Bad Bunny realizó el domingo 8 de febrero una actuación histórica en la Super Bowl, por hacerla íntegra en español, por su producción y por su mensaje. Dio un espectáculo que puede tener diversas consecuencias. Y una de ellas se está viendo en las plataformas de segunda mano con la venta del atuendo que lució durante el espectáculo.
El cantante puertorriqueño vistió un traje blanco que emulaba la equipación típica del fútbol americano y que ha sido diseñado por Zara. El atuendo constaba de pantalones, camisa con cuello y corbata y un dorsal al estilo quarterback con el número 64, que podría aludir al año de nacimiento de la madre del artista, junto al apellido Ocasio, el relativo precisamente a su madre. El look, que en otros momentos del show incluyó una chaqueta también blanca, estuvo aderezado por los estilistas Storm Pablo y Marvin Douglas Linares, con los que Bad Bunny ha colaborado anteriormente.
Como gesto hacia la marca, Bad Bunny y su equipo regalaron cientos de esas camisetas a los trabajadores de la oficina central de Inditex en Arteixo (A Coruña). El detalle incluía también una carta, con el siguiente texto: "Gracias por el tiempo, el talento y el corazón que pusieron en esto. Gracias por hacerlo real. Este show también fue de ustedes. Espero que lo disfruten. ¡Nos vemos pronto!".
Algunos de los profesionales han compartido fotos y vídeos del detalle y de la manera en que la plantilla lo celebró en redes sociales. Pero otros han ido un paso más allá y han subido la prenda a plataformas de segunda mano, como Vinted o Wallapop. Son varios los anuncios que pueden verse ya en estos espacios, que buscan hacer negocio y vender el exclusivo artículo a los fans del artista.
El precio medio que solicitan se sitúa alrededor de los 1.000€, aunque hay algunos que han publicado la prenda a un precio menor a los 600€, mientras que otros lo elevan hasta los 30.000€. Con este movimiento, los empleados de Zara que han puesto sus camisetas a la venta esperan capitalizar el hecho de que se trate de artículos prácticamente únicos y que no se venden en la tienda de la marca, ni online ni física. De hecho, algunos anuncios incluyen la carta a la venta junto con la camiseta.
Más allá del beneficio económico que quienes venden las camisetas puedan obtener a nivel particular, Zara también puede verse beneficiada del fenómeno social generado en torno a la actuación de Bad Bunny en la Super Bowl. La marca española se ha visto expuesta a una audiencia masiva y lo ha hecho en un mercado en el que tiene aún un significativo margen de crecimiento. La Super Bowl 60 promedió 124,9 millones de espectadores en NBC, Peacock, Telemundo, NBC Sports Digital y NFL+, según datos oficiales de Nielsen, lo que la convierte en la segunda edición más vista de la historia, solo por detrás de los 127,7 millones registrados en 2025. Y el Halftime Show de Bad Bunny firmó 128,2 millones de espectadores de media y generó un récord de 4.000 millones de visualizaciones sociales en 24 horas.
Así, Bad Bunny ha otorgado visibilidad orgánica a Zara y, además, la ha reforzado en ciertos atributos. Ha elevado su notoriedad, su relevancia cultural, su percepción de exclusividad y su carácter innovador, además de vincularla a valores como la defensa de la diversidad o la inclusión. Es un potente movimiento de marketing que amplía la conversación en torno a Zara y que podría tener mayor impacto en la marca y en el negocio que cualquier campaña, tanto a corto como a largo plazo.


