Las dinámicas del entorno laboral han cambiado sustancialmente en los últimos años, primero a consecuencia del impacto de la pandemia y ahora como respuesta a las transformaciones que está generando la inteligencia artificial. El resultado es un escenario desafiante en el que las empresas tratan de balancear el control de costes, la estabilidad de la plantilla, la flexibilidad y la creciente presencia de la IA; y en el que los empleados siguen buscando seguridad, oportunidades de crecimiento y una buena experiencia empleadora.
La confianza y el equilibrio serán claves para que las compañías naveguen el panorama actual, según se infiere del informe de tendencias laborales de la consultora de talento Morgan McKinley. Ha encuestado a 2.800 empleados y 214 organizaciones en siete mercados diferentes, incluyendo Australia, Canadá, Irlanda, Japón o Singapur; e identificado una nueva “ecuación laboral" determinada por cinco variables. Son las siguientes:
La variable de la estabilidad
La preocupación de los empleados por la estabilidad de sus trabajos se agrava en un contexto marcado por despidos a nivel global, salarios estancados y una profunda incertidumbre económica. La sensación de inquietud está influyendo en las decisiones de los profesionales, que van desde el “job-hugging”, es decir, la permanencia en un puesto por miedo; a la búsqueda de nuevas oportunidades.
Los datos de la consultora apuntan que el 43% de los empleados se sienten muy seguros o seguros respecto a su puesto; por contra el 35% se sienten muy inseguros o inseguros. La respuesta a esta sensación de riesgo es, principalmente, la búsqueda de trabajo (85%) o el desarrollo de nuevas habilidades (64%).

Esta percepción de estabilidad dista de ser universal y contrasta con los planes de las empresas para la fuerza laboral de cara a este año. El 63% de los empleadores aseguran no tener planes de reducir la plantilla, frente al 24% que contemplan reducciones moderadas.
Además, la cuestión de los salarios también se encuentra bajo estrés. Casi el 70% de los empleados afirman no haber recibido ningún aumento salarial en los últimos seis meses, aunque casi la mitad (48%) se muestran optimistas ante la posibilidad de recibir un aumento en los próximos 12 meses. Sin embargo, esa misma proporción de empleadores (48%) aseguran haber aumentado los salarios en sus organizaciones.
- La situación: los resultados sugieren una brecha tanto en expectativas salariales como en estabilidad organizacional y los plantes de futuro entre empleados y empleadores.
- La solución: desde la consultora consideran necesario aumentar la transparencia en torno a los planes de remuneración y las decisiones sobre personal, e impulsar acciones específicas para cerrar esta brecha de percepción y fortalecer la confianza de los empleados.
La variable de la flexibilidad
La flexibilidad ha evolucionado de ser un beneficio laboral a una expectativa fundamental de los empleados, que buscan cada vez más autonomía en sus horarios de trabajo, mientras que los empleadores siguen buscando un equilibrio entre estas preferencias y las necesidades del negocio.
El modelo de trabajo híbrido encuentra una pugna entre las preferencias de los trabajadores y las políticas corporativas. El 45% de los empleados prefieren trabajar en la oficina uno o dos días a la semana, y su actual situación lo refleja, con el 39% de los profesionales trabajando en esta modalidad. Sin embargo, el 47% de empleadores encuestados exigen la asistencia al lugar de trabajo más de tres días a la semana. Mejorar la colaboración (53%) y reforzar la cultura organizacional (24%) son las principales motivaciones para ello.
La flexibilidad es el punto donde convergen los intereses de empleados y empleadores. El horario flexible es la forma más valorada por los trabajadores, seguida del trabajo híbrido y el teletrabajo. Ademas, casi dos tercios (64%) de los empleados afirmaron que las modalidades de trabajo flexibles influyeron en su decisión de aceptar o rechazar una oferta de empleo.
Es un factor que también contribuye a la atracción y retención del talento. El 48% de las empresas apuestan por patrones de trabajo flexibles para mejorar su imagen empleadora, así como por ofrecer oportunidades de desarrollo profesional (44%).

- La situación: los datos apuntan una brecha persistente entre las preferencias de flexibilidad de los empleados y las expectativas de los empleadores.
- La solución: si la política de la empresa apuesta por el trabajo presencial cinco días o no es viable el trabajo híbrido, los empleadores deben considerar medidas como los horarios de trabajo flexibles para impulsar la satisfacción de los empleados.
La variable de la confianza
La IA está impulsando mejoras de eficiencia sin precedentes, a la vez que plantea importantes interrogantes sobre la confianza, el papel de la supervisión humana o su impacto en la justicia y la equidad. Si bien muchos empleados se sienten cada vez más cómodos utilizando la IA en actividades como la búsqueda de empleo y el desarrollo profesional, sigue existiendo cautela cuando se utiliza para evaluar o tomar decisiones sobre ellos.
El 43% de los trabajadores ya usan la inteligencia artificial en su búsqueda de empleo, una cifra que crece desde el 26% del año pasado. La optimización del curriculum o la aplicación de la tecnología para buscar empleos que se ajusten a las habilidades y la experiencia son los usos más comunes.
Sin embargo, el 46% aseguran sentirse incómodos cuando la IA evalúa su desempeño en las entrevistas, puesto que consideran que no analiza sus habilidades y cualificaciones de manera justa.
La aplicación de la IA en la selección de personal también sugiere una brecha entre empleados y empleadores. El 29% de los trabajadores tienen una visión positiva de la IA, una caída considerable respecto al 34% del año anterior, mientras que el 35% la perciben negativamente. En cambio, el 65% de los empleadores consideran la IA en la selección de personal como una cuestión positiva.
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Además, el 60% indican que la IA no debería utilizarse para las decisiones finales de contratación, prefiriendo el criterio humano.
- La situación: los datos evidencian una diferencia de percepción respecto a la IA en procesos de selección y la necesidad de gestionarla adecuadamente para evitar problemas de confianza y reputación.
- La solución: la consultora sugiere aplicar la IA en tareas rutinarias, como la redacción de puestos de trabajo o la programación de entrevistas; así como abordar los temores sobre los sesgos con el equipo y los candidatos.
La variable de la capacidad
La adopción de la inteligencia artificial está transformando las competencias del mercado laboral actual. Los empleados buscan asegurar el futuro de sus carreras, mientras que los empleadores compiten por un talento que aporte valor estratégico. En este sentido, el desarrollo de las habilidades adecuadas se convierte en un factor crucial ante un entorno cada vez más complejo y competitivo.
La inteligencia artificial y el análisis de datos (70%) constituyen la habilidad que los empleados están más interesados en desarrollar actualmente, seguido por la gestión y el liderazgo (49%). Sin embargo, esto choca con la realidad del sector. Los empleadores apuntan que las habilidades de liderazgo y gestión (51%), seguidas de cerca por la IA y los datos (45%) y la ciberseguridad (26%), encabezan la lista de las más difíciles de contratar. En general, los empleadores consideran que la contratación es difícil, y el 80% la califican de "bastante competitiva" o "muy competitiva".

Pese a la importancia de las competencias, más de la mitad de los empleados (56%) creen que sus empleadores invierten poco en el desarrollo y el 49% afirman estar explorando activamente nuevas oportunidades para los próximos seis meses. Las empresas, por su parte, aseguran haber experimentado pérdidas recientes de talento (67%), lo que evidencia dificultades para retener a los profesionales, a menudo relacionadas con el salario o la percepción de progresión profesional.
- La situación: los hallazgos de la consultora apuntan a una brecha entre el interés y la necesidad de capacitación y la realidad del mercado laboral.
- La solución: se aconseja la inversión en la capacitación de los empleados para cerrar la brecha de percepción y convertir la falta de habilidades en una ventaja competitiva.
La variable de la cultura
El bienestar se mantiene como un factor clave para los empleados a la hora de evaluar oportunidades profesionales o de permanecer en su puesto. En un entorno incierto y estresante, la salud mental o la carga de trabajo pueden ser determinantes para la lealtad a la empresa. Por su parte, los empleadores reconocen el poder de retención del bienestar, pero se enfrentan a obstáculos en su implementación.
El apoyo a la salud mental se considera muy importante para permanecer en el puesto de trabajo
El 52% de los empleados consideran que el apoyo de la empresa a la salud mental es "muy importante" para decidir si quedarse o no en su actual puesto. Los empleadores, por su parte, parecen alineados en la materia: el 71% consideran que el equilibrio entre la vida laboral y personal es "muy importante" para retener a los profesionales, y el 63% aseguran haber incrementado sus inversiones en salud mental y bienestar en el último año.
Cuestiones como la diversidad, la equidad y la inclusión también mantienen su relevancia en la relación entre empleados y empleadores. Lo que más valoran los trabajadores es la igualdad de oportunidades para el desarrollo profesional, seguida de una cultura laboral inclusiva y la diversidad en el liderazgo.
- La situación: la importancia de la salud mental, el bienestar y la cultura corporativa sigue siendo determinante en la gestión del talento.
- La solución: se recomienda invertir en iniciativas e implantar medidas que favorezcan unas buenas condiciones y un ambiente adecuado para el desarrollo personal y profesional de los empleados.
Un mercado laboral en plena transformación por la adopción de la inteligencia artificial pone sobre la mesa múltiples desafíos, pero también oportunidades para fortalecer la relación y la confianza de los empleados. Las organizaciones que puedan combinar la estabilidad y la seguridad con flexibilidad y agilidad; así como potenciar la innovación al tiempo que mantienen el apoyo a los empleados, estarán mejor posicionadas para prosperar en los próximos años.