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La transformación sostenible como solución para salir de la crisis económica

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La transformación sostenible como solución para salir de la crisis económica

  • El ORFIN ha publicado un estudio sobre las ventajas económicas que tendría la aplicación de un Green Deal europeo
  • El acuerdo plantea una reconversión sostenible de los sectores estratégicos de la economía continental

La Unión Europea se enfrenta a una crisis sin precedentes tras el brote del coronavirus, pero el informe elaborado por el Observatorio de la Realidad Financiera (ORFIN) - cátedra universitaria nacida de la alianza entre la Universidad de Alcalá (UAH) y Thinking Heads - defiende que, por primera vez en su historia económica, la unión supranacional cuenta con una estrategia para salir más reforzada. Se trata del Green Deal, un plan lanzado por la Comisión Europea en enero de 2020 y que ahora se presenta como una alternativa a largo plazo para la recuperación de la economía continental en base a una transformación productiva, sostenible e innovadora.

El Green Deal supondría doblar la inversión pública europea

En su análisis, el ORFIN señala las ventajas de carácter estratégico que una salida verde de la crisis aportaría a la economía de la UE, en general, y a España en particular. La organización defiende que el Green Deal no es solo un plan para resolver el problema ni una alternativa para responder a un escenario base predecible, sino una estrategia para enfrentar las posibles situaciones que surjan en un futuro incierto: “Un rumbo que debe mantenerse sean cuales sean las condiciones del trayecto”, recalca el informe.

Según el ORFIN, el Green Deal supondría casi doblar la inversión pública europea durante los próximos tres años. De esta forma se produciría una alternativa verde a la crisis, que daría lugar a una recuperación más rápida y robusta. “Reducir o retrasar la inversión pública prevista no aumentará significativamente el margen fiscal de los gobiernos nacionales para estimular el gasto corriente. En cambio sí se perdería la posibilidad de movilizar inversiones y gasto privado”.

Un Green Deal adaptado a la crisis

El observatorio cree que la caída de los precios del petróleo es una buena oportunidad para eliminar ciertos subsidios europeos a los combustibles fósiles, y así avanzar en instrumentos de fiscalidad verde que tengan menos costes sociales.

Al revisar los presupuestos de gasto se podrían adelantar actuaciones con mayor potencial para generar empleo o mejorar la economía nacional a través de inversiones transformadoras. Un punto en el que el gasto público es esencial, pero también entraría en juego el potencial del sector privado.

Un ejemplo de esta reconversión es el caso de la industria automovilística, que ha visto reducida su demanda debido a que muchos jóvenes consumidores urbanos ya no tienen coche en propiedad. Así, la economía colaborativa se está imponiendo en las ciudades gracias a la funcionalidad y ventajas de los coches eléctricos.

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La industria automovilística está evolucionando hacia la oferta eléctrica.

Países como China se han volcado en la industria de la movilidad eléctrica, superando en el mercado a Europa, que hasta ahora ha tenido un peso dominante. “Europa no es competitiva en la nueva era de la movilidad eléctrica y, por ello, políticas exclusivamente de demanda para recuperar el empleo durante la crisis, son ineficaces”, denuncia el informe. “El Green Deal debe combinar las políticas de demanda con política tecnológica industrial para que los empleos creados sean sostenibles en la próxima década”.

España es el segundo productor de automóviles de la Unión Europea, por detrás de Alemania

A nivel nacional, el ORFIN recuerda que España es el segundo productor de coches a nivel europeo, sólo por detrás de Alemania, y uno de los principales del mundo. Aproximadamente el 80% de los coches que se producen en España se exportan y el 80% de los coches que se compran se importan. Por lo tanto, medidas de política económica convencional para subvencionar la compra de coches ayudan a recuperar el consumo, pero buena parte del empleo se genera fuera de España. Por eso, los autores del estudio recalcan la necesidad de orientar la producción a modelos eléctricos y apostar por la inversión en I+D.

La política industrial es competencia de los estados, pero el ORFIN considera que el Green Deal es una gran oportunidad de la Comisión Europea para avanzar en planes que sustituyan el parque de autobuses por modelos eléctricos a través de tecnología europea, de la misma manera que hace China.

También los programas de renovación de edificaciones son un buen ejemplo de alternativas sostenibles para impulsar la economía. El ORFIN defiende que es un campo en el que se genera una gran mano de obra y una forma atractiva de incentivar la entrada del sector privado en el objetivo común.

Un nuevo panorama energético

En este nuevo escenario, España ganaría peso en el campo energético, gracias a su capacidad para generar energía solar. Desde el observatorio aseguran que los niveles de radiación solar y el potencial de generación fotovoltaica en el conjunto de España duplican los que se registran en el centro del continente europeo. “Es la primera vez desde la revolución industrial del siglo XVIII que España tiene una fuente primaria de energía abundante y más barata que el resto de los países europeos”.

Convertirse en una potencia energética tendría un enorme impacto en el mundo laboral, ya que los requerimientos de trabajo directo e indirecto de la energía fotovoltaica pueden repartirse a lo largo de la cadena de valor. También aumentaría el valor patrimonial de las empresas y se incentivaría la mejora de los edificios destinados a esta industria. Además, el informe recalca que el coste de producir energía solar se ha reducido en más del 85% en la última década.

 

El gran problema de este tipo de energía está en su alto coste de almacenamiento, lo que la convierte en una fuente dependiente de las horas de luz solar. De ahí la importancia de invertir en programas de innovación y desarrollo, que abran las puertas de los países del sur de Europa a la competencia energética.

Según el Orfin, la instalación de paneles y otras capacidades de energía solar contempladas en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima-PNIEC en el período 2020-30 generará 339.601 puestos de trabajo en todo el mundo, de los que 71.307 se localizarán en España. Del mismo modo, y a partir de 2030, la reposición de las instalaciones obsoletas generaría un nuevo impulso adicional al empleo, creando alrededor de 5.000 puestos de trabajo en España.

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Cada vez más países están apostando por la energía solar (Londres).

La implicación en el futuro

El informe del Observatorio de la Realidad Financiera señala que el Green Deal necesitará la implicación y transformación de los diversos agentes sociales y económicos, pero al mismo tiempo servirá de mecanismo movilizador para llevar a cabo estos cambios.

  • Los organismos públicos: las ayudas estatales a las mejoras en la eficiencia energética de las viviendas y todo tipo de edificaciones tienen efectos significativos sobre el empleo y, al depender en mayor medida de trabajo y producción local, tienen mayor potencial dinamizador sobre la economía, especialmente en las fases de recesión.
     
  • El papel del sector privado: en una economía deprimida, la inversión pública tendrá una mayor potencia dinamizadora de la inversión privada, del empleo y de la utilización de capacidades de producción.
     
  • Formación: la crisis económica obligará a poner en marcha políticas activas de empleo que podrán vincularse a la formación en los campos que serán demandados en la nueva economía. Por ejemplo, los vinculados a la digitalización de los procesos de producción y consumo, la economía circular, la eficiencia energética, las energías renovables, el transporte, la logística, el análisis de datos o la domótica, entre otros.

Del mismo modo, la crisis del coronavirus ha evidenciado la posibilidad tecnológica y la capacidad adaptativa de la sociedad a mantener la actividad productiva a través de mecanismos digitales, como el teletrabajo, las teleconferencias o la docencia online.

Conclusiones

El ORFIN subraya el papel del Green Deal como estrategia clave para alcanzar una economía sostenible y descarbonizada, que reduzca los riesgos asociados al cambio climático. Pero además destaca tres elementos que la diferencian de cualquier otra estrategia anterior:

  • Cambio integral: los cambios no serán el resultado de una normativa o impuesto, sino que el acuerdo propone alcanzarlos como consecuencia de una transformación productiva profunda de la economía, que se centra inicialmente en una revolución de los sistemas energéticos y de transporte.
     
  • Ventajas económicas: se trata de una estrategia coordinada a largo plazo en la que se consiguen gradualmente objetivos de sostenibilidad (descarbonización, reducción de emisiones, ahorro de recursos...), pero la economía capitaliza un enorme conjunto de co-beneficios en forma de ahorro de costes, mejoras de producto, innovación tecnológica, competitividad, reducción de riesgos, mejoras de la salud...
     
  • Nueva mentalidad: es un plan no solo para salir del paso, sino para enfrentar los posibles problemas venideros de un futuro lleno de incertidumbre.

En resumen, el estudio ve el Green Deal como una estrategia de salida de la crisis que aporta flexibilidad para facilitar la adaptación a la situación que emerja del coronavirus, mejorando la eficiencia económica y facilitando el aprovechamiento de las oportunidades que puedan surgir para avanzar en objetivos de equidad y sostenibilidad.

Más info.: El Green Deal europeo y la aportación del sistema financiero en la salida de la crisis