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Cómo vencer el miedo a ser mujer emprendedora

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Cómo vencer el miedo a ser mujer emprendedora

  • Hay que comunicar más y mejor: tú eres y siempre serás el mejor altavoz de tu empresa
  • Lo fundamental no es ser mejor que nadie: lo importante es mantener una actitud batalladora para seguir emprendiendo

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Marina Rooney, Fundadora y CMO en Apolo Agencia Digital

 

 

Cada vez son más mujeres las que se animan a emprender. Y yo soy una de las poco más de 650.000 mujeres españolas que se han decidido a dar el paso.

Según el último informe de GEM, la brecha de género ha ido disminuyendo en los últimos 10 años, suponiendo aproximadamente que por cada tres hombres que emprenden lo hacen dos mujeres.

En España está aumentando el espíritu emprendedor de las mujeres

Además, la Tasa de Actividad Emprendedora ha aumentado, situando a España en un 6,2%, una cifra que aunque esté aún por debajo del 8,1% de la media europea, nos demuestra que en España aumenta el espíritu emprendedor de las mujeres. No obstante, el informe GEM también demuestra que esta brecha se acentúa mucho más cuando hablamos de emprendimiento tecnológico: hasta un 80% menos de mujeres emprenden en este sector.

A la vista de estas cifras, es importante compartir situaciones a las que cualquier mujer emprendedora puede enfrentarse. Tranquila: todas tienen solución y no serás la primera ni la última que pase por esto.

Lo primero: fracasa. Y fracasa cada vez mejor

“Experiencia es el nombre que damos a nuestros errores”, decía Oscar Wilde. Y es totalmente cierto: fracasar cuando emprendes no es solo habitual, también es un proceso necesario al que tendrás que enfrentarte y superar. Todos cometemos mil pequeñas equivocaciones en nuestro día a día, así que, ¿por qué el día a día en nuestras propias empresas va a ser diferente? En lugar de obsesionarnos con no cometer errores es mejor dedicar esa energía a aceptarlos y sacar un aprendizaje del mismo.

Confía en ti misma y no aparentes ser otra cosa

A veces sientes la necesidad de aparentar ser agresiva o brusca en el discurso para evitar que por ser mujer te tomen menos en serio o te vean cándida y no como una persona con la que hablar de negocios. Ante estas situaciones, lo habitual es verse sobrepasada por las dudas y dejar de creer en tu propio valor como empresaria. No dejes que tus emociones te jueguen una mala pasada: la clave es estar segura de ti misma. Si tú no te otorgas valor a ti misma, ¿cómo va a hacerlo cualquier otra persona?

Rodéate de apoyos sólidos, te van a hacer falta

El apoyo de tu entorno es esencial. Algo tan sencillo como consejos o un par de palabras de ánimo servirán. Al principio crees que puedes con todo y te verás capaz de mantener el elevado ritmo de trabajo. Sin embargo, no es lo mismo ir a trabajar cada día con un horario y a final de mes tener 100% asegurado tu sueldo que asumir la inseguridad que supone el hecho de que tu empresa dependa de ti mismo.

Si tú no te otorgas valor a ti misma, ¿cómo va a hacerlo cualquier otra persona?

Seamos sinceras, vives en continuo riesgo: pagar facturas, sueldos, conseguir clientes, invertir en marketing, contratar proveedores... y un largo etcétera. Acabas mirando de forma diaria las cuentas, reajustas las previsiones de gastos y tener todo bajo control antes era algo que hacías por gusto y ahora es una obligación fundamental. En tu fase temprana como emprendedora y hasta que te acostumbres a vivir con esta incertidumbre es normal que te sientas angustiada en ocasiones. Unos meses irán bien, otros mal y otros fatal.

Por eso, es normal tener la cabeza trabajando al 200%, pero también es necesario que sepas cuándo parar, respirar y reflexionar. En estos momentos necesitarás rodearte de seres queridos que te sirvan de apoyo para recuperar el aliento y seguir sacando adelante tu negocio.

Pero asume también que tienes que comunicarte más y mejor

Cuando las personas de tu entorno más cercano no se enteran después de meses o años de lo que haces no fallan ellos: fallas tú. Se lo has contado en persona, por whatsapp, les has mandado links para que vean tus productos o servicios, para que conozcan a tus clientes y a pesar de todo eso en un momento dado le acaban pidiendo a otra empresa que les haga un servicio que ofreces tú. Es normal sentirse dolida, pero asume que hay una responsabilidad de comunicación que es únicamente tuya, y que no se ha cumplido eficazmente. Tú eres y siempre serás el mejor altavoz de tu empresa.

Por último, sé más inteligente... emocionalmente

La gestión emocional es un pilar fundamental. Vives 24/7 por y para tu negocio. Unos días te sientes titánica y puedes resolver los mil frentes que tienes abiertos. Eres secretaria, contable, relaciones públicas, publicista, diseñadora y mil cosas más a la vez. Y, de pronto, te sientes colapsada y te dan ganas de huir de todo.

Cuando vives 24/7 por y para tu negocio, la gestión emocional es un pilar fundamental

Ahí es cuando tienes que repetirte que no hay que tirar la toalla. Evita pensamientos negativos como “voy a fracasar” o “esto no va a funcionar” y recuerda que estás haciendo esto porque crees en ti misma y en tu idea. Puede sonar algo tonto, pero en los momentos de flaqueza vas a ser tú misma quien tenga que recomponer las piezas y volver a hacerte sentir titánica. Así que sí, aprender a sentirse fuerte mentalmente y saber mantener ese estado es fundamental.

Y recuerda que lo fundamental no es ser mejor que nadie: lo realmente importante es mantener una actitud batalladora para seguir emprendiendo, seguir cerrando brechas y seguir cumpliendo nuestros sueños.