Una hamburguesa con una loncha extra de queso estratégicamente colocada de la parte trasera. Así es la McMullet, el concepto de hamburguesa de edición limitada que ha lanzado McDonald's en Nueva Zelanda para conectar con los consumidores desde el humor y llevando el atrevimiento a la comunicación y al propio producto.
La campaña se ha desarrollado junto a la agencia creativa McCann Nueva Zelanda, la agencia de comunicación FleishmanHillard Aotearoa y la agencia de medios OMD Nueva Zelanda, y ha buscado vincular a la marca con un corte de pelo muy extendido en el país, pero también con la actitud frente al mundo que éste representa.
La estrategia dio comienzo con el despliegue de una serie de piezas en redes sociales que presentaban la idea de añadir una loncha extra de queso a la hamburguesa para emular el peinado, que implica un corte del cabello para que quede más corto en la parte delantera, superior y laterales, pero es más largo en la parte posterior.
McDonald's ha colaborado para ello con influencers y creadores de contenido, cuyas publicaciones ha compartido en sus canales propios.
La cadena de hamburgueserías, dando a entender que respondía al movimiento orgánico de los fans de McDonald's en plataforma, ha denominado a la creación como McMullet. Y ha promocionado el gesto con contenido orgánico que ha dado protagonismo a la loncha extra de queso como clave para imitar el peinado.
Esos vídeos también han comunicado la realización de una acción especial que tuvo lugar el pasado 18 de abril en el restaurante de McDonald's en el barrio de Penrose, en Auckland. Allí ha abierto un espacio temporal con activaciones y experiencias orientadas a todos aquellos consumidores con corte mullet, a quienes ha entregado una hamburguesa gratis con su correspondiente extra de queso para crear la McMullet.
No obstante, para todos aquellos que no contaran con el mencionado peinado, McDonald's puso peluqueros y barberos a disposición de los consumidores para atreverse con el corte. Además, también entregó camisetas personalizadas, merchandising y sorteó de peines entre los asistentes para ayudarles a mantener su particular peinado.
Desde la compañía aseguran que la activación es una manera divertida de interactuar con los fans y probar ideas en tiempo real. "Sin duda es una broma, pero también una forma divertida de dar vida a ideas nuevas con una prueba en directo para ver cuántos neozelandeses con mullet se presentan a reclamar su hamburguesa. ¡Es un merecido homenaje a la exigente legión de neozelandeses con mullet!", ha comentado Luke Rive, Director de Marketing de McDonald's Nueva Zelanda, según recoge Little Black Book.
“El mullet no es solo un corte de pelo, es una actitud. Tiene una historia de la que sentirse orgulloso aquí, y es fantástico que McDonald's pueda formar parte de esta tendencia cultural tan querida y a la vez tan controvertida"; ha comentado, por su parte, Gary Steele, Director Creativo de McCann Nueva Zelanda. Asegura que la generación Z ha convertido un corte de pelo cuestionado hace años en una seña de identidad personal, y esa es la energía con la que querían vincular a la marca.