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Los españoles, entre los menos dispuestos a comprar un coche tras la crisis del Coronavirus

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Los españoles, entre los menos dispuestos a comprar un coche tras la crisis del Coronavirus

  • La principal causa en el descenso de ventas es la incertidumbre económica y la situación financiera
  • En el lado opuesto, la mayor motivación para la compra es la seguridad frente al transporte público

La crisis del COVID-19 ha afectado a todos los sectores de actividad y su impacto en el futuro de la economía aún está por verse. En concreto, para la industria automovilística ha supuesto la mayor caída en ventas de coches registrada en nuestro país en los últimos 20 años.

Según los datos recogidos por Anfac (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones), Faconauto (Federación de Asociaciones de Concesionarios de Automoción) y Gamvan (Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor), en abril se matricularon poco más de 4.000 unidades. Este dato supone un 96,5% menos que el año anterior.

Prescindir del transporte público es la primera motivación para la compra de un coche

La consultora Ipsos ha realizado el "Estudio Global del Impacto de COVID-19 en el Automóvil", a través del cual se analiza la intención de compra de coches en diferentes países. El dato más destacado en España es que los ciudadanos se encuentran entre los menos dispuestos a comprar un automóvil junto con italianos y brasileños.
En el lado opuesto de la balanza se encuentra China, cuyos habitantes tienen la mayor predisposición a adquirir un coche en los próximos meses. Las causas se atribuyen a que las medidas de seguridad y distancia personal han calado más en la sociedad y adquirir un coche les permite prescindir del transporte público.

En general, tres de cada cinco encuestados han cambiado sus planes sobre la compra de un vehículo. Donde más se han mantenido los planes previos a la crisis es en Alemania, Reino Unido, Francia y Estados Unidos. Otros factores que afectan a esta decisión son el tamaño de las ciudades en las que habitamos, la edad (los mayores han cambiado menos sus planes que los jóvenes), y la situación personal (los nuevos padres tienen más predisposición a adquirir un nuevo vehículo).

La principal motivación en la compra de un coche es sentirse más seguros y protegidos evitando el transporte público. Por otro lado los que no tienen intención de realizar la compra se respaldan en la incertidumbre económica y la situación financiera. Los más preocupados ante estos problemas son rusos, ingleses y estadounidenses.
En cuanto a el perfil de los habitantes que evitan el gasto en estos momentos, predominan las mujeres y los pertenecientes a las generaciones Y y Z. En muchos casos se debe a la pérdida de empleo por el coronavirus.

La solución que propone la industria automovilística pasa por la venta online, por motivos de seguridad. Este campo, que todavía está sin explotar en el sector, requiere una importante inversión y desarrollo. Pero el estudio indica que esta modalidad de venta atrae el interés de la tercera parte de los usuarios, siendo estos en su mayoría, hombres, urbanitas y menores de 40 años. Así que la inversión compensaría a largo plazo.