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El sector del ocio nocturno lanzará una aplicación para “salvar la noche”

  • La herramienta vinculará los resultados de las pruebas PCR a códigos QR para garantizar entornos seguros
  • La industria critica la falta de implicación de las administraciones locales a nivel mundial para salvar la vida nocturna

Primero el confinamiento. Más tarde los toques de queda. La industria del ocio nocturno está siendo una de las más afectadas por las medidas preventivas impuestas para frenar la curva de contagios por coronavirus. A todo ello, se suma además el miedo y la desconfianza de los consumidores por acudir a los establecimientos.

La patronal Spain Nightlife ha firmado un acuerdo con la empresa desarrolladora de "LibertyPass" para trabajar en la creación de una aplicación que permitirá el acceso a un evento o lugar de forma segura dentro de las siguientes 72 horas después de que el usuario se someta a una prueba PCR o un test de antígenos. El anuncio del lanzamiento de la herramienta se llevó a cabo en el marco del VII Congreso Internacional de Vida Nocturna celebrado el pasado lunes en el Marina Beach Club de Valencia.

La app se presenta como una solución para garantizar la creación de entornos seguros

Joaquim Boadas, Secretario General de la International Nightlife Association, considera que la app puede ser la solución definitiva para que los locales de ocio nocturno vuelvan a abrir de forma segura, ya que garantiza la creación de un entorno seguro para los asistentes. Todo ello gracias a una prueba rápida y un código QR que permite una persona para asistir a todos los eventos que quiera durante las 72 horas siguientes a la prueba.

Con esta iniciativa, la industria pretende convencer a las administraciones públicas de que esta fórmula es la solución para que las pistas de baile se llenen de nuevo sin riesgo de contagio comunitario. El objetivo es, en última instancia, digitalizar el registro de asistentes a este tipo de establecimientos. De esta forma, quienes quieran disfrutar de la diversión de la noche, podrán descargarse la aplicación en sus smartphones, que les generaran un código QR personalizado.

Tras esto, deberán realizarse una prueba PCR o test de antígenos; si esta da resultados negativos, el QR permitirá la entrada a los locales asociados durante 72 horas. Si la prueba resultara positiva, se informaría a las autoridades competentes para notificar el contagio y se recomendaría al ciudadano acudir a un centro médico. La prueba piloto del proyecto se pondrá en marcha en enero para verificar su eficacia y estará disponible para sistemas Android e iOs de forma totalmente gratuita.

Tecnología para la recuperación

Durante el encuentro, y en una línea muy similar, Marc Galdon, Fundador de la Escuela de Turismo Chino y Brand Manager en Bar Rouge, describió cómo se había reactivado el sector en China a través de un sistema de código QR que también incluye seguimiento GPS. "Ahora la industria ya está abierta, y tenemos la oportunidad de utilizar bares y restaurantes como primera línea de detección de posibles casos de COVID en un esfuerzo coordinado con las autoridades”.

El sector solicitará ayudas a Bruselas a través de la Asociación Europea de Vida Nocturna

Asimismo, el evento sirvió como punto de encuentro para reflexionar sobre la actual problemática del ocio nocturno y las posibles vías de salida de la crisis. Distintos representantes hicieron un llamamiento de unidad y anunciaron la solicitud de ayuda a Bruselas a través de la Asociación Europea de Vida Nocturna.
Por su parte, Juan Carlos Díaz, presidente de la American Nightlife Association, pidió un plan de rescate para la industria en Estados Unidos, ya que según sus previsiones “el 90% de los locales independientes se verán obligados a cerrar si no llega la ayuda urgentemente”.

Del igual modo, los distintos agentes de esta área de actividad han destacado la falta de implicación de los gobiernos y administraciones locales a nivel mundial para salvar la cultura y la vida nocturna de muchas ciudades del mundo, y han advertido que estas perderán atractivo y potencial económico si desaparecen estos espacios de entretenimiento.