Madrid se incorpora al mapa europeo del robotaxi. WeRide y Uber han anunciado el lanzamiento en la Comunidad de Madrid del que presentan como el primer piloto comercial de robotaxis en España. El servicio, cuya puesta en marcha está prevista para antes de que finalice este 2026, podrá reservarse a través de la aplicación de Uber y arrancará con operadores de seguridad al volante, antes de avanzar progresivamente hacia trayectos completamente autónomos en zonas urbanas.
El proyecto supone la primera entrada conjunta de WeRide y Uber en el mercado europeo y cuenta con la Comunidad de Madrid como socio institucional. La iniciativa forma parte del acuerdo global de expansión que ambas compañías mantienen para desplegar servicios de robotaxi en quince ciudades antes de 2030. Madrid será la cuarta de esa hoja de ruta, en la que todavía quedarían once mercados por concretar durante los próximos años.
El lanzamiento no comenzará con vehículos sin conductor. En una primera fase, los robotaxis circularán con operadores de seguridad a bordo, una fórmula habitual en los despliegues iniciales de movilidad autónoma para supervisar el comportamiento del sistema, intervenir en caso necesario y cumplir con las exigencias regulatorias. Las compañías han señalado que la flota crecerá de forma progresiva, a medida que se vayan cumpliendo hitos de rendimiento, seguridad y operación.
El proyecto cuenta con un tercer socio clave: AVOMO, compañía integrada en Moove Cars Group, que será la encargada de operar los vehículos. Su papel resulta especialmente relevante porque refleja el modelo de expansión que WeRide está aplicando en distintos mercados: una estrategia asset-light, en la que la compañía tecnológica aporta el sistema de conducción autónoma, mientras que la propiedad, gestión diaria y operación de las flotas quedan en manos de socios locales o especializados.
El proyecto cuenta con un tercer socio clave, AVOMO, que será el encargado de operar los vehículos
AVOMO ya opera flotas autónomas de Uber en Austin y Atlanta, con alrededor de 400 vehículos gestionados por un equipo de más de 200 personas. Esa experiencia sitúa a la compañía como un socio operativo para trasladar el modelo a Madrid, donde el reto serátecnológico, pero también logístico, regulatorio y urbano. El despliegue exigirá coordinar vehículos, mantenimiento, supervisión, datos operativos, seguridad y relación con las administraciones.
“Después de casi dos años de estrecha colaboración con Uber en Estados Unidos, entramos en esta siguiente fase”, ha señalado Manuel Puga, Consejero Delegado de Moove Cars Group.
La entrada de AVOMO también muestra cómo se está configurando el negocio del robotaxi. Frente al modelo de integración total, en el que una compañía desarrolla la tecnología, posee la flota y opera el servicio, Uber y WeRide están apostando por alianzas donde cada actor ocupa una capa concreta: Uber aporta la demanda, la interfaz de usuario y la plataforma de movilidad; WeRide, la tecnología autónoma; y AVOMO, la operación de los vehículos sobre el terreno.
Madrid, nuevo mercado europeo para el robotaxi
Para WeRide, Madrid será su quinto mercado europeo y una nueva pieza en su estrategia de internacionalización. La compañía, que se presenta como la primera empresa pública especializada en robotaxis, asegura contar con permisos de conducción sin conductor en ocho mercados y haber realizado operaciones con sus vehículos en más de 40 ciudades.
La compañía se apoya especialmente en su experiencia en Oriente Medio, donde opera servicios comerciales de robotaxi sin conductor en Abu Dabi y Dubái, con Riad previsto como próximo mercado. Esa trayectoria en regiones con una regulación favorable y fuerte ambición tecnológica ha permitido a WeRide probar modelos de operación que ahora busca trasladar a nuevas geografías.
La elección de Madrid responde a varios factores. Sarfraz Maredia, Responsable Global de Movilidad Autónoma de Uber, ha definido la ciudad como un mercado natural para convertirse en una referencia europea en vehículos autónomos, aludiendo a una vía regulatoria clara. La Comunidad de Madrid, por su parte, aparece en el anuncio como socio institucional de un proyecto que puede reforzar la imagen de la región como territorio de innovación en movilidad.
No obstante, el avance real dependerá de autorizaciones, pruebas, validaciones de seguridad y cumplimiento de hitos operativos. Como ocurre con otros despliegues de robotaxis en Europa, el anuncio combina ambición comercial con cautela técnica. Por ahora, Madrid entra en la hoja de ruta, pero los primeros vehículos circularán con operadores en los asientos delanteros, que permitirán observar cómo se comportan los vehículos en tráfico real, recopilar datos, ajustar la operación y generar confianza antes de cualquier salto hacia trayectos sin conductor. Las compañías no han detallado todavía ni la fecha exacta de lanzamiento, ni el tamaño inicial de la flota, ni las tarifas del servicio.