La cervecera burgalesa Mica ha impulsado un cambio en su modelo de negocio después de más de una década y pondrá el foco exclusivamente en el segmento sin alcohol. El objetivo, tal y como ha señalado en un comunicado, es amoldarse a los nuevos hábitos de consumo en España y capitalizar el crecimiento de la categoría “nolow”, que comprende las variedades de bebidas 0,0 y sin alcohol.
A diferencia de otras marcas del sector, que ofrecen versiones sin alcohol como extensión de línea, Cerveza Mica, con sede en Aranda de Duero, centrará la totalidad de su producción en la cerveza sin alcohol. Con ello dice responder a una “tendencia imparable en el mercado”, la de los consumidores que buscan seguir sin recurrir al exceso, cuidando su alimentación y moderando el consumo de alcohol.
“Creemos en el disfrute sin límites de sabor y la frescura de una buena cerveza”
“Somos la primera marca española que se reinventa completamente para apostar 100% por la cerveza sin porque creemos en el disfrute sin límites de sabor y la frescura de una buena cerveza”, ha comentado Juan Cereijo, CEO y Fundador de Cerveza Mica, en un comunicado. Desde la marca aseguran que el movimiento es estratégico y refuerza su compromiso con la innovación y la coherencia entre producto, propósito y posicionamiento.
La transformación busca capitalizar una categoría que, tal y como trasladan desde Mica, representa ya el 14% del total comercializado y crece a ritmos del 4% anual, con previsiones del 7% para los próximos años. Desde la Asociación Cerveceros de España, que agrupa a los productores de cerveza en nuestro país, apuntan que el consumo de "sin alcohol" ha subido en 2025 por tercer año consecutivo y es un 19% superior desde 2019.
La intención de Cerveza Mica es lograr una cuota de mercado del 1% en 2030 y un volumen estimado de 4 millones de litros. A corto plazo prevé una facturación superior al millón de euros este mismo 2026. Para lograrlo, la compañía estima que será necesaria una inversión mínima de 5 millones de euros de cara a adaptar las instalaciones a la producción 100% sin alcohol, según recoge El Economista.
Desde la marca señalan que será valiosa el acompañamiento del grupo Pascual, propietario desde el 2023 del 8% de la Mica a través Pascual Innoventures, su plataforma de inversión en empresas emergentes. La apuesta supuso en su momento la entrada de Pascual por primera vez en el negocio cervecero.
Un cambio de imagen y nuevas referencias
El cambio en el modelo de negocio ha venido acompañado de un cambio en la identidad visual, tanto de la propia marca como del etiquetado de los productos. la marca cambia el rojo por el azul, y la cursiva por una tipografía más recta; e incluye el asterisco como parte de su imagen. El símbolo alude al concepto de ampliación de información, para señalar que su cerveza es sin alcohol, sin gluten y baja en calorías.

Pese a la transformación de la empresa, Cerveza Mica se reafirma en su apuesta por el sabor. Así, ya ha presentado su primera referencia, denominada “Mica Tradición”, una cerveza tostada estilo Amber Ale; y adelanta que en los próximos meses se sumarán nuevas variedades, entre ellas, una ipa, “Mica Intensa", y una pilsen, “Mica Natural”.
“Mica es la cerveza sin con más sabor y más libertad que nunca porque el objetivo de la marca es hacer las mejores cervezas para que se puedan disfrutar sin limitaciones”, ha comentad Juan Cereijo.

También busca promover una experiencia de consumo mejorada, e introduce para ello el concepto de “perfect serve” con una copa nucleada diseñada para potenciar aromas y mantener la frescura de la cerveza. "Favorece la generación constante de burbujas, mejora la liberación de aromas y contribuye a una espuma más estable, reduciendo así la oxidación de la cerveza”, describen.
