Punky, el emblemático helado con forma de tucán de La Menorquina no se va, pese a que la marca así lo había dicho hace unas semanas. El juego en torno al futuro del producto, no obstante, ha sido la clave de una campaña de marketing impulsada para comunicar el inicio de una nueva etapa de marca que, entre otras cosas, incluye una identidad visual renovada y una actualización del catálogo de helados.
La estrategia, desarrollada junto a la agencia Turbo, está orientada a relanzar la marca y reforzar su posicionamiento en el mercado. Comenzó hace unas semanas cuando La Menorquina dio a conocer con una publicación en redes sociales que Punky, el helado de vainilla servido en un packaging con forma de tucán y que se popularizó durante los años 90, dejaba su catálogo supuestamente debido a los cambios en los hábitos de consumo y una caída de la demanda.
“El mercado ha hablado: las nuevas generaciones buscan otras cosas y los adultos… bueno, os acordáis de él con cariño, pero os da demasiada vergüenza pedirlo en público”, apuntaba la marca. “La timidez ha ganado a las ventas. Punky nos deja. Alza el vuelo. Gracias por tantos veranos”.
El movimiento Punky vuelve
La publicación desató la conversación en redes sociales, con cientos de usuarios expresando su rechazo a la decisión de la compañía y solicitando, a través de comentarios en redes sociales, su regreso al menú de quioscos y bares. El movimiento llamó la atención de usuarios, pero también de influencers, creadores de contenido u otras marcas. “Venga ya hombre”, comentaron desde la cuenta de Jumpers; o “Ya no queda nada del mundo de ayer” fue el comentario del creador Peldanyos.
La decisión de La Menorquina de descatalogar a Punky incitó, incluso, un movimiento social que, en realidad, formaba parte de la propia estrategia de la compañía. A través del perfil del actor Marc Pujol se creó la cuenta "Punky vuelve”, que durante días estuvo publicando vídeos en los que, disfrazado de Punky, reclamaba de formas diferentes el regreso del helado.
En paralelo, se impulso incluso una petición a través de la plataforma Change.org, solicitando 10.000 firmas para “hacer reaccionar" a la compañía. “La Menorquina ha decidido asesinar al Punky Borrado, eliminado, desaparecido. ¿Pero qué broma es esta? ¿En qué despacho con aire acondicionado han decidido que el verano se ha acabado para siempre?", apunta el texto de la petición. “El Punky no es una helado más de un Excel. El Punky es sagrado. Si dejamos que una Junta de Accionistas decida que nuestrA INFANCIA ha caducado... ¿qué será lo siguiente? ¿Prohibir el olor a mar? ¿Descatalogar la siesta? Firmad, compartid, resistid”, pedían.
Unos días después, la marca presentó su nuevo cartel, con hasta 15 nuevos helados y el logotipo rediseñado. Sin embargo, desde la cuenta llamaban a “seguir presionando” a La Menorquina para revertir la decisión de eliminar a Punky del catálogo. “Mirad los comentarios, el pueblo quiere que vuelva Punky” o “No ignoréis los comentarios, oid a la gente” eran los llamamientos que lanzaban desde la cuenta “Punky vuelve”.
Finalmente, La Menorquina anunciaba el regreso del popular helado al cartel de los quioscos, y desvelaba que se trataba de una campaña de marketing. Lo hacía en un divertido vídeo protagonizado por el citado actor y los miembros del equipo de la compañía que, al ritmo de una canción en clave de gospel, expresaba la obsesión por el producto de diferentes formas.
La Menorquina renueva su imagen y catálogo
De esta forma, de esta forma, La Menorquina ha dado a conocer el regreso de Punky a su icónico cartel de helados tras 19 años de ausencia. Junto a él, la compañía ha presentado nuevos productos para esta temporada, entre ellos, un almendrado con forma de almendra, un bombón de frambuesa con apariencia de corazón, cinco polos (coco, limón, frutos rojos, Cacaolat y mango-maracuyá), o un cucurucho de pistacho.
Además, el cartel incluye la identidad visual renovada que, como el cartel, está inspirada en la estética de la marca durante los años 90, pero revisada bajo una mirada contemporánea. La nueva imagen, que se activará de forma progresiva en packagings y puntos de venta, busca transmitir la apuesta de La Menorquina por la innovación, la calidad y los ingredientes de proximidad, que considera elementos esenciales del oficio heladero; al tiempo que trata de proyectar a la compañía balear hacia el futuro. Ha sido trabajada junto a la agencia Not Found.
“Mantenemos el espíritu artesano y, como hizo tantas veces nuestro fundador, Fernando Sintes, nos atrevemos a probar nuevas formas y sabores con los que seguiremos contribuyendo a nuestro propósito de ser embajadores de un estilo de vida y de una gastronomía local con vocación global”, ha comentado Iván Leal, CEO de La Menorquina, en un comunicado.
El conjunto de la estrategia ha impulsado la visibilidad y la notoriedad de la marca a lo largo de las últimas semanas. Según apunta la marca en un comunicado, la cuenta “Punky vuelve” ha logrado 54 millones de visualizaciones a sus vídeos, con 9 millones de personas alcanzadas y más de 300.000 reacciones a los contenidos publicados.
La Menorquina, patrocinador del Mallorca
Por otro lado, la compañía ha anunciado el patrocinio al RCD Mallorca para lo que resta de temporada, sumando al personaje de Punky a la mascota del club balear Dimonió. Es más, ambos protagonizan la pieza audiovisual con el que se ha comunicado el acuerdo, insinuando el inicio de un conflicto entre ambos. “Punky llega cedido de La Menorquina después de movilizar una comunidad para que volviera un helado de vainilla. Viene a ayudarnos para calentar aún más nuestro infierno. Nos acompañará como mascota hasta final de temporada como jugador número doce y Patrocinador Oficial”, han comentado desde el club.
Todo ello supondría el inicio de una nueva etapa de comunicación con el que la marca busca acompañar el crecimiento registrado en los últimos años. Tal y como explica, La Menorquina ha crecido a 15% anual desde 2019, con una facturación de 131 millones de euros en 2025. Además, en febrero anunció una inversión de 15 millones de euros en una nueva línea de producción, con vistas a incrementar en 10 millones de litros al año su volumen de fabricación.