El creador de contenido Ceciarmy quiere comenzar una nueva etapa de comunicación. Ha admitido ante su comunidad, compuesta por más de 13 millones de seguidores, que se ha equivocado y que a lo largo de estos años ha cometido errores. Asegura que no quiere trascender como una cuenta que “roba contenido”, hace memes o que busca generar vídeos virales, y explica que su verdadera pasión es ayudar a la gente. Y para trasladarlo ha creado una estrategia de social media que ha implicado desde estrellar un Ferrari a un spot digital.
La iniciativa se ha trabajado junto a Batido, la consultora creativa especializada en redes sociales y proyectos multimedia del creador Nil Ojeda, y ha buscado aprovechar la notoriedad de Ceciarmy y el poder de amplificación de las redes sociales y los medios de comunicación para generar visibilidad en torno a la nueva cuenta que el creador ha puesto en marcha para centralizar sus nuevos contenidos.
La estrategia ha consistido en el desarrollo de un storytelling alrededor del nuevo coche de Ceciarmy, un Ferrari. En un primer vídeo se podía ver al creador lavando el vehículo y conversando con un hombre mayor que admiraba el modelo. Motivado por el entusiasmo del hombre, y reflejando la nueva etapa que Ceciarmy está emprendiendo, decide hacer realidad sus deseos y le permite conducir el coche.
Sin embargo, el desarrollo de la historia continúa con un supuesto accidente. Según compartió el creador en sus perfiles, imágenes de las que también se hicieron eco otras cuentas, el Ferrari terminó estampado en la entrada de una discoteca, conla supuesta intervención de la policía y Ceciarmy siendo monitorizado por personal sanitario en una ambulancia.
Horas después de que la ficticia situación se hiciera viral y fuera recogida por medios de comunicación, Ceciarmy ha desvelado la verdad tras los vídeos mediante un anuncio digital. Continuando el storytelling, el creador resulta encarcelado a consecuencia del accidente y acompañado de dos policías interpretados por Jordi Sánchez y Nacho Guerreros, que dan vida, respectivamente, a Antonio Recio y Coque en la popular serie “La que se avecina”.
En prisión, Ceciarmy es visitado por la supuesta figura de Dios, a quien da vida un actor con un llamativo parecido al actor Morgan Freeman, en lo que parece ser una referencia a la película “Como Dios”. Todo parece ser un sueño en el que el creador reflexiona sobre la forma en que ha construido su posicionamiento hasta ahora, pero al término del spot, resulta que ese hombre de blanco ha pagado su fianza y, por tanto, ya es libre. Libre, según se infiere, para poder emprender un nuevo camino.
“Yo sé, chavales, que me he equivocado, que he hecho muchas cosas mal. Sé que hay mucha gente que cree que soy una cuenta que ‘resube’ contenido de otros. Pero quiero demostraros que no soy solo eso”, comenta Ceciarmy en un vídeo adicional en el que amplía sus motivaciones y explica la estrategia desarrollada. “Mi verdadera pasión no es solo hacer números, no es hacer algo viral. Mi verdadera pasión es ayudar a la gente, aprovechar la influencia que tengo para hacer algo mejor, para inspirar, para motivar, para dar oportunidades. Esta máscara blanca simboliza un nuevo yo. Y este año no quiero ser solo una cuenta grande, quiero ser alguien que cree y que aporte valor”.
La nueva etapa de Ceciarmy no implica, al menos de momento, que vaya a dejar de colaborar con marcas. Y es que como parte de la estrategia de comunicación, el creador está realizando el sorteo de su coche, un BMW i8, y el vídeo se encuentra patrocinado por Fini Golosinas, cuyo producto es visible en múltiples ocasiones y formato acompañando las explicaciones del creador. Es más, el premio del concurso incluye suministro de los dulces de la marca de por vida.
Por su parte, Nil Ojeda ha compartido algunas claves de la estrategia y del proceso creativo en su perfil de LinkedIn. Para ello ha recurrido a bocetos e ilustraciones creadas, tal y como expone la leyenda, mediante técnicas manuales tradicionales y digitalización mediante escaneo, pero no con inteligencia artificial. Junto a ellas, pregunta a la comunidad profesional acerca de su opinión e invita a la reflexión: “¿Es demasiado o es simplemente lo que hace falta para llamar la atención a día de hoy?”, cuestiona.






