Formulario de búsqueda

En este anuncio de colchones no pasa nada...

Compartir en:

En este anuncio de colchones no pasa nada...

  • La acción busca poner calma en un momento marcado por la preocupación y la incertidumbre
  • La campaña ha sido ideada por la agencia creativa Bravísimos

Corren tiempos complicados que a muchos les están alterando el sueño y dificultando el descanso. Por eso, Sabicol Colchones ha activado una campaña para promocionar el lanzamiento de su nuevo colchón Kalma.
Como muchas otras empresas, ha vinculado la acción al coronavirus, que ha marcado la mayoría de las campañas durante estos meses. Sin embargo, la diferencia es que la marca de colchones ha optado por destacar que en su anuncio no pasa nada, “para que descanses de lo que está pasando”.

En lugar de priorizar las características del producto, ha aprovechado el contexto para mandar un mensaje sobre la importancia del descanso y romper así con la dinámica de preocupación e incertidumbre que ha marcado los meses de confinamiento.

...

La campaña, titulada 'Una campaña en la que no pasa nada', ha sido creada por la agencia creativa Bravísimos y la originalidad de la idea reside precisamente en advertir al espectador de que no va a encontrar nada especial en ella.

“Los españoles tenemos muy interiorizado lo importante que es cuidar la salud a través de la alimentación o el deporte, pero se nos olvida lo importante que es descansar”, ha destacado Manuel Nieves, Director Comercial de Kalma. “Por eso, en este momento complicado, hemos querido recordarnos a nosotros mismos lo necesario que es el descanso".

Pedro Parias, Director Creativo de Bravísimos, ha señalado que “en este momento es complicado aislarnos del ruido constante, hay noticias nuevas cada día”. Precisamente esta situación fue la que inspiró la acción: “Cuando hay tantas cosas pasando, casi deseas ver algo en lo que no pase nada. Así es como nació la idea de la campaña”, ha explicado.

Tanto el spot como las publicaciones en redes sociales tratan de captar un momento de calma, utilizando la naturaleza y reflejándola desde una perspectiva subjetiva, como si el observador estuviese tumbado en el suelo mirando al cielo entre las flores. No hay música; no hay efectos; no hay voz. No hay nada más que ‘kalma’.