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La recuperación económica se retrasaría a 2022 por la desconfianza de los consumidores

  • "Future Consumer Index" recoge las características de los consumidores en pleno proceso de vacunación
  • La inmunización es la gran baza para recuperar la normalidad, con un 76% de los consumidores dispuestos a vacunarse

La crisis sanitaria ha impactado en la sociedad española, en sus hábitos de consumo y en su manera de relacionarse. La preocupación derivada de las olas de contagio y el proceso de vacunación, más lento de lo esperado, está minando su confianza en la recuperación y el establecimiento de la normalidad. Y es que España registró en 2020 el mayor descenso interanual del PIB, con una caída histórica del 11%, mucho mayor de la registrada en la crisis económica anterior.

Los consumidores tienen ahora un nuevo estilo de vida que gira en torno al hogar

Las empresas han intentado adaptarse a los cambios de esos hábitos y preferencias, destacando el consumo en casa y un estilo de vida alrededor de los hogares. Sin embargo, la sociedad que se conoce hoy no será la misma que consuma cuando haya una recuperación, tanto sanitaria como económica. Por este motivo, la auditora EY ha lanzado el informe Future Consumer Index, del primer trimestre de 2021, haciendo una deconstrucción del consumidor en un entorno después de la vacuna.

Los cambios en el comportamiento de los consumidores han llevado a muchas empresas realizar un cambio en su estrategia. Una de las claves ha sido colocar al consumidor en el centro, en un momento en el que los ciudadanos son cada vez más reacios a compartir sus datos. Esto ha supuesto todo un desafío a la hora de extraer la información relevante de los consumidores. Asimismo, a la situación actual se suma el auge de la digitalización y el e-commerce, que se espera que siga aumentando en los próximos meses.

Pero, ¿volverán los ciudadanos a su antigua rutina a largo plazo? Los consumidores prevén que “son muchos los cambios que han venido para quedarse”, señala el estudio, especialmente la forma en la que socializan, viajan -tanto para ir de vacaciones como el transporte a diario- o cómo van a acceder a la atención médica.

Las principales preocupaciones de la población española

La pandemia sigue generando mucha preocupación entre los consumidores, no solo por el impacto que está teniendo en la situación económica para el 73% de los mismos y en la salud de las familias (61%) sino por cómo está afectando a su manera de vivir.

La economía nacional, la salud familiar y el impacto social son las grandes preocupaciones de los españoles

Asimismo, se ha incrementado la preocupación  la preocupación de la economía nacional, la salud familiar y el impacto social y en la comunidad. El informe señala que, específicamente, destaca la preocupación en materia de salud tanto la familiar como la de uno mismo. Y es que a pesar de haber comenzado la vacunación de la población, las personas que se muestran “extremadamente preocupadas” han crecido 9 y 10 puntos porcentuales desde octubre.

Lo cierto es que España es el país de su entorno en el que más preocupación genera la economía nacional, pero en todos ellos hay una tendencia clara: más de la mitad de la sociedad se encuentran “extremadamente preocupados”  por ese impacto en el sistema financiero.

 

De igual manera, la percepción de libertad se ha visto afectada considerablemente, siendo la respuesta que más incremento de preocupación ha tenido, debido principalmente a las restricciones prolongadas en el tiempo derivadas del gran número de contagios que ha habido en esta última ola.
De hecho, el 50% los consumidores consideran que la libertad a la hora de disfrutar de la vida es su mayor preocupación, una cifra que ha crecido 14 puntos desde el mes de octubre y que la sitúa en cuarta posición.

En este entorno, la intención de aumentar el ahorro sigue creciendo entre los españoles, cinco puntos, mientras que un 42% asegura que sus ingresos siguen disminuyendo y un 73% no considera que sus ingresos mejoren en los próximos doce meses. En cuanto a las perspectivas a un año vista, España -y el resto de países europeos- muestran datos poco optimistas, y es que más del 63% de los encuestados consideran que sus finanzas no van a ir a mejor.

 

La economía española necesita, por tanto, un consumidor dispuesto a volver a su rutina y recuperar niveles de gasto. Sin embargo, parece que no llegará hasta que el proceso de vacunación esté casi finalizado. "Nos enfrentamos a un nuevo paradigma en el que el consumidor ha aumentado el consumo en casa y ha construido su estilo de vida en torno a su hogar”, ha explica Javier Vello, Socio Responsable del sector de Consumer Products & Retail de EY.

La vuelta a la normalidad está aún lejos

Una gran parte de los encuestados piensan que ha cambiado la forma en la que viven, mostrando una alta preocupación por contagiarse de coronavirus. La vacunación de la población sigue siendo un pilar para la recuperación de la normalidad y el consumidor tiene claro que solo un alto porcentaje de inmunizados provocaría que el Covid-19 dejara de afectarle en su vida.

El 42% de los encuestados tardará entre 1 0 2 años en eliminar el miedo al virus

Sin embargo, el 42% de los consultados señalan que se tardará entre 1 o 2 años en eliminar completamente el miedo al coronavirus frente a un 31% que lo sitúan en menos de 12 meses. En cuanto a la confianza en las vacunas, el 76% está dispuesto a vacunarse mientras que un 14% prefiere esperar a que haya un mayor volumen de población vacunada, para ver si se producen reacciones adversas.

El porcentaje de indecisos alcanza el 5% y el 6% no planea vacunarse. Sin embargo, los consumidores también reconocen que la crisis del COVID-19 ha generado cambios que se valoran positivamente. Los principales: el cuidado físico (tanto a nivel de apariencia como de bienestar) y mental, el uso de la tecnología, y los hábitos de comida

De las conclusiones de la encuesta también se deduce la predisposición de los consumidores a medidas como un certificado sanitario, con seis de cada diez consultados que se muestran favorables a usar el avión o un crucero, así como acudir a espectáculos, peluquerías o gimnasios si estar ya vacunado fuese un requisito para poder acceder.

En este tipo de actividades donde la distancia social es difícil de conseguir, es donde el consumidor se sigue sintiendo incómodo. Pero, además, desciende el nivel de “comodidad” en seis puntos en actividades como ir a un supermercado o tiendas de comestibles. Por otro lado, mejora la sensación de seguridad a la hora de ir al lugar de trabajo y al colegio.

Hábitos de consumo más digitales

El consumidor se ha vuelto más digital, reduciendo las visitas a los establecimientos físicos, además de estar más concienciados con sus hábitos de compra y nivel de gastos y más comprometido con su comunidad. De hecho, un 40% estaría dispuesto a pagar un extra por productos locales y reducir la comida empaquetada por razones medioambientales.

La concienciación se refleja en un ciudadano más responsable y preocupado por su salud física y mental, prestando más atención a cuestiones como la alimentación, el tiempo de calidad y el impacto social y medioambiental con datos similares a los de la edición anterior. Por otro lado, las cifras muestran un consumidor más precavido y ahorrador.

Más info.: Informe Deconstruyendo al consumidor en un entorno poscavuna