Formulario de búsqueda

Esta campaña alerta sobre los peligros medioambientales de las mascarillas desechables

Compartir en:

Esta campaña alerta sobre los peligros medioambientales de las mascarillas desechables

  • La compañía Fine Guard busca concienciar sobre su uso para reducir el impacto ambiental
  • La campaña ha sido creada por FCB Emiratos Árabes Unidos

Las mascarillas ya forman parte de los objetos de nuestra vida cotidiana, se han convertido incluso en un complemento de moda. Pero también son las protagonistas de ciertas conductas irresponsables, pues comienza a ser habitual encontrarlas tiradas en la calle, invadiendo las playas o desechadas de manera inadecuada.

"¿Que tipo de planeta quedará si continuamos usando mascarillas desechables?"

La compañía de productos higiénicos Fine Guard ha lanzado la campaña “Waste can mask our future” (“Los desechos pueden enmascarar nuestro futuro”) para concienciar del peligro que supone el uso excesivo de mascarillas desechables para nuestro medio ambiente y ecosistema.

¿Que tipo de planeta quedará si continuamos usando mascarillas desechables y no degradables?”, pregunta la pieza audovisual central de la campaña creada por FCB Emiratos Árabes Unidos.

Junto al vídeo, la agencia también ha creado unas impactantes fotografías que representan a personas de distintos perfiles demográficos con una mascarilla cubriéndoles los ojos, con la intención de simbolizar la visión cortoplacista de la sociedad respecto al uso de mascarillas desechables.

...

Protégete a ti mismo, protege al planeta” es el claim utilizado por la marca para concienciar sobre el desafío sostenible que plantea el uso de este tipo de artículos, que ya colman los fondos marinos de nuestros océanos.

Mascarillas reutilizables frente a mascarillas desechables

Las mascarillas reutilizables

Asimismo, la campaña promueve el uso de mascarillas reutilizables, como Fine Guard Comfort, creada por la propia compañía. Éstas cuentan, como indican las especificaciones del producto, con filtración de grado N95 y la tecnología Linvinguard, patentada y certificada, que esteriliza el aire que pasa a través de la mascarilla, matando las bacterias y los virus que puedan traspasarla.

James Michael Lafferty, CEO de Fine Hygienic Holding, asegura que durante los últimos dos meses, desde que lanzaron por primera vez las mascarillas reutilizables, ha surgido constantemente una pregunta: "¿Por qué no hacemos mascarillas desechables?”. El directivo explica que se trata de “una pregunta lógica para una empresa que fabrica productos de papel. Hemos pensado bastante en esta decisión y nuestra respuesta se reduce a tres simples razones”. Tal y como puede leerse en la página web de la compañía, Fine Guard sostiene que:

  • Respeta el dinero de sus consumidores en términos de rentabilidad, especialmente en tiempos complejos como estos
  • Utiliza una tecnología que elimina las bacterias y los virus en sus mascarillas reutilizables
  • Es necesario pensar en un mundo post-coronavirus y cómo será nuestro planeta en el futuro

Y es que la crisis sanitaria ha acentuado el reto de la sostenibilidad en materia de plásticos de un solo uso y productos desechables. WWF Italia considera que los datos son alarmantes y explica que, aún si solo el 1% de las mascarillas se desecharan de forma incorrecta y se dispersaran por la naturaleza, provocaría que hasta 10 millones de estos materiales contaminaran cada mes el medio ambiente.

Además, teniendo en cuenta que el peso de cada mascarilla es de aproximadamente 4 gramos, la dispersión en la naturaleza podría llegar a más de 40.000 kilos de residuos. Si a ello se le suma que una mascarilla quirúrgica puede tardar hasta 400 años en desintegrase, la situación podría alcanzar muy pronto un punto crítico.