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Airbnb busca cinco voluntarios para viajar a la Antártida

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Airbnb busca cinco voluntarios para viajar a la Antártida

  • La plataforma de alojamientos ha organizado una expedición científica para estudiar los microplásticos en este lugar del planeta
  • Los seleccionados pasarán gran parte del tiempo trabajando con su equipo, pero también podrán visitar el Polo Sur

Las marcas con propósito son tendencia. Más si cabe cuando ese propósito está relacionado con el medio ambiente. Es el caso de Airbnb que busca cinco voluntarios para viajar en una expedición científica a la Antártida.

Airbnb Sabbatical

La iniciativa, en colaboración con Ocean Conservancy, forma parte del programa Un tiempo sabático de Airbnb. Un proyecto de la compañía pensado para motivar a las personas a que se tomen un descanso de sus carreras profesionales para contribuir con algo positivo al mundo.

El 30 de octubre se conocerán los nombres de los 5 elegidos

En esta ocasión se buscan 5 voluntarios que viajen con la científica Kirstie Jones-Williams para estudiar en qué medida los microplásticos han llegado a uno de los lugares más aislados de la Tierra. Los seleccionados no necesitan tener experiencia previa, únicamente se requiere que sean individuos aventureros, mayores de edad, con un nivel de inglés suficiente, apasionados por el medio ambiente y con ganas de viajar a la Antártida. Para poder participar, tendrán que rellenar un formulario en la web de Airbnb antes de las 5:59 del 9 de octubre, hora peninsular española. El nombre de los elegidos se dará a conocer el próximo 30 de octubre.

La expedición comenzará en Chile en noviembre. Allí los voluntarios recibirán una formación intensiva durante dos semanas, tanto mental como física, hasta que estén acostumbrados al lenguaje científico y conozcan a fondo su equipamiento. Luego pasarán diez días investigando en la Antártida.

La científica Jones-Williams avisa de que la expedición “no va a ser fácil: requerirá un gran rigor científico en unas condiciones invernales muy duras”. “Estamos buscando personas a quienes les apasione lo que hacen, que se sientan ciudadanas del mundo y a quienes les entusiasme la idea de regresar con nuevos hallazgos que compartir con el resto del planeta”, ha añadido. Prueba de la dureza de las condiciones es que de noviembre a enero en la Antártida hay 24 horas de luz al día.

Entre excursiones en moto de nieve y paseos en bici todoterreno, los voluntarios pasarán gran parte del tiempo trabajando con su equipo, pero también tendrán la oportunidad de visitar el Polo Sur y los lugares más emblemáticos de la Antártida, como Drake Icefall antes de volver a Chile para analizar todo lo descubierto.