En las últimas horas, una publicación en Linkedin firmada por Jorge Mas Velasco -fundador de la consultora Crearmas y ponente especializado en retail- ha acumulado más de 4.300 reacciones, cientos de comentarios y casi 300 repost en el momento de la publicación de esta noticia.
El post asegura que Dinamarca ha convertido autobuses dados de baja en supermercados móviles para llevar alimentos frescos a personas mayores en zonas rurales. Para ilustrar el supuesto hecho, se utiliza una imagen generada de forma evidente mediante Inteligencia Artificial, sin mención a su origen, sin fuente y sin un solo dato contrastable que avale una iniciativa de tal magnitud a nivel nacional en un país europeo.
Las cifras de engagement han seguido creciendo y entre quienes han interactuado con el contenido se encuentran profesionales de marcas reconocidas y perfiles con alta influencia en el mercado.
El post, además, construye toda una reflexión sobre innovación en retail y culmina con un enlace comercial que invita a adquirir un curso online de la consultora Crearmas, por valor de 2.390 euros, cuya promesa de venta es reinventar negocios de food retail y crecer en ventas en tan solo 60 días.

En Reason.Why hemos invertido recursos para contrastar este contenido con el objetivo de dar una respuesta rigurosa. Pero no existe ninguna evidencia que valide dicha información.
De hecho, el pasado 12 de diciembre de 2025, la agencia Reuters publicó un fact check específico alertando sobre la falsedad de esta historia. La agencia de noticias contactó con el grupo de distribución Dagrofa, varias compañías públicas y privadas de transporte, así como autoridades locales y organismos nacionales; ninguno tenía conocimiento de una iniciativa de ese tipo. Así que el supuesto proyecto nacional, no existe.

Cuando el impacto del relato pesa más que la verdad
La publicación más antigua que hemos localizado sobre este tema circuló en Facebook el 25 de noviembre de 2025. Un post en el que 9.500 personas dijeron "me gusta", más de 500 comentaron y más de 1.700 lo compartieron.
Desde entonces, han aparecido variaciones del mismo bulo en distintas plataformas de Meta, e incluso vídeos generados con IA que refuerzan visualmente una historia inexistente.
El mecanismo es el mismo en todas ellas: una historia con cierto tinte emocional, una imagen potente con carácter aspiracional y el ejemplo de un país que da la lección mediante un supuesto caso de innovación social. Pero ninguna fuente.
¿Vivimos tan rápido y con tanta necesidad de consumo informativo que no somos capaces de reconocer una fake news con el evidente propósito de vender un curso online?
¿Dinamarca entera hace algo así y toda la información que nos vale es un post de una persona en una red social para darle crédito?
¿Cuántas personas habrán hecho pantallazo de esa noticia y la habrán compartido por WhatsApp?
¿Cuántas la usarán en una ponencia como ejemplo? ¿Habrá algún docente?
¿Cuántas personas habrán comprado su curso?
No estamos hablando de un meme en X ni de un vídeo en TikTok donde el dibujo animado de un hígado nos da lecciones de nutrición.
Linkedin es una red profesional en la que se construye reputación, se dinamiza el empleo, se venden servicios, se contrata talento y se legitiman discursos. Que una publicación falsa alcance este nivel de difusión sin apenas cuestionamiento público, debería preocupar a cualquiera que trabaje en marketing, comunicación, estrategia o formación. Más aún cuando se utiliza como argumento de autoridad, vinculado directamente a una oferta comercial, y se apoya en imágenes generadas por IA que no son reales.
Lo más parecido que hemos encontrado a esa supuesta “red nacional de autobuses convertidos en supermercados móviles” es una iniciativa local y mucho más modesta: pequeños proyectos de reparto a domicilio en furgoneta que acercan productos frescos -en algunos casos frutas, como mandarinas- a personas mayores o a zonas con menor acceso comercial. Nada que ver con una política pública nacional, ni con autobuses retirados del servicio urbano para dar lugar a todo un sistema estructurado de retail móvil.

La frontera entre contenido inspirador y desinformación se está volviendo cada vez más difusa en redes sociales. Y estamos ya inmersos en una era digital en la que verificar no debería ser la opción de unos pocos, porque compartir sin comprobar antes no es algo inocuo.
Las publicaciones en Linkedin cuentan con la opción de “denunciar” un post cuando su contenido se considera desinformación. La cuestión es si los usuarios de esta red profesional van a seguir premiando aquellos relatos que mejor encajan con sus ganas de crecer, convirtiendo algo falso en tendencia e impulsados por la lógica del like, el algoritmo y la autoridad percibida.














