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Las criptomonedas multiplican sus usos y dudas: de método para pagar a Messi al robo más grande la historia

  • Tras meses a la baja, las divisas digitales recuperan parte del valor perdido gracias al efecto arrastre del Bitcoin
  • El PSG pagará parte del salario del jugador con tokens y un hacker roba criptomonedas por valor de 600 millones

Después de un periodo a la baja, la valoración de las principales criptomonedas ha vuelto a subir en las últimas semanas, sobre todo, como ha ocurrido en anteriores ocasiones, gracias al efecto arrastre que provoca Bitcoin, cuyo precio ya está por encima de los 46.000 dólares después de caer en mayo a 33.000 dólares. Las divisas digitales siguen generando interés, aunque lo hacen con las mismas incógnitas que han arrastrado desde el inicio de su auge como son si algún día llegarán a tener un uso frecuente en las transacciones como las divisas tradicionales o cuántas de las miles que actualmente existen conseguirán sobrevivir a los continuos cambios del mercado.

Coinbase acaba de activar una opción que permite usar Apple Pay para comprar criptomonedas

Pero mientras esas cuestiones permanecen en el aire, las criptomonedas ganan presencia en plataformas y operaciones mediáticas. Esta semana, Coinbase activaba la opción de usar Apple Pay para comprar divisas digitales y el PSG anunciaba que Leo Messi cobrará parte de su sueldo en criptomonedas, lo que ha disparado el valor de los tokens del equipo parisino. Pero estos días también se ha producido un hecho que vuelve a instaurar el temor sobre uno de los aspectos críticos como es la ciberseguridad, después del robo de criptomonedas más grande de la historia, ejecutado por un grupo de informáticos que explotaron la vulnerabilidad de Poly Network, una plataforma que se dedica a conectar cadenas de bloques para que trabajen juntas.

Coinbase quiere convertirse en el "Amazon de las criptomonedas"

En clave empresarial, la noticia más importante es la que ha protagonizado Coinbase, una de las plataformas más importantes de comercio para estos activos, que acaba de presentar sus resultados para el segundo trimestre, en el que generó 2.230 millones de dólares de ingresos frente a los 1.780 millones que había anotado en sus previsiones.

”Tenemos la intención de priorizar la reinversión en el negocio para continuar haciendo crecer la criptoeconomía a través de los mercados alcistas y bajistas de criptomonedas por igual. En consecuencia, no tenemos la intención de emitir un dividendo o una devolución de capital similar a los accionistas en ningún momento del futuro cercano”, informaba Brian Armstrong, CEO de Coinbase. Cabe recordar que en abril esta compañía debutó en Wall Street con un valor inicial de 63.500 millones de dólares y títulos a un precio de 381 dólares en lo que supuso un hito para el sector de las criptomonedas. Su aventura bursátil no está siendo tan satisfactoria y al cierre de la última sesión cada título se vendía por 256 dólares.

El principal responsable de la compañía avanzaba que se centrará en “avanzar en la expansión internacional, en otra forma de descentralización” y ambiciona en convertirse, literalmente, “en el Amazon de los activos, siendo capaces de incluir todos los que están disponibles y legales que hay en el espacio de las criptodivisas”. Sin embargo, los analistas creen que este paso adelante en el negocio de Coinbase dependerá de cómo se adapten a la regulación que podría aprobar el Senado de Estados Unidos, que prepara una ley para que los brokers de activos digitales declaren las ganancias de capital al conocido como Servicio de Impuestos Internos. Con esta norma, las autoridades norteamericanas pretenden recaudar 28.000 millones de dólares durante la próxima década, aunque todavía no se han conocido los términos de lo que considerarán como “broker digital”.

Mientras, España acaba de aprobar la Ley contra el Fraude en la que se recogen una serie de obligaciones para quienes poseen activos de este tipo, que deberán informar sobre saldos y titulares de las monedas en custodia. Esta norma tiene como objetivo reforzar el control tributario sobre las monedas virtuales y afecta tanto a particulares como empresas. Además, este texto legal ha servido para asentar algunos conceptos que todavía estaban en el aire con respecto a las criptomonedas, como son el tratamiento de “moneda virtual”, evitando cualquier otro término con las implicaciones que ello conlleva.

A medida que avanzan los cercos legales también lo hacen los usos y canales en los que se emplean o se pueden comprar criptomonedas. Así, Coinbase ha comenzado a permitir comprar este tipo de divisas usando Apple Play y en breve podría sumarse el método de pago de Google, por lo que ya es posible que un usuario con una tarjeta vinculada a su wallet de Apple adquiera estas monedas. Como condición, Coinbase ha fijado un límite de 100.000 dólares para la retirada de dinero de modo instantáneo. Con la incorporación de sistemas como Apple Pay se agilizan los pagos y permite a Coinbase acceder a una cartera de clientes de 44 millones de usuarios solo en Estados Unidos.  

El efecto Leo Messi sobre los fan tokens del PSG

Pero el mayor impacto mediático reciente de las criptomonedas ha sido a través de su participación en el fichaje de Leo Messi por el PSG, la transacción deportiva más importante de los últimos tiempos. El propio club francés comunicaba que su flamante nuevo fichaje cobrará parte de su salario en forma de tokens del club, que  han disparado su cotización tras este fichaje, superando los 63 dólares. Los fan tokens son un tipo de divisa digital que da derecho a los que la posean a votar en las decisiones del club a cambio de recompensas y experiencias exclusivas, como encuentros con los jugadores más destacados del equipo.

El fan token del PSG fue lanzado por la compañía de criptomonedas Chiliz, que tiene como meta generar más unión entre los aficionados y sus clubes dándole un giro de tuerca al concepto de fan engagement. Recientemente, esta compañía se convertía en el patrocinador oficial del Valencia CF, sustituyendo a la casa de apuestas BWIN, vetada, como el resto de operadores de juego, para ser patrocinador de un club deportivo por la ley promovida por el Ministerio de Consumo. Existen otros clubes como el FC Barcelona, el Manchester City o el Milán -del que también es patrocinador Chilliz- que poseen sus propias criptomonedas, que otorgan experiencias, pero no propiedad sobre los clubes.

La mayoría de estos fan token salieron con un precio de partida de 2 euros, pero el ejemplo del PSG es uno de los más lucrativos. Actualmente, más de 16.000 personas tienen alguna criptomoneda del equipo parisino, pero su reparto es muy desigual, porque según el buscador de Chiliz, solo en un wallet están presentes el 80% de los activos emitidos. Podría ser el de Messi, pero el club francés, a pesar de anunciar con interés que su nuevo jugador recibiría un “paquete de bienvenida” de activos digitales, no especificó su valor, limitándose a decir que era “un gran número” de ellos. “La atracción mediática que han generado los últimos fichajes del PSG ha contribuido a crear un enorme interés en los tokens del club, con volúmenes de negociación que superaron los 1.200 millones de dólares en los días anteriores al fichaje”, ha informado el club galo.

El mayor robo de la historia de criptomonedas, "un desafío" de un hacker

En todos los activos digitales, independientemente de su uso o naturaleza, existe una preocupación por parte de los usuarios y empresas que comercializan con ellos sobre la seguridad, que esta semana ha quedado expuesta con el mayor robo de criptomonedas de la historia. Un hacker fue capaz de hurtar criptodivisas por valor de 600 millones de dólares de la plataforma financiera descentralizada Poly Network, que imploraba en Twitter la devolución de los activos: “Deberías hablar con nosotros para encontrar una solución”.

Poly Network vivió una auténtica crisis de marca en la que instó a otros miembros del ecosistema de las criptomonedas a poner en una lista negra los activos provenientes de las direcciones utilizadas por el atacante para desviar los fondos. Al final, el atacante acabó colaborando y según la plataforma, acabó devolviendo lo robado y afirmó haber pirateado Poly Network “por diversión”. Terminó asumiendo la responsabilidad y lanzó un mensaje aleccionador: “Comprendí el riesgo de exponerme incluso si no hago el mal, así que utilicé un correo electrónico temporal, una IP y huella digital que no se podían rastrear. Fue un gran reto, pero prefiero quedarme en la oscuridad y salvar al mundo”.

Esta acción puso en jaque y abrió las brechas del blockchain, que tiene precisamente en su certificación segura una de sus principales virtudes. “Con la transparencia inherente de las cadenas de bloques y los ojos de toda una industria sobre ti, ¿cómo podría un hacker de criptomonedas decapar con una gran cantidad e fondos robados?”, intentó justificar Poly Network después del desenlace, afirmando que “en la mayoría de los casos, lo mejor que podrían esperar sería evadir la captura, ya que los fondos se encuentras congelados en una billetera privada en la lista negra”. Sin embargo, este episodio ha hecho que los reguladores estadounidenses revisen las condiciones y términos de las plataformas criptográficas, que movilizan millones de dólares en monedas digitales.

En España, la vigilancia sobre estos activos también se ha estrechado, sobre todo tras detectarse las primeras macroestafas que siguen el esquema piramidal, que consiste en la captación de capital de terceros a los que se les promete la realización de importantes inversiones en criptomonedas por las que obtendrían intereses cercanos al 25%. Durante las primeras semanas, parece existir un retorno pactado en la inversión, pero el dinero en realidad se usa para captar a otros miembros, por lo que apenas existe una redistribución de los fondos.

A pesar de las restricciones y de estos conflictos, el mercado de las criptomonedas sigue acumulando crecimientos, aunque de modo desigual según las divisas, donde Bitcoin continúa al frente, con Ethereum como segunda opción más valorada y que actualmente tiene una cotización de 3.244 dólares, ambas muy por delante del resto de opciones que se disputan una parte del pastel digital,