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Hans Zimmer firma la marca sonora de Netflix para las salas de cine

  • El compositor alemán ha prolongado su duración y la ha dotado de un carácter más épico
  • Los servicios de streaming podrían ser la solución a la crisis que atraviesan los exhibidores cinematográficos

Una marca es mucho más que un logo. Es color, un eslogan, un tono comunicativo y, también, un sonido. Netflix lleva años apostando por ampliar su negocio más allá de nuestros sofás y televisores y consolidando su incursión en el terreno de la producción cinematográfica. Como parte de ese movimiento estratégico, la compañía ha confiado al compositor Hans Zimmer la renovación de su identidad sonora para las salas de cine.

La marca de sonido que se escucha al iniciar la reproducción de un contenido en la plataforma dura apenas tres segundos, algo que en la pantalla grande de un cine puede saber a poco. Por ello, Netflix ha optado por renovar esa melodía tan identificativa con la ayuda de Hans Zimmer uno de los compositores más destacados de la industria cinematográfica. El músico alemán es responsable de las bandas sonoras originales de títulos tan populares como "Thelma&Louise", "Piratas del Caribe" o "Gladiator".

La melodía consiste en un crescendo que culmina en el habitual y particular golpe sonoro de la marca

La base visual continúa siendo la misma que Netflix estrenó el año pasado. Pero las  características líneas de colores, que representan la variedad temática y la inclusividad de la que hacen gala las producciones del servicio de streaming, se encuentran ahora acompañadas por una composición más épica que, mediante un clásico crescendo, culmina en el habitual y particular golpe sonoro de la marca, lo que la propia Netflix denomina “ta-dum”.

Sin embargo, esta identidad sonora no es nueva, sino que se ha hecho viral en los últimos días debido a un tuit del empresario Siqi Chen en el que explicaba que había descubierto el sonido en un episodio del podcast Twenty Thousand Hertz, dirigido por Dallas Taylor, que profundizaba en la identidad sonora de la plataforma.

En dicho programa Tanya Kumar, una de las responsables del diseño de marca de Netflix, explica que cuando el servicio de streaming comenzó a estrenar películas como "Roma" en salas lo hacía con la marca de sonido de tres segundos, pero pronto descubrieron que en ese contexto la melodía debía durar más. Habiendo trabajado previamente con Zimmer para el tema principal de la serie "The Crown", la compañía decidió apostar por el compositor para hacer un arreglo que mantuviera la esencia pero reforzara la elegancia y la epicidad.

Los servicios de streaming, ¿al rescate de las salas?

Con todo, la conversación en redes sociales sobre la identidad sonora de Netflix ha puesto sobre la mesa un debate más profundo sobre la industria cinematográfica y la crisis derivada de la pandemia. Ante el riesgo de contagios, las salas atraviesan uno de los momentos más delicados de su historia, agravado también por el incremento del consumo de servicios de streaming como consecuencia del confinamiento. Por todo ello, algunos expertos se cuestionan si plataformas como Amazon o Netflix serían una buena solución al problema actual de los exhibidores.

Los Paramount Consent Decrees llegarán a su fin tras más de 70 años de vigencia

Lo que hace unas semanas sería impensable, se ha convertido ahora en algo plausible, pues un juez federal ha dado luz verde al Departamento de Justicia para poner fin a los Paramount Consent Decrees que, durante más de 70 años, han restringido el control de los grandes estudios sobre el proceso de exhibición. Esto despejará el camino para que los estudios vuelvan a tomar posesión significativa de las cadenas de cine, ahora en una situación desesperada debido a la pandemia.

No cabe duda de que el panorama del sector es muy diferente ahora a como era a principios del siglo XX. Los servicios de streaming han provocado un cambio significativo en la manera de producir y distribuir las películas, provocando la reacción negativa y proteccionista de los agentes tradicionales. Compañías como Amazon y Netflix han jugado a combinar distintas modalidades de estreno para sus producciones, poniendo las cintas a disposición de los usuarios tanto en cines como en sus propias plataformas al mismo tiempo.

La adquisición de las salas de cine por parte de los servicios de streaming podría ser una solución a los problemas económicos que actualmente atraviesa la industria. A través de la suscripción, las plataformas podrían ofrecer beneficios en salas a los usuarios, del mismo modo que los miembros de Prime pueden acceder a ofertas en retailers como Whole Foods. Sin embargo, este tipo de operaciones pondrían en riesgo las normas antimonopolio y eliminarían prácticamente por completo a los propietarios de cine independientes.

En este sentido, han circulado rumores sobre la posible adquisición de AMC por parte de Amazon. Por su parte, Netflix ya ha hecho alguna incursión en la compra de cines, pues hace unos años salvó del cierre al Paris Theatre, en Nueva York. No obstante, parece poco probable que este tipo de movimientos se encuentren entre las prioridades de los servicios de streaming en estos momentos, pero en un contexto en el que menos del 10% de las 12.000 salas abiertas actualmente en todo el mundo se encuentran en Estados Unidos, puede que esta sea la única opción para una industria a la que la pandemia ha dejado agonizante.