Tim Cook se ha despedido de los empleados de Apple en su último día como CEO con un mensaje en el que la nostalgia por cerrar una etapa se mezcla con una reivindicación de la cultura que, a su juicio, explica el éxito de la compañía. El ejecutivo asegura que echará de menos dirigir Apple y acompañar al equipo en el día a día, aunque afronta la decisión con tranquilidad y dice sentir un “enorme consuelo” al dejar el liderazgo en manos de John Ternus.
Cook, que no abandona Apple y continuará vinculado a la compañía como Presidente Ejecutivo, ha aprovechado su despedida para respaldar con especial contundencia a su sucesor. Considera a Ternus una persona “brillante, maravillosa y capaz” y asegura que pocas personas comprenden como él lo que hace falta para desarrollar “productos que cambian el mundo”.
El relevo sitúa al frente de Apple a un perfil estrechamente ligado al producto.
El relevo sitúa al frente de Apple a un perfil estrechamente ligado al producto. Hasta ahora Vicepresidente Senior de ingeniería de hardware, Ternus ha dirigido el equipo responsable de esta área en toda la gama de dispositivos de la compañía y ha estado detrás de lanzamientos recientes como el iPhone Air ultrafino, el MacBook Neo de menor precio o los AirPods con funcionalidades relacionadas con la salud auditiva.
Su nombramiento apunta así hacia el peso que el hardware y la ejecución de producto podrían mantener en la próxima etapa de Apple, también en un momento en el que la inteligencia artificial está aumentando las exigencias sobre chips, ordenadores y dispositivos capaces de ejecutar estas tecnologías.
“La cultura triunfa sobre todo”
Pero Cook ha dedicado muy poco espacio de su despedida a anticipar la estrategia que seguirá Apple bajo su nuevo liderazgo. En su lugar, ha centrado el mensaje en aquello que considera más difícil de reflejar en resultados financieros o informes anuales: la cultura de la compañía.
“Este lugar demuestra que la cultura triunfa sobre todo”, señala en la carta. Para Cook, los empleados de Apple comparten la convicción de que aquello que construyen importa y de que tienen “la oportunidad y la responsabilidad de dejar el mundo mejor de como lo encontramos”.
El directivo considera que esa idea trasciende a la propia empresa. Apple puede contribuir a alimentarla, sostiene, pero es un propósito que ya estaba presente en las personas antes de incorporarse a la organización y que explica, precisamente, por qué decidieron hacerlo.
Asegura que los empleados han sacado lo mejor de él y que nunca había trabajado con un equipo así
Cook también recupera una de las expresiones más conocidas de Steve Jobs: la aspiración de dejar una “huella en el universo”. A su juicio, Apple ha podido hacerlo gracias a lo que sus profesionales son y creen, pero también a aquello que valoran y a su manera de observar el mundo.
Así, la carta tiene también un marcado componente de agradecimiento. Cook resta protagonismo a sus propios logros y señala directamente al equipo como responsable de lo conseguido durante su etapa: “Sea lo que sea que pueda decirse sobre mi éxito, sé que todo se debe a vosotros”, escribe. Asegura que los empleados han sacado lo mejor de él y que nunca antes había trabajado con un equipo de personas semejante.
También reivindica la dimensión colectiva de la compañía. En su opinión, Apple ha logrado construir algo que ninguno de sus integrantes habría podido imaginar o alcanzar individualmente porque sus profesionales se impulsan mutuamente y consiguen sacar lo mejor unos de otros. Esa reflexión conecta con una de las ideas que vertebran toda la despedida: para Cook, la fortaleza de Apple no reside únicamente en los productos que fabrica, sino en la cultura desde la que se crean.
Cook reconoce que echará de menos el trabajo como CEO “de formas que apenas puedo empezar a imaginar” y, especialmente, liderar al equipo y acompañarlo en cada paso. Sin embargo, asegura sentirse plenamente en paz con la decisión y confiar en quien recoge el testigo. “Pocas personas entienden lo que hace falta para crear productos que cambian el mundo como John”, afirma, antes de asegurar que no podría estar más ilusionado ante su liderazgo.
En una publicación difundida también con motivo de su último día como CEO, Cook ha agradecido el apoyo de la comunidad de Apple y ha señalado que, aunque su cargo cambia, no lo hará el afecto que siente por ella: “Mi gratitud es infinita y estoy ilusionado por el próximo capítulo”.
Esta es la carta completa de despedida de Tim Cook a los empleados de Apple, traducida al español:
Equipo:
Hoy es mi último día como CEO de Apple. Es un momento que siempre supe que llegaría algún día y, aun así, todavía me cuesta creer que haya llegado y que esté escribiendo estas palabras. Quiero a esta compañía y al equipo que hay detrás de ella, y no podía dejar pasar este día sin escribiros para deciros lo agradecido que estoy por todas las muestras de cariño que me habéis hecho llegar, por la manera en que habéis dado lo mejor de vosotros mismos cada día y, sobre todo, por el privilegio de toda una vida que ha supuesto ser vuestro líder.
La verdad es que, sea lo que sea que pueda decirse sobre mi éxito, sé que todo se debe a vosotros. Habéis sacado lo mejor de mí. En toda mi vida nunca había visto ni había formado parte de un equipo de personas tan extraordinario, y cada día sigo encontrando nuevos ejemplos de ello.
Hay algo verdaderamente especial en Apple. De lo que más orgulloso estoy es precisamente de aquello que ningún informe anual podría reflejar. Este lugar demuestra que la cultura triunfa sobre todo. Compartimos la convicción de que lo que construimos importa y de que tenemos tanto la oportunidad como la responsabilidad de dejar el mundo mejor de como lo encontramos. Ese propósito es parte de lo que hace extraordinario este lugar. Apple ayuda a cultivarlo, pero creo que ya vivía dentro de cada uno de vosotros mucho antes de llegar aquí. Es lo que os trajo hasta esta compañía y lo que continúa impulsando el trabajo que hacéis cada día.
Juntos hemos creado algo mucho mayor de lo que cualquiera de nosotros podría haber imaginado o conseguido por separado. Y ese es el secreto de nuestro éxito. Sacamos lo mejor los unos de los otros. Nos ayudamos a crecer. Hemos hecho posible dejar nuestra “huella en el universo”, como la describió una vez Steve, por lo que somos y por aquello en lo que creemos, por lo que valoramos y por nuestra manera de ver el mundo. Qué afortunados somos. Qué afortunado soy.
Como sabéis, no me marcho de Apple. Pero sí dejo un cargo que he querido profundamente. Echaré de menos este trabajo de formas que apenas puedo empezar a imaginar, aunque estoy completamente en paz con mi decisión. Echaré de menos lideraros y estar con vosotros en cada paso, al mismo tiempo que siento un enorme consuelo al dejar el timón en manos de alguien tan brillante, maravilloso y capaz como John. Pocas personas entienden lo que hace falta para crear productos que cambian el mundo como John, y no podría estar más ilusionado ante su liderazgo.
Espero que sepáis cuánto os aprecio y el honor que ha supuesto ser vuestro CEO. Sobre todo, espero que sigáis sintiéndoos orgullosos de formar parte de este lugar extraordinario al que llamamos Apple y que siempre le deis lo mejor de vosotros mismos. Cuando nos entregamos por completo a este trabajo, cuidándonos unos a otros y cuidando a las personas para las que trabajamos, no hay límite para la profunda diferencia que podemos llegar a marcar.
Espero veros en mi nuevo papel en Apple Park y por todo el mundo.
Con todo lo que tengo y todo lo que soy, siempre.
Vuestro,
Tim
