. Pero la crisis del coronavirus ha ayudado a redefinir las actitudes y pensamientos hacia esta modalidad entre los responsables y líderes de organizaciones, incluso entre los más reticentes. Estados Unidos es el país que ha experimentado un mayor aumento de la confianza en los trabajadores remotos (86%), seguido de Reino Unido (80%) y Alemania (80%).

 

Como consecuencia de todo ello, el 58% tiene la intención de cambiar su política de trabajo en el próximo año, ofreciendo la opción de trabajar desde casa para aquellas funciones que lo permitan. Estas cifras presagian el surgimiento de un modelo laboral híbrido, con empleados que trabajan de forma remota todo el tiempo o en algunas ocasiones, y trabajadores presenciales en la oficina. según las necesidades de sus trabajos.

Para las plantillas, la flexibilidad puede ser la palanca que permita lograr un mayor equilibrio entre las esferas personales y profesionales y, en última instancia, alcanzar una mayor satisfacción laboral. Por su parte, los empleadores tendrían la oportunidad de ahorrar en gastos como espacio de oficina, mientras se contrata al mejor talento independientemente de la ubicación.

Apuesta por la innovación

La redistribución de la fuerza de trabajo incide en las inversiones futuras de las empresas en relación a la tecnología y las herramientas. En esta línea, el 56% de las compañías están ampliando sus presupuestos ante la previsión de nuevos requisitos derivados de acuerdos de trabajo totalmente remotos o híbridos, mientras que el 34% están planeando acelerar sus esfuerzos de transformación digital. No obstante, los líderes empresariales son conscientes de que todavía existen desafíos de cara a la nueva normalidad:

 

Una consecuencia directa será la revalorización de las funciones desempeñadas por el departamento de TI al permitir operaciones y procesos fluidos, constantes y productivos. El 42% de los participantes en el estudio aseguran que el soporte tecnológico ha sido lo más importante para la experiencia laboral y la productividad general de los empleados durante la cuarentena, cifra que se eleva hasta el 47% para las grandes empresas y hasta el 49% para las pequeñas.

La ausencia del material de oficina

Empleados y directivos han acusado la falta de acceso a material de oficina

La falta de acceso a determinados materiales y herramientas de trabajo propias de la oficina también ha sido una constante durante el confinamiento. Así, el 85% de los líderes empresariales confiesan haber extrañado, por ejemplo, poder disponer de una impresora, algo que ha variado en función del tamaño de la organización, siendo las empresas de entre 1.000 y 3.000 empleados las que más han echado en falta este dispositivo.

Nuevas preocupaciones

Dejando de lado la tecnología, los responsables de la toma de decisiones de TI percibían la productividad, la colaboración, la cultura corporativa y la retención de los empleados como las principales barreras para el trabajo en remoto, a las que se suman consideraciones tecnológicas como la seguridad y la privacidad de la red.

La preocupación por un paradigma de teletrabajo ha impactado negativamente en uno o más de estos factores. De hecho, el 95% de los encuestados consideran que la comunicación cara a cara era algo importante para el desarrollo personal y la evaluación del talento. Todas estas percepciones evidencian que las empresas tienen razones válidas para adoptar un modelo híbrido de trabajo con el objetivo de obtener las ventajas de ambas modalidades. En este sentido, el 56% de las compañías destinarán mayores presupuestos a la adquisición de recursos tecnológicos como resultado directo de la pandemia.

 

Las inversiones se realizarán en aquellas soluciones que faciliten un trabajo a distancia estable y sostenible. En este sentido, el 55% de las organizaciones que ampliarán sus fondos para tecnología lo harán con el foco en recursos específicos para el teletrabajo, mientras que el 40% se centrarán en herramientas híbridas. Más concretamente, el software basado en la nube, el soporte de TI en remoto y los softwares de trabajo en equipo serán las prioridades de las empresas para capacitar a sus equipos.

Más info.: The Future of Work Survey