La plataforma de movilidad Uber quiere ofrecer su servicio de robotaxis en Madrid. Así lo ha dado a conocer la compañía en su presentación de anual de resultados, adelantando que ya trabaja para que ese tipo de vehículos autónomos circulen por las calles de la capital española, con la intención de convertirse en el mayor facilitador de viajes en coches autónomos en 2029.
Madrid es uno de los ocho nuevos destinos en los que la compañía espera estar presente en los próximos años, entre los que también se incluyen ciudades como Londres (Reino Unido), Hong Kong (China), Los Ángeles (Estados Unidos), Zurich (Suiza) o Munich (Alemania). El anuncio supondría la incursión de la compañía por primera vez en los mercados europeo y asiático.
Todas ellas se sumarían a los territorios donde ya opera, principalmente Estados Unidos (Phoenix, Austin o Dallas) y Emiratos Árabes Unidos (Abu Dabi o Dubái). Concretamente, las operaciones de vehículos autónomos en Austin y Atlanta se encuentran entre las áreas de más rápido crecimiento de Uber en Estados Unidos.
La compañía aspira a ofrecer sus servicios en más de 10 mercados para finales de 2026
La compañía aspira a ofrecer sus servicios en más de 10 mercados a nivel mundial para finales de 2026. Sin embargo, la compañía no ha dado detalles específicos acerca la fecha exacta del lanzamiento de los servicios en las mencionadas ciudades ni con qué proveedores de tecnología se asociará, aunque cabe esperar que sea con los socios con los que ya trabaja.
Y Uber cuenta con una amplia lista de partners y proveedores. En el terreno del hardware, colabora con Stellantis, Mercedes-Benz, Volkswagen o Lucid; mientras que en lo que respecta a la tecnología de autoconducción, mantiene acuerdos con empresas como Waymo (Google), Nvidia, o Waabi. Y para a gestión de la flota cuenta con Avomo, Otto o New Horizon.
Para su llegada a nuevos destinos, Uber mantiene acuerdos con la empresa china Baidu, que cuenta con licencia para realizar pruebas de conducción autónoma a pequeña escala en Hong Kong; o con WeRide, que cuenta con licencia de conducción autónoma en algunas zonas de Suiza.
El despliegue de este tipo de servicios suele darse de forma gradual. En las primeras fases los vehículos aún requieren de la presencia de un conductor que supervise que el coche está conduciendo correctamente y tome el control en caso de emergencia. No obstante, en ciudades como San Francisco, los robotaxis ya se operan de forma habitual en las carreteras.
El anuncio forma parte de la estrategia de la compañía, que contempla la expansión de los vehículos autónomos como uno de los pilares de su crecimiento internacional. Para lograrlo, Uber está invirtiendo cientos de millones de dólares en alianzas con empresas de conducción autónoma y en la compra de flotas de robotaxis.
En nuestro país, la Dirección General de Tráfico ya aplica el Programa Marco de Evaluación de la Seguridad y Tecnología de Vehículos Automatizados, y desde el verano de 2025 permite las pruebas de los coches autónomos en carreteras reales.
Esto ha permitido que desde finales del mes de enero, y hasta abril, Tesla ofrezca pruebas en este tipo de vehículos en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Málaga.
Concretamente en Madrid, la Comunidad de Madrid trabaja en una Ley de Movilidad, con la que prevé “fomentar el despliegue de los vehículos autónomos”. Por su parte, el Ayuntamiento está abriendo las puertas a los vehículos autónomos, por ejemplo, con el proyecto piloto de bus autónomo puesto en marcha en septiembre de 2025. Por otro lado, también ha presentado el Libro Blanco de la Movilidad Aérea Urbana, una herramienta que busca situar a la capital española como referente europeo en la integración del transporte aéreo urbano.