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Las claves para estabilizar negocios a través de la tecnología ante el Coronavirus

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Las claves para estabilizar negocios a través de la tecnología ante el Coronavirus

  • La gestión de la crisis por parte de los CIOs resulta crucial para la supervivencia del negocio
  • McKinsey & Company ha establecido diez acciones de respuesta inmediata ante el coronavirus

Cómo dar continuidad a las operaciones clave de los negocios mediante la tecnología y asegurar su supervivencia ante crisis como la del coronavirus. Es uno de los mayores retos a los que se están enfrentando las compañías ahora, y desde hace ya algunas décadas.

Muchos de los cambios sociales, laborales y económicos que se están produciendo a raíz del confinamiento dependen sustancialmente de la tecnología. Desde la irrupción del COVID-19, McKinsey & Company ha realizado un análisis entre un centenar de directores de sistemas y de tecnología en empresas internacionales para estudiar cómo están reaccionando a la pandemia.

Los cambios provocados por el coronavirus dependen de la tecnología

Benjamin Vieira, Socio de McKinsey & Company en España, asegura que debido al traslado de la actividad al sistema remoto, “las compañías están siendo testigo de fallos en las infraestructuras, ataques de denegación de servicio o caídas de webs a causa de la incrementada carga de tráfico digital, entre otros problemas”.

Atendiendo a la encuesta realizada durante el mes de marzo, la consultora ha identificado tres etapas en la crisis del coronavirus, cada una de las cuales presenta un contexto y retos diferentes para las compañías:

  • Pimera oleada: garantizar la estabilidad y la continuidad del negocio
  • Segunda oleada: institucionalizar nuevas formas de trabajar
  • Tercera oleada: priorizar la transformación tecnológica

Teniendo esto en cuenta, se han establecido diez acciones de respuesta inmediata en las que las empresas deben centrase desde la perspectiva tecnológica y humana. El rol de los directores de tecnología es clave para la adaptación de las compañías a la nueva normalidad. “Centrarse en lo que importa ahora y dar estabilidad a las operaciones y sistemas esenciales es actualmente la prioridad empresarial, pero también es importante poner el punto de mira en los siguientes pasos: empezar a pensar qué pasará después”, señala Vieira.

Centrarse en lo prioritario

  • Cuidar a los empleados: lo prioritario es garantizar la seguridad y la salud del equipo. Para ello es necesario ofrecer soporte para el teletrabajo, reducir los turnos para disminuir la concentración de empleados y reemplazar a los trabajadores afectados por el COVID-19.
  • Comunicar con fiabilidad y confianza: los CIOs han de ser transparentes en cuanto a las medidas que se adoptan. Celebrar de forma periódica sesiones informativas genera seguridad y confianza e interactuar con los grupos de interés desvelará las necesidades tecnológicas y de soporte.
  • Establecer infraestructuras: el teletrabajo pueden generar dificultades, desde problemas de conectividad hasta un sistema de videoconferencia inadecuado. Conviene actuar con agilidad y  establecer herramientas de colaboración: comprar licencias, actualizar las redes y distribuir módems que puedan mejorar la conexión.
  • Adoptar nuevas formas de trabajar: los CIOs deben establecer nuevos comportamientos y formas de trabajo durante estos días. Además, es aconsejable invertir en nudging conducta, formación y certificación para garantizar que las herramientas ayudan realmente a las personas.
  • Ser proactivos en materia de seguridad: los CIOs deben reducir al máximo los posibles riesgos del acceso remoto a los datos sensibles y otras vulnerabilidades y formar a los empleados en los protocolos de seguridad.

Estabilizar los sistemas y operaciones esenciales

  • Dar estabilidad en las infraestructuras críticas: es conveniente elaborar un guion claro acerca de los sistemas y aplicaciones con prioridad para estabilizar. Asimismo, es necesario crear una planificación de los diferentes escenarios, disponer de equipos físicos esenciales de repuesto y estudiar los efectos de segundo y tercer orden.
  • Permitir el cambio en los procesos: el estrés sobre los sistemas puede repuntar en numerosos canales, por lo que conviene aumentar la capacidad de tráfico y desplegar herramientas de uso autónomo, así como capacitar a los empleados de atención al cliente para el teletrabajo y agrupar las consultar para actuar con prontitud.

Ver qué va a pasar a continuación

  • Mantener el rumbo hacia las prioridades clave: es importante mantener el compromiso con los objetivos generales de transformación que se venían persiguiendo hasta la fecha en materia de datos, nube y propuestas agile, con la intención de salir reforzados de la crisis.
  • El foco debe permanecer en los clientes: el comportamiento de los clientes está experimentando cambios radicales y algunos serán permanentes. Además, es probable que cuando se deje atrás lo peor de la crisis aflore la demanda acumulada, por lo que los CIOs deben acelerar las inversiones que crean una diferenciación competitiva para la empresa.
  • Conocer la nueva normalidad: entender los cambios y qué aspectos va a adoptar el nuevo modelo operativo resultará crucial. Es preciso mejorar las rutinas para que la organización pueda pivotar con facilidad hacia el trabajo más esencial en tiempos de crisis.

Aquellos CIOs que lleven a cabo una gestión eficaz de la crisis pueden convertirse en líderes de innovación, más que en gestores eficientes de una situación negativa.