La longeva relación entre Estrella Galicia, Netflix y la saga “La casa de papel” ha sumado un nuevo capítulo en el marco de la celebración de la final de la Copa del Rey, torneo en el que la marca de cerveza ha ejercido como patrocinadora. Con una conjugación de storytelling y entretenimiento ante un evento deportivo y social, Estrella Galicia ha vuelto a jugar con el factor sorpresa para reforzar su diferenciación en la categoría.
La marca ha desarrollado una campaña publicitaria con motivo del estreno de “Berlín y la dama del armiño”, la segunda temporada de la serie “Berlín”, y ha aprovechado el partido disputado entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad en el estadio de La Cartuja de Sevilla. El objetivo de Estrella Galicia ha sido, por un lado, comunicar la llegada de la nueva temporada al catálogo de la plataforma el próximo 15 de mayo; y por otro, sorprender a los espectadores vinculándose a lo inesperado.
La estrategia dio comienzo el pasado 15 de abril cuando la marca lanzó en sus redes sociales una pieza protagonizada por el actor Pedro Alonso, que da vida al popular ladrón. Con ella se generaba intriga y expectación ante la supuesta preparación de un gran golpe que apuntaba al robo de la Copa del Rey. “Como ya sabéis, les propuse un buen plan a unos amigos”, comentaba el actor con un botellín de cerveza en la mano desde el estadio Metropolitano.
“Berlín, aunque es cierto que no te esperábamos, aquí estaremos con la Copa"; respondieron desde la Real Federación de Fútbol.
El aviso de Berlín, tal y como explican desde la marca en un comunicado, pudo verse también en el estadio a través de los videomarcadores. Además, durante el partido, las pantallas digitales del estadio mostraron el mensaje “Berlín, calienta que sales en el descanso”, emplazando a la audiencia a la posible desaparición del trofeo durante el intermedio del partido.
En cambio, Estrella Galicia, buscando una vez más romper las expectativas, lanzó una nueva pieza, tanto en directo en La Cartuja como en sus redes sociales y plataformas digitales, en el que Berlín aparecía en un sitio en el que nadie lo esperaba. En un nuevo alarde de distracción por parte del ladrón, se dirige a una audiencia desde un palacio, dando a entender que se encuentra, precisamente, donde suele estar el Rey, es decir, en la Zarzuela o quizá en el Palacio Real.
“A veces robar es estar donde no deberías”; comenta, señalando que la clave pasa muchas veces por distraer, sorprender, desconcertar y estar donde nadie espera.Así, mientras el estadio y los espectadores esperaban el robo de la copa, Berlín llevaba a cabo su propia fuera del campo, en un paralelismo con la personalidad y actitud de la marca.
“Con esta acción queríamos ir un paso más allá y sorprender a la audiencia, algo que forma parte de nuestro ADN, en un momento en el que todos esperan lo evidente. La final de la Copa del Rey ha sido el escenario perfecto para demostrar que todavía hay espacio para la creatividad y la sorpresa”, ha comentado Ramón de Meer, Director de Marketing de Hijos de Rivera en Iberia.
Desde la marca aseguran que la acción ha conectado con el público en un contexto de máxima audiencia y bajo un enfoque innovador que ha combinado entretenimiento, originalidad y deporte. Además, señalan que refuerza su posicionamiento como un patrocinador diferencial al impulsar su vinculación más allá del terreno deportivo.