Formulario de búsqueda

Un 30% de los consumidores españoles esperan comprar más productos regionales este año

  • Las ventas de alimentación subieron un 10% en 2020, según un informe de McKinsey & Company y Eurocommerce
  • El estudio señala un creciente interés por parte de los españoles en los productos locales, saludables y sostenibles

Uno de los efectos de la pandemia ha sido la aceleración de los cambios relacionados con los hábitos de consumo, así como en los canales de distribución. Si hablamos de un sector que ha sentido en sus cimientos esta disrupción e incertidumbre ese ha sido el de la alimentación, concretamente, el que rodea a las ventas minoristas.

El informe se basa en una encuesta a 48 directivos del sector de alimentación en Europa y más de 10.000 consumidores

Tal y como señala McKinsey & Company y Eurocommerce en su informe “El estado de la Alimentación: disrupción e incertidumbre. La situación de las ventas minoristas de alimentación en 2021”, las restricciones impuestas por las autoridades en los diferentes países europeos han impulsado un crecimiento drástico de las ventas online, provocando que el 60% de los consumidores cambiaran de superficie- o plataforma- para abastecerse de productos alimenticios.

El informe, basado en una encuesta a 48 directivos del sector de alimentación en Europa y más de 10.000 consumidores en diez países europeos, ofrece una perspectiva sobre las tendencias de la industria alimenticia para este año, al mismo tiempo que analiza el impacto de la crisis sanitaria sobre la evolución de las ventas y los hábitos de los consumidores.

Cambios y tendencias en el sector de la alimentación

Uno de los insights que destaca el informe de McKinsey & Company y Eurocommerce  es que, durante el primer confinamiento de 2020, las ventas de alimentación en Europa aumentaron un +20% de media, y un +10% durante todo el año 2020.

Al mismo tiempo, debido a la presión sobre las cadenas de suministro, así como a la creciente necesidad de introducir medidas higiénicas adicionales, aumentaron los costes. “La velocidad y la magnitud de estos cambios cambiarán las cartas y crearán nuevos ganadores y perdedores”, ha argumentado Sebastián Gímenez, socio en McKinsey & Company, en la nota de prensa oficial.

En cuanto a las perspectivas del sector para el año 2021, el informe identifica cuatro tendencias clave que darán forma a la industria de alimentación en los próximos años. Todas ellas basadas en un enfoque conjunto de los consumidores y de la industria.

Asimismo, desde la consultora destacan que los rasgos en común que comparten estas tendencias son:

  • El aumento de la presión sobre los márgenes a la que se enfrentan los minoristas
  • La necesidad de satisfacer la creciente demanda de los consumidores
  • La presión sobre los precios
  • El crecimiento del canal de venta online

“Indudablemente la situación actual está generando patrones nuevos a todos los niveles y cambiando la forma de trabajar en todos los sectores de consumo”, ha explicado Ignacio Marcos, socio de McKinsey & Company que lidera la práctica de consumo en España.

Por su parte, Christian Verschueren, Director general de EuroCommerce ha explicado  que aunque el coronavirus ha desplazado la demanda de los restaurantes y hoteles cerrados hacia las ventas de alimentación, también ha aumentado los costes para los retailers debido a las interrupciones de la oferta, la demanda sin precedentes y los costes derivados de garantizar la seguridad del personal y de los clientes. “El crecimiento masivo de las ventas de alimentación online también ha significado una inversión sustancial en el comercio electrónico que tardará algún tiempo en ser rentable”, ha añadido.

El estilo de vida impulsa la demanda de alimentos

McKinsey & Company y EuroCommerce han explicado que el sector tendrá que evolucionar a medida que cambie estilo de vida de los consumidores, que actualmente está virando hacia de un mayor crecimiento de la demanda de productos ecológicos, locales o regionales (29%),  saludables (34%)  y sostenibles (23%). Asimismo, tendrá que bajar los precios.

 

En esta línea, según este estudio, durante 2021 en Europa, el 50% de los consumidores tienen previsto adaptar su gasto en alimentación para que se ajuste mejor a su estilo de vida y el 26% de los consumidores en Europa declaran querer tanto ahorrar en la compra como cambiar sus hábitos de compra en alimentación para adaptarse mejor a su estilo de vida.

Estudiando los datos obtenidos en nuestro país, los consumidores españoles destacan por una manifestar una mayor intención de ahorro en la compra de alimentación: un 44% de los consumidores españoles quieren ahorrar en la compra y el 30% declaran que esperan aumentar su gasto en productos regionales. Con respecto a opciones saludables, este año un 26% de consumidores en España creen que apostarán por esta opción en su cesta de compra.

El valor vuelve a ser el rey

El confinamiento provocó que gran parte del gasto de los consumidores se dedicase a alimentación, debido en cierta medida al cierre de la restauración, pero, según este estudio, se espera que la tendencia se revierta y los consumidores impulsen un mayor ahorro de dinero en 2021 en comparación con 2020.

Por otra parte, los precios también tenderán a disminuir en los próximos meses. El 37% de los consumidores encuestados tienen previsto buscar formas de ahorrar  a la hora de hacer la compra en 2021, en comparación con el año anterior, tendencia que también confirman los directivos del sector.
El 76% de los directivos de la industria de distribución en Europa han destacado que el cambio a productos más baratos y un aumento de la sensibilidad al precio, serán dosde las tendencias influyentes para los próximos 1-2 años.

Online se convierte en el núcleo

El auge del comercio electrónico provocado por la crisis sanitaria y los confinamientos también ha acelerado las ventas online de alimentación, que se han convertido en una modalidad muy seguida para realizar las compras desde nuestros hogares. Según apunta el informe, esta tendencia se mantendrá de cara a futuro próximo y los retailers de alimentación cada vez tendrán más complicaciones para poder ganar cuota de mercado sin ganar en online.

En 2020, los retailers de alimentación se vieron obligados a adaptarse a una velocidad sin precedentes

En 2020, el canal online en Europa creció un 55%. En este contexto, los retailers de alimentación se vieron obligados a adaptarse a una velocidad sin precedentes para no solo ofrecer a los consumidores la entrega a domicilio, sino para ofertar una mayor variedad online, un acceso rápido y opciones más baratas.

Por eso, desde McKinsey & Company y EuroCommerce explican que el canal online se convertirá en el núcleo del sector de las ventas de alimentación y añaden que la tendencia online continuará evolucionando, porque el 50% de los consumidores que utilizaron los canales digitales durante la pandemia tienen la intención de seguir comprando online en los próximos meses.

El retorno de la restauración

Finalmente, este informe también afirma que conforme el hábito de comer fuera del hogar vaya creciendo, las tiendas de alimentación perderán una parte considerable de sus ganancias. Así, según vayan relajándose las restricciones, se producirá un fuerte repunte de la restauración, porque aunque algunos consumidores han indicado que continuarán con su (re)descubrimiento de la comida casera, la mayoría volverá a la comida preparada (y, a menudo, lista para comer).

Asimismo, cabe destacar que esta disminución de la demanda de la venta de productos de alimentación en supermercados y otras superficies también es ampliamente esperada por los directivos de la industria: el 49% creen que la situación del mercado empeorará en 2021 en comparación con 2020.