Plastic Change alerta sobre la presencia de microplásticos en la fertilidad masculina con una campaña provocadora

  • La ONG danesa aprovecha la coincidencia del Día del Padre y el Día Mundial del Medio Ambiente en Dinamarca
  • La campaña advierte sobre la presencia de microplásticos en semen, testículos y tejido peneano
Un testículo con la advertencia sobreimpresa
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La advertencia “puede contener trazas de frutos secos” es uno de los avisos más reconocibles del etiquetado alimentario. Para quienes sufren alergias graves, puede marcar la diferencia entre consumir o no un producto. La ONG danesa Plastic Change ha partido de ese código para lanzar una campaña que lo traslada al cuerpo masculino y advierte sobre una presencia cada vez más preocupante: los microplásticos.

La organización ha presentado la campaña “These Nuts May Contain Traces of Plastic”, coincidiendo con el Día del Padre y el Día Mundial del Medio Ambiente, que este año se celebran en la misma fecha en Dinamarca. La acción busca conectar la contaminación por plásticos con la salud reproductiva masculina y con la fertilidad de las generaciones futuras, trasladando un problema ambiental aparentemente lejano a un territorio corporal íntimo.

La campaña ha sido creada por la agencia independiente Worth Your While y se desplegará en publicidad exterior, redes sociales, relaciones públicas y medios ganados este mes de junio. Su planteamiento visual recurre a imágenes hiperrealistas de piel testicular presentadas como si fueran envases de supermercado. Las piezas incluyen etiquetas inspiradas en la información nutricional, pero en lugar de ingredientes alimentarios enumeran microplásticos y posibles efectos asociados, como alteraciones hormonales, infertilidad o reducción del recuento espermático.

 

 

La campaña utiliza el doble sentido del término “nuts”, que en inglés puede aludir tanto a frutos secos como a testículos, para lanzar su advertencia de una manera provocadora. El objetivo es provocar una reacción inmediata ante una evidencia científica que, según Plastic Change, aún no tiene suficiente presencia en la conversación pública.

La campaña utiliza el doble sentido de “nuts”, que en inglés puede aludir tanto a frutos secos como a testículos

La organización señala que los microplásticos ya han sido detectados en semen, testículos y tejido peneano, y apunta a investigaciones preliminares que asocian su presencia en tejido testicular con un recuento espermático más bajo. También advierte sobre su posible relación con la alteración de testosterona y de las hormonas que intervienen en el sistema reproductivo masculino. La ONG vincula esta preocupación con el descenso global del recuento espermático durante las últimas décadas, un fenómeno en el que los factores ambientales, incluida la exposición a plásticos, están siendo objeto de creciente investigación.

“Estamos solos ante los microplásticos presentes en nuestros cuerpos. Sabemos que diminutas partículas de plástico están invadiendo nuestro organismo pero nadie nos protege de las consecuencias para la salud. El plástico no está regulado por ley. Es una vergüenza”, ha señalado Henrik Beha Pedersen, Fundador de Plastic Change y biólogo ambiental.

Pedersen también ha criticado la decisión de la Unión Europea de no avanzar con la revisión prevista de la normativa química REACH en los términos esperados por la organización, incluida la obligatoriedad de registrar polímeros plásticos. “La presión de la industria tiene un efecto directo e inaceptable: los seres humanos no están protegidos frente a los microplásticos en sus cuerpos. Necesitamos un cambio en materia de plásticos. De lo contrario, caminamos hacia un futuro desconocido”, ha añadido.

 

 

 

Plastic Change ha querido utilizar una fecha vinculada a la paternidad, como el Día del Padre, para recordar que la contaminación ambiental no solo afecta a ecosistemas, océanos o fauna marina: también impacta en la salud humana y a la capacidad reproductiva. La campaña se dirige especialmente a los hombres, un público que, según la organización, no siempre se siente interpelado por la comunicación ambiental tradicional.

“Las campañas ambientales suelen tener dificultades porque las consecuencias parecen lejanas, abstractas o propias de otra persona. Queríamos encontrar una forma de hacer que el problema fuera imposible de ignorar conectándolo con algo profundamente personal”, ha explicado Tim Pashen, Director Creativo y Socio de Worth Your While. “Si los microplásticos están apareciendo en lugares tan íntimos como el tejido testicular, entonces la contaminación por plásticos ya no es solo un problema ambiental, es un problema humano”.

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La campaña da continuidad al trabajo que Plastic Change desarrolla desde hace años contra la exposición cotidiana a microplásticos. 
La ONG también ha publicado una serie de recomendaciones para reducir la exposición diaria a estas partículas. Entre ellas figuran beber agua del grifo en lugar de agua embotellada, utilizar botellas de acero, evitar biberones de plástico cuando se calientan líquidos, revisar la composición de cosméticos y productos de cuidado personal, evitar bolsitas de té con plástico, no introducir comida caliente en recipientes plásticos, sustituir utensilios de melamina por acero o madera, elegir ropa sin fibras sintéticas y ventilar bien los espacios interiores para reducir la exposición al polvo doméstico, donde también pueden acumularse micro y nanoplásticos.

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