Formulario de búsqueda

Esta mascarilla transparente nos permitirá volver a lucir sonrisa

Compartir en:

Esta mascarilla transparente nos permitirá volver a lucir sonrisa

  • Institutos tecnológicos suizos han desarrollado un material transparente que filtra el aire a través de pequeños poros
  • El polímero está compuesto por un 99% de materiales biodegradables

¿Recuerdas cuando podíamos ver la sonrisa de los demás?
Ahora volverá a ser posible gracias a una mascarilla transparente desarrollada por el Instituto Federal Suizo de Tecnología de Lausana (EPFL) y los Laboratorios Federales Suizos de Ciencia y Tecnología de Materiales (Empa).

Esta mascarilla permite leer la expresión facial del personal sanitario

A medida que el uso de mascarillas se hace obligatorio en espacios públicos, este artículo se ha convertido tanto en una herramienta preventiva de contagios, como en un alegato de moda o un símbolo de las protestas que recorren estos días decenas de países. Sin embargo, se trata de un complemento poco práctico para la comunicación no verbal.

Por eso, desde hace dos años el Instituto Federal Suizo de Tecnología de Lausana y los Laboratorios Federales Suizos de Ciencia y Tecnología de Materiales han estado trabajando en el desarrollo de un material transparente que pueds filtrar el aire a través de pequeños poros para prevenir la dispersión de bacterias y virus. Y, al mismo tiempo, permita a los pacientes leer la expresión facial de médicos y enfermeros.

Conocidos como HelloMasks, estos nuevos revestimientos faciales están pensados para sustituir a las mascarillas de triple capa azules, blancas o verdes que utiliza el personal sanitario. La idea se le ocurrió a Klaus Schönenberger, Jefe del Centro EssentialTech de EPFL, después de trabajar en África en 2015 durante el brote de ébola y ante las dificultades de las personas con diversidad auditiva para comunicarse con los médicos.

Futura producción a gran escala

En estas mascarillas las fibras de polímero están separadas por solo 100 nanómetros (aproximadamente 1/1000 del ancho de un cabello humano), y los poros son de un tamaño muy similar a los utilizados en las mascarillas quirúrgicas convencionales. Esto significa que el aire puede pasar libremente, mientras que los virus y las bacterias son demasiado grandes para atravesarlo.

Para fabricar este nuevo material los investigadores han recurrido a un método común de producción de fibra conocido como electrohilado, que emplea una fuerza eléctrica para extraer hilos poliméricos cargados. El sistema se ha adaptado ligeramente para generar el polímero en carretes de cara a la producción a gran escala.

Además, este desarrollo ha tenido en cuenta el incremento de desperdicios y deshechos a raíz del uso de mascarillas no reutilizables, por lo que el polímero está compuesto por un 99% de materiales derivados de biomasa, lo que significa que son en su mayoría biodegradables.

El Centro EssentialTech de EPFL ha creado la start-up HMCARE para vender las nuevas mascarillas y ya ha recaudado un millón de francos suizos para producirlas, pero serán los profesionales médicos los primeros en obtener acceso a estos productos a principios de 2021, seguidos de los dentistas. Más adelante, se comercializarán para el público general.