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El regreso al trabajo presencial en las oficinas genera estrés y ansiedad entre los empleados

  • La exposición al coronavirus es la causa principal de ansiedad para el 77% de los encuestados por Limeade Institute
  • El 56% de los trabajadores aseguran que no se les ha pedido opinión respecto a las políticas de regreso a la oficina

La vida de los trabajadores de oficina se ha transformado radicalmente en los últimos años. Tras el periodo de confinamiento, marcado por la consolidación a nivel mundial del teletrabajo, muchas grandes compañías han instalado un modelo híbrido en el que el trabajo desde casa se combina con la presencialidad en la oficina. Sin embargo, después de más de un año de videollamadas y distanciamiento social, muchos empleados experimentan ansiedad a la hora de volver a las oficinas.

La reducción de la flexibilidad o los desplazamientos también son causas de ansiedad

Así lo concluye la última investigación realizada por Limeade Institute, que ha tenido en cuenta las respuestas a una encuesta entre 4.553 trabajadores de Francia, Alemania, Reino Unido, Australia y Estados Unidos, entre enero y febrero de 2021. El estudio apunta que la exposición a un posible contagio por coronavirus es la principal fuente de ansiedad a la hora de regresar al espacio tradicional de trabajo (77%). Una menor flexibilidad (71%) y los desplazamientos (68%) destacan entre otras razones que hacen aflorar el estrés ante la vuelta a la oficina. El uso de la mascarilla y la necesidad de gestionar el cuidado de los hijos son otras cuestiones que también preocupan a los empleados.

Las causas de la ansiedad

Lo cierto es que el panorama laboral ha experimentado una evolución notable aupada en la digitalización de los negocios y las medidas impuestas para frenar el avance de la pandemia. El informe indica que solo el 6% de los encuestados trabajaba desde casa antes de la pandemia, un porcentaje que en el momento de realizar la encuesta, se situaba en el 39%. Por su parte, el porcentaje de empleados que trabajan en la oficina se situaba, antes de la emergencia sanitaria, en el 78%, cifra que ha caído este año hasta el 37%.

La transición de un modelo a otro, en un contexto de avance de la vacunación a nivel internacional, puede generar estrés entre los profesionales, que han de adaptarse a nuevos protocolos y formas de trabajar. Según el análisis de Limeade Institute, ni un solo empleado en 17 industrias de 5 países dijo que no tenían preocupaciones sobre estar de vuelta en su puesto físico.  Esto dibuja un clima laboral determinado por un incremento en el nivel de ansiedad que las organizaciones deben reconocer y gestionar para mantener el bienestar de los equipos y la productividad de las compañías.

El estudio también aborda las causas generales generadoras de estrés entre los trabajadores durante este año. Así, empatados en primer lugar se sitúan la salud y la seguridad de ellos mismos y sus familias (82,4%), seguidas de cerca por la incertidumbre económica (82%). Asimismo, el 55% de los encuestados destacaron también la incertidumbre respecto al trabajo y el 49% apuntaron a la polarización política.

Del mismo modo, la injusticia racial también constituye una fuente de estrés para el 23% de los trabajadores, cifra que se eleva hasta el 51% para aquellos que se identificaron como negros o afroamericanos y disminuye hasta el 19% en el caso de personas blancas. Tal y como explican desde la compañía, estos datos subrayan la importancia de reconocer cómo las identidades individuales de los empleados afectan la forma en que procesan los eventos actuales como parte de su carga mental general.

La importancia de la flexibilidad

De cara a gestionar la ansiedad que puede llegar a producir el regreso a la oficina, el informe recomienda a las empresas mantener aquellas medidas, iniciativas o acciones que funcionaron durante la pandemia. En este sentido, destacan que algunos de los cambios impuestos por el coronavirus suponen una oportunidad única para evolucionar hacia nuevos sistemas de gestión del talento, el bienestar o la salud mental entre los equipos.

El 68% de los empleados quieren mantener la flexibilidad en los horarios de trabajo

La flexibilidad es un factor clave a este respecto. Cuando se les preguntó qué aspecto de su vida laboral querían mantener en 2021, el 68% de los empleados dijeron flexibilidad en los horarios de trabajo, superando fácilmente otras opciones, como la cantidad de tiempo empleado en reuniones (54%) o la conexión social con sus compañeros (48%). No obstante, el mantenimiento de la flexibilidad no supone un detrimento en la productividad, ya que el 81% de los encuestados aseguraron que sus nivele de productividad bien se mantuvieron o aumentaron durante el teletrabajo.

En consecuencia, encontrar el equilibrio adecuado entre la flexibilidad y el regreso de los empleados a la oficina requiere un análisis más profundo de las condiciones óptimas para realizar el trabajo. El estudio apunta que el 54% de los empleados, tanto para aquellos que trabajan en oficina como para los que trabajan desde casa, dijeron que su espacio físico actual les ayuda a prosperar. Esto sugiere que hay muchos empleados para quienes sus hogares no eran el mejor lugar para ser productivos, al menos no durante la mentalidad de modo de supervivencia de la pandemia, cuando tuvieron que adaptarse muy rápidamente a nuevas condiciones.

Todo esto plantea un nuevo escenario para las organizaciones, donde el regreso a la oficina ha de basarse, según sugieren desde Limeade Institute, en la generación de confianza y la comunicación bidireccional. Y es que solo el 16% de los empleados "estaban totalmente de acuerdo" en que su organización se preocupaba por ellos, lo que representa una marcada disminución frente al 31% de una encuesta similar realizada en marzo de 2020. Los empleados se sintieron mucho más apoyados por sus compañeros (74%) que por sus gerentes o los líderes de su organización (57%).

Es más, muchos trabajadores se sienten ignorados por parte de los responsables de la toma de decisiones en sus organizaciones. Atendiendo a los datos del Employee Care Report de Limeade, aunque el porcentaje de empleados que se sienten “quemados” a disminuido del 42% al 35% entre octubre de 2020 y abril de 2021, la cifra se mantiene alta. No ayuda a implantar soluciones, el hecho de que el 60% de los profesionales indicaran que en sus compañías no se aborda esta cuestión o que al 56% no les hayan pedido su opinión respecto a las políticas de regreso a la oficina.

La gestión de la ansiedad debe ser una parte esencial de los planes de regreso a las oficinas, los cuales han de tener en cuenta la experiencia y la opinión de los empleados. Cuidar el bienestar integral de los empleados significa que los líderes deben ser igualmente claros sobre las normas culturales y las políticas de la empresa que dan forma a cómo se sienten los trabajadores con respecto a su trabajo.

Un 35% de los trabajadores españoles no quieren teletrabajar ningún día

Algunos de los datos ofrecidos por la encuesta de Limeade Institute contrastan con los recogidos por un análisis reciente de Ipsos, llevado a cabo entre 12.445 trabajadores de 29 países. Según la compañía de investigación, el porcentaje de profesionales españoles que teletrabajan ha aumentado 12 puntos desde el inicio de la pandemia situándose en el 25% de la población activa que desarrolla sus funciones en esta modalidad. A pesar de esto, nuestro país se sitúa como uno de los que más trabaja de forma presencial (75%).

La preferencia sería poder teletrabajar entre 2 ó 3 días a la semana

En términos generales, la gente prefiere trabajar más de forma presencial que desde casa tras la pandemia. Un 35% de la población activa española afirma no querer teletrabajar ningún día y solo un 18% preferiría hacerlo todos los días. La tendencia en todos los países es tener una jornada flexible, donde se puedan combinar la modalidad presencial y desde casas, con el 64% de los encuestados a nivel global así lo declaran, un porcentaje similar al de España (67%). La preferencia sería poder teletrabajar entre 2 ó 3 días a la semana. En España la media son 2 días, lo que le sitúa entre los países que menos teletrabajo prefiere junto a países europeos como Bélgica, Francia, Países Bajos y Polonia.

La preferencia por la jornada mixta, se puede deber a distintos factores. El 65% afirman ser más productivo si tiene jornada flexible, un porcentaje que sube tres puntos (68%) en el caso de España. De hecho, el 38% de las personas entrevistadas admiten que en su casa es difícil ser productivo, algo que también declaran el 34% de la población activa española. Otro de los motivos para querer volver de forma presencial al trabajo es estar cerca de los compañeros. En este sentido, la mitad de los encuestados (52%) afirman que les echa de menos, un porcentaje similar al de España (47%).

En línea con las conclusiones de Limeade Institute, el teletrabajo parece que también propicia el desapego hacia el trabajo, ya que un 37% de los empleados a nivel global encuestados por Ipsos así lo declara, un 24% en el caso de España. Así, nuestro país se sitúa entre los países de Europa que más dice sentirse "quemado" con el trabajo desde que teletrabaja (29%).