Revolut prepara la apertura de su primera tienda física a nivel global en Barcelona, en un movimiento que marca un cambio relevante en su modelo de relación con el cliente. El espacio, que se ubicará en el entorno de Plaça Catalunya y cuya apertura está prevista entre finales de 2026 y comienzos de 2027, no será un formato temporal, sino un establecimiento permanente concebido como piloto. Con más de 20 empleados y un diseño comparable al de una Apple Store, el objetivo es crear un entorno inmersivo que permita experimentar de forma tangible el ecosistema de la marca.
“Este no será un espacio temporal, sino un lugar permanente y de alta visibilidad que dará vida a nuestro ecosistema”, ha explicado la compañía. En la misma línea Antoine Le Nel, Global Chief Growth & Marketing Officer en Revolut, ha señalado en un post de Linkedin: “Queremos hacer que la innovación financiera sea más accesible al público, y hacerla tangible es la mejor forma de conseguirlo”. La elección de Barcelona responde a su papel como mercado estratégico -es el tercero para la compañía a nivel global- y a su combinación de densidad local, proyección internacional, turismo e innovación. “Es un entorno natural para probar este formato”, ha añadido.
La apertura del espacio forma parte de una transición más amplia: la evolución de Revolut desde una fintech nacida en 2015 como aplicación hacia un banco digital con presencia física. Con alrededor de 70 millones de clientes en todo el mundo y unos resultados récord en 2025 gracias a sus ingresos de 5.200 millones de euros (un 46% más), la compañía está ampliando su oferta hacia productos financieros regulados, como préstamos o depósitos.
La tienda funcionará como un punto de contacto orientado a explicar el producto, generar confianza y facilitar la conversión
En este contexto, la tienda funcionará como un punto de contacto orientado a explicar el producto, generar confianza y facilitar la conversión de nuevos usuarios. El planteamiento se aproxima al modelo retail de Apple: un espacio más centrado en la experiencia y la relación con la marca que en la transacción directa. Para una compañía cuya captación ha sido mayoritariamente digital, la presencia en una ubicación de alto tráfico internacional permite acceder a audiencias difíciles de alcanzar mediante canales convencionales.
Barcelona como hub estratégico para Revolut
La apuesta por la ciudad va más allá del retail. Revolut cuenta ya con unos 700 empleados en Barcelona y prevé alcanzar los 1.000 en 2028, tras la incorporación de 300 nuevos perfiles en los próximos años. Este verano trasladará su hub global de innovación a un edificio en la intersección de Avinguda Diagonal y Passeig de Gràcia, una de las principales arterias comerciales de la ciudad. Además, ha iniciado el despliegue de cajeros propios -incluyendo interfaces en catalán- y prevé lanzar su web y app en este idioma en 2027.
España se consolida así como uno de los mercados clave para la compañía, con seis millones de clientes, mientras que Madrid acogerá una nueva oficina antes de finales de 2026, con previsión de 500 empleados adicionales. En paralelo, Revolut ha anunciado la apertura de su sede europea en París, que generará 400 empleos, y continúa tramitando licencias bancarias en Francia y Estados Unidos, tras haber obtenido la del Reino Unido en marzo de 2026.
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La tienda de Barcelona es, en este sentido, uno de los elementos más visibles de esa transición: un paso desde una marca nativa digital hacia una presencia más amplia, que combina producto, experiencia y confianza en el espacio físico.