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“España COVID free”: el objetivo del Turismo ante la recuperación

  • Construir una imagen de España como destino seguro es la prioridad del sector ante la recuperación
  • Gabriel Escarrer (Grupo Meliá), Kike Sarasola (Room Mate Group) y Gloria Guevara (WTTC) han analizado el impacto del COVID-19

El sector turístico es uno de los más afectados por el impacto de la crisis del coronavirus. Gabriel Escarrer (Vicepresidente y CEO del Grupo Meliá), Kike Sarasola (Presidente y Fundador de Room Mate Group) y Gloria Guevara (Presidenta del Consejo Mundial de Viajes y Turismo-WTTC) han planteado, en un webinar de Thinking Heads, las posibles soluciones para emprender la recuperación.

El efecto del COVID-19 se valora ya en 124.150 millones de euros de pérdidas

La actividad de una industria que representa en torno al 15% del PIB español se ha visto obligada a parar en seco, poniendo en riesgo miles de puestos de trabajo y la supervivencia de cientos de negocios. Regresar a una “nueva normalidad” tras esta cuarentena económica es uno de los mayores retos a los que se ha enfrentado el sector turístico en los últimos años.

Líderes empresariales del turismo han reflexionado sobre la magnitud del impacto de esta crisis y los elementos críticos para una necesaria recuperación en el webinar ‘Industria turística ante el COVID-19: impacto y recuperación’, organizado por Thinking Heads. El encuentro virtual ha contado con la moderación de la periodista Carme Chaparro y la participación de:

  • Gabriel Escarrer, Vicepresidente y consejero delegado del Grupo Meliá
  • Kike Sarasola, Presidente y fundador de Room Mate Group
  • Gloria Guevara, Presidenta del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC)

Los efectos de la pandemia registran ya unas cifras sin precedentes. La Alianza para la Excelencia Turística-Exceltur ha empeorado sus perspectivas económicas tras la última prolongación del estado de alarma. De esta forma, eleva hasta los 124.150 millones de euros el impacto del virus en la actividad de la industria turística para el año 2020, lo que supondría una caída del 81,4% respecto al año anterior, siendo Cataluña la comunidad española más afectada.

 

Los límites impuestos a la movilidad ciudadana y el confinamiento en los hogares han parado los motores de la locomotora económica de España, lo que podría dar lugar a un reducción del 5,3% en la riqueza nacional para 2020, según la consultora Simon-Kucher & Partners. El descalabro en el empleo se ha manifestado en la presentación de entre 125.000 y 150.000 expedientes de regulación temporal de empleo (ERTEs) en el sector turístico, la mayoría en la hostelería, según calcula Comisiones Obreras.

Protocolos de seguridad como primera medida

La recuperación, según los participantes en el webinar, implicará la coordinación de los ámbitos público y privado, la generación de confianza sanitaria en los consumidores y la promoción del turismo nacional.

La colaboración público-privada será determinante para la recuperación

Sin embargo, una de las principales barreras a las que se enfrenta el sector es el carácter global de la crisis, pues China, Europa y Estados Unidos, que son los principales mercados emisores de turistas, son los más afectados por el coronavirus. Además, la creciente incertidumbre y los diferentes ritmos de reactivación económica complican la posibilidad de establecer diferentes escenarios de regreso a la normalidad.

Con todo, el sector es consciente de que no se puede quedar de brazos cruzados hasta que se encuentre la vacuna para el virus. Kike Sarasola, Presidente y Fundador de Room Mate Group, asegura que el primer paso es generar confianza sanitaria. “Hemos medicalizado hoteles, así que sabemos que se pueden adaptar rápidamente a nuevos protocolos de seguridad, distanciamiento social o limpieza. Pero ahora tenemos que trabajar para que los clientes tengan confianza sanitaria en que no se van a contagiar”.

España debe ser un país COVID free.- Kike Sarasola

En este sentido, Room Mate Hotels ya aplica medidas de limpieza y desinfección desde el pasado 13 de marzo y, de ahora en adelante, implantará el protocolo COVID Free en los 28 hoteles de la cadena para garantizar la seguridad de clientes y empleados. Entre las distintas acciones, destacan las siguientes:

  • Aplicación en las habitaciones de protocolos específicos certificados por las autoridades sanitarias.
  • Limpieza y esterilización de todos los elementos de uso frecuente.
  • Instalación de felpudos con solución de agua y lejía en las entradas de los hoteles y los ascensores
  • Controles de temperatura a todas las personas que accedan a los hoteles.
  • Modificación de las recepciones con mamparas de metacrilato y marcas de distancia de seguridad en el suelo.
  • Entrega de mascarillas y guantes de protección de uso obligatorio tanto para los empleados como para los clientes.
  • Refuerzo de turnos de limpieza y ventilación en zonas comunes
  • Instalación de geles desinfectantes de manos, toallitas y cartelería específica para recordar las medidas de distanciamiento social
  • Reparto de kit sanitario a los clientes con mascarilla, guantes y gel.
  • Formación de los empleados en medidas de higiene y seguridad

Además, la cadena hotelera contempla una apertura escalonada de las zonas de restauración, por lo que en la primera fase servirá los desayunos en la habitación. En la segunda fase habilitará zonas comunes de con servicio de desayuno a la carta para evitar aglomeraciones y, por último, abrirá el buffet de desayuno por turnos.

Asimismo, el grupo trabaja con distintos diseñadores, como Patricia Urquiola, Lázaro Rosa-Violan, Jean Nouvel, para elaborar las mamparas de protección que se instalarán en las recepciones.

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Para Gabriel Escarrer, Vicepresidente y CEO del Grupo Meliá, el primer paso debe ser devolver a España el sello de destino turístico seguro. Para ello, propone la realización masiva de tests y la implantación de protocolos de actuación en coordinación con el sector público. “Los empresarios tenemos que garantizar que los establecimientos son seguros, pero los protocolos deben partir principalmente de la iniciativa pública”.

La necesaria coordinación internacional

La coordinación será, por tanto, esencial para un correcto reestablecimiento de la actividad. Gloria Guevara, Presidenta del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), considera que el sector no puede permitirse que los protocolos se lleven a cabo de manera aislada y procedan solo del ámbito publico. “Hay que involucrar a la administración para que colaboren a implantarlos a nivel global, pero deben estar creados desde dentro. También es fundamental coordinarse entre los países líderes y no hacer ejercicios independientes porque complicarán la recuperación”.

Asimismo, la Presidenta de WTTC cree que el regreso a la normalidad se dará por etapas, comenzando por los viajes de ocio nacionales y familiares, siguiendo con el turismo europeo y finalizando con el intercontinental. “El impacto será asimétrico y la recuperación dependerá de la reacción y la respuesta de los gobiernos ante el sector. Europa ha de coordinarse para seguir adelante. Si cada quien hace lo suyo, el efecto de la crisis será mucho menor”.

Tal y como ocurrió con la crisis financiera de 2008, los panelistas consideran crítico convertir al turismo en la palanca económica para dejar atrás esta recesión y creen que se deben tomar medidas con carácter inmediato. “España no se puede permitir el lujo de estar cerrada hasta diciembre. El impacto sería devastador”, comenta Kike Sarasola, quien reclama una mayor presencia del sector entre las preocupaciones del Ejecutivo. “No se entiende que la Ministra de Turismo no esté sentada en la mesa de crisis del Gobierno”, sentencia el empresario.

Los tres representantes de la industria turística coinciden en denunciar el desinterés del ámbito público por el establecimiento de estrategias de recuperación con la iniciativa privada. Por eso, reclaman ayudas e incentivos para frenar el efecto dominó que la caída del turismo pueda tener en las industrias satelitales.

La falta de diálogo es el peor aspecto de la gestión de la crisis.- Gabriel Escarrer

El sector se vuelca con el turismo nacional

De cara al futuro, el sector confía en convertir al turismo nacional en el pilar de la reactivación ante las restricciones en los países emisores de viajeros, pero se muestran preocupados por el poder adquisitivo de la población tras el confinamiento. De esta forma, aventuran un periodo estival marcado por el término staycation, un concepto que comienza a acuñarse en la industria para definir unas vacaciones muy influenciadas por el movimiento Stay Home (Quédate en casa).

La crisis es también una oportunidad para "resetear" el sector

En cuanto a la modalidad de viaje, Gabriel Escarrer sostiene que la industria hotelera saldrá beneficiada frente al alquiler vacacional, pues el consumidor priorizará los negocios que hayan sido socialmente responsables y comprometidos durante la crisis. “Los alquileres generan menos confianza al consumidor y tendrán menos capacidad para cumplir con los protocolos y certificaciones. Tenemos una oportunidad para poner en valor la industria hotelera frente al alquiler turístico”.

A pesar de todo, los panelistas coinciden en que la presente coyuntura ha abierto un abanico de posibilidades para reinventar muchos aspectos del sector. “Esta crisis puede suponer un cierto revulsivo ético para impulsar una diversificación muy productiva, devolver el valor a sectores como el primario, el campo o el sanitario y reforzar la solidaridad entre distintos territorios”, afirma el Vicepresidente y CEO del Grupo Meliá.

El actual contexto dibuja un futuro marcado por el aumento de costes para adaptarse a los nuevos protocolos de seguridad y una creciente burocracia, pero el sector confía en el talento como motor de la recuperación. Los intervinientes en la sesión ponen en valor el conocimiento y la experiencia acumulados en los empleados, que no son otra cosa que el principal activo de los negocios de la industria y hacen de España una potencia turística.

Viajes y turismo son resilientes, saldremos adelante.- Gloria Guevara

Confianza, trabajo y coordinación parecen los términos que van a regir el complejo destino que el coronavirus ha dispuesto para el sector turístico. El urgente diálogo entre lo público y lo privado, la coordinación de protocolos a nivel global, la garantía de la salud y la seguridad y la responsabilidad hacia empleados y consumidores, son los grandes desafíos a los que se enfrenta una industria que, una vez más, parece llamada a ejercer de salvavidas de todo un país.