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Personas con discapacidad, mayores de 55 años y familias monoparentales: los más vulnerables a la exclusión laboral

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Personas con discapacidad, mayores de 55 años y familias monoparentales: los más vulnerables a la exclusión laboral

  • La Fundación Adecco analiza el impacto de la pandemia en los índices de contratación de estos grupos
  • Lanza un llamamiento a las empresas y la administración pública para impulsar el empleo y frenar la pobreza

El coronavirus ha desatado una crisis sanitaria, social y laboral sin precedentes. La economía de la nueva normalidad se encuentra en el umbral de la recesión y la incertidumbre ha provocado situaciones de extrema vulnerabilidad para determinados grupos sociales.

Personas con discapacidad, mayores de 55 años desempleados de larga duración, mujeres con responsabilidades familiares no compartidas y/o víctimas de la violencia de género han encontrado, tradicionalmente, mayores dificultades de acceso al mercado laboral. Y la pandemia no ha hecho otra cosa que agravar la situación, apuntando a una posible cronificación del riesgo de exclusión social.

Fundación Adecco llama a impulsar el empleo para poder amortiguar los efectos de la crisis

En este sentido, la Fundación Adecco ha lanzado un llamamiento a las empresas y la administración pública para impulsar el empleo como única vía para frenar la expansión de la pobreza y amortiguar los efectos de la crisis en el marco de la Agenda 2030.
El desplome del turismo anticipa un impacto de dimensiones desconocidas sobre el empleo, siendo un sector transversal que arrastra en su caída a otras áreas estratégicas como la hostelería, el transporte o el ocio, y que deja en una situación crítica a las personas que ya se encontraban en riesgo de exclusión antes de la pandemia”, señala Francisco Mesonero, Director General de la entidad.

Tal y como indica el VIII Informe sobre Exclusión Social, presentado por la Fundación Foessa el pasado año, nuestro país contaba con 6 millones de personas en condiciones de vulnerabilidad que podrían dar el paso definitivo a la exclusión social en caso de un empeoramiento de la economía. La Fundación Adecco estima que, atendiendo a lo sucedido en los últimos meses, la población en situación de exclusión social podría alcanzar el 31% de la ciudadanía, frente al 18,4% actual.

La contratación de las personas con discapacidad cae un 34,7%

Las medidas de seguridad y distanciamiento social han provocado una notable caída en las contrataciones y elevado la tasa de desempleo, datos que afectan, todavía más, si cabe, a los grupos citados anteriormente. Y es que el coronavirus ha provocado el primer descenso en la contratación de personas con discapacidad desde 2012. Entre enero y junio se han firmado 38.176 contratos, lo que supone un 34,7% menos que en el mismo periodo de 2019.

 

Desde la fundación muestran su preocupación respecto a la perpetuación de esta tendencia negativa a raíz de la crisis sanitaria, que podría desembocar en un retroceso en la igualdad de oportunidades e inclusión alcanzadas durante los últimos años. “Ahora es el momento de ser consecuentes con la Agenda 2030 y no dejarles atrás en la superación de esta crisis, siendo el empleo la única alternativa”, sostiene Mesonero.

Continúa la tendencia al desempleo de los mayores de 55 años

El número de personas ocupadas suele crecer en el segundo trimestre del año debido a las campañas de contratación para el periodo estival. Sin embargo, 2020 ha sido un año atípico en este sentido y los profesionales mayores de 55 años han perdido 73.500 empleos, frente a los 92.200 ganados en los mismos meses de 2019.

A diferencia de otros grupos sociales, los mayores de 55 años se enfrentan a posibles situaciones de pobreza y riesgo de exclusión social debido a que se truncan sus cotizaciones en un momento clave y su desempleo tiende a hacerse crónico. A pesar de que los profesionales de esta franja de edad han ganado protagonismo como fuerza laboral, se siguen percibiendo grandes dificultades en el acceso al mercado. Un 61,7% de los desempleados senior superan el año sin trabajo, mientras que 49% llevan más de 2 años sin encontrar empleo. En cambio, esta cifra se reduce en 20,2 puntos porcentuales entre el resto de la población, alcanzando el 41,5%.

 

La investigación realizada por la Fundación Adecco indica que la cronificación del desempleo entre estos profesionales podría evolucionar definitivamente a la inactividad ante la escasez de expectativas consecuencia de la pandemia. Esto a su vez conlleva un importante riesgo para la economía y la sociedad española, cada vez más envejecida, puesto que la fuerza laboral senior es clave para la competitividad del país.

En el lado opuesto, los jóvenes también experimentan serias dificultades a la hora de acceder al mercado laboral. La tasa de paro juvenil alcanza la escalofriante cifra del 39,6%, frente al 33% del trimestre anterior y es ya la cifra más alta desde 2017. Dichos porcentajes se incrementan cuando la persona se encuentra también en una situación previa de riesgo de exclusión social.

La pobreza acecha a las familias monoparentales

Las familias monoparentales constituyen uno de los sectores poblacionales de mayor riesgo para la exclusión, que de por sí alcanza el 50% frente al 26,1% general, según datos de AROPE (EAPN). Concretamente, aquellas unidades familiares bajo responsabilidad de mujeres solteras son las que más afectadas se han visto. Así, el 87% de las mujeres que encabezan estas familias afirman que su trabajo se ha visto impactado seriamente con esta crisis sanitaria.

La situación se agrava para aquellas mujeres cuya situación laboral no estaba formalizada con un contrato y se percibe especialmente en el terreno de los cuidados y el empleo doméstico. Del mismo modo, las mujeres autónomas que se vieron obligadas a interrumpir su actividad durante el confinamiento también han experimentado una notable merma en sus ingresos económicos.

Para Mesonero, el empleo de estas mujeres se alza como el principal vehículo para un futuro más inclusivo y la garantía de que las nuevas generaciones tengan las mismas posibilidades de acceso a la formación y el mercado laboral.Las dificultades laborales y económicas de las familias monoparentales nos preocupan especialmente, en la medida en que se extienden en cascada a sus hijos, abocándoles a situaciones de desigualdad y pobreza, que pueden extenderse durante toda su vida”, explica el Director General de la fundación.

Empleo contra la violencia hacia las mujeres

Según apunta un informe reciente de ONU Mujeres, el confinamiento ha acentuado el riesgo de violencia de género ante el aumento de la tensión en los hogares y las dificultades para solicitar ayuda en un contexto de aislamiento. Durante el primer trimestre de este año se ha producido una caída del número de denuncias del 10,3%. Concretamente, entre enero y marzo de 2020 se interpusieron 36.185 denuncias, frente a las 40.319 del mismo periodo de 2019, rompiendo la tendencia alcista de los últimos años, según los datos del Consejo General del Poder Judicial.

 

El llamamiento de la Fundación Adecco

Todos estos datos han llevado a la Fundación Adecco a activar el proyecto “Emergencia por el Empleo de los más vulnerables”, con el que apela al compromiso de las compañías del ecosistema español para ayudar a 10.000 personas cuyos hogares se encuentran en riesgo de exclusión como consecuencia de la pandemia.

Estos grupos sociales necesitan una media de 12 meses para encontrar trabajo

Y es que, a diferencia de otros sectores de población, los grupos anteriormente analizados necesitan una media de 12 meses para encontrar oportunidades reales de trabajo debido, principalmente, al desempleo de muy larga duración, el agotamiento de las prestaciones o los bajos niveles formativos y socioeconómicos.

En este sentido, la iniciativa de la Fundación busca concienciar a las empresas de esta situación y las invita a reforzar su compromiso con la inclusión laboral de las personas vulnerables. “La única alternativa para frenar la desigualdad y la brecha social es la construcción de alianzas estratégicas que den respuesta al creciente número de desempleados en riesgo de exclusión”, explica Mesonero.
Pero más allá del sector privado, la Fundación Adecco recuerda el importante papel de la administración pública para promover e impulsar programas de inserción sociolaboral, así como políticas de empleo que eviten el encrudecimiento de estas tendencias durante los próximos meses.