El cine fue uno de los medios más golpeados por las consecuencias de la pandemia, llegando a ver su audiencia reducida a mínimos a raíz de las restricciones a la movilidad. Pero ahora, en plena era del streaming, está viviendo un momento álgido impulsado por el regreso de la Generación Z a las salas en búsqueda de experiencias de entretenimiento y socialización que no pueden tener en sus hogares.
Aunque la venta total de entradas sigue por debajo de los niveles previos a 2020, se espera que la taquilla mundial alcance los 35.000 millones de dólares este año, un 7% más que en 2025, según recoge The Economist. Por su parte, Bloomberg informa que la venta mundial de entradas ya ha aumentado un 15% con respecto al año anterior y se encamina a su mejor resultado anual desde 2019.
“La Odisea” o “Spider-Man” superaron los 1.000 millones de dólares a nivel global
Este incremento encuentra, entre otras cosas, en el estreno de grandes títulos que han atraído al público al cine y se han convertido en éxitos de taquilla. “La Odisea”, por ejemplo, recaudó más de 1.000 millones de dólares a nivel global en el primer mes de su estreno, convirtiéndose en la película más taquillera del director Christopher Nolan. Por su parte, “Spider-Man: Un Nuevo Día” superó los 2.000 millones de dólares a nivel mundial en las primeras tres semanas tras su estreno.
Títulos como “El diablo viste de Prada 2”, “Michael” o “Toy Story 5” también han contribuido a revitalizar el medio en los primeros siete meses de este 2026. Y próximos y esperados estrenos, como las nuevas entregas de “Dune” y “Los Vengadores”, previstas para diciembre, reforzarán las cifras del cine a nivel global. y evidencian un año marcado por la constancia de éxitos y de asistencia, frente a ejercicios anteriores definidos por taquillazos puntuales, como “Top Gun: Maverick” en 2022 o el fenómeno “Barbenheimer” en 2023.
La Generación Z se reencuentra con el cine
Detrás de los grandes éxitos de este año se encuentra la Generación Z. Según recoge The Economist, casi dos tercios de los espectadores de la nueva cinta de “Spider-Man” en el fin de semana de estreno tenían entre 18 y 34 años. Pero más allá del universo Marvel, otros géneros y títulos también han entusiasmado a los jóvenes, que han potenciado la recaudación de “La Odisea”, “Project Hail Mary” o la película de terror “Obsession”.
La tendencia se observa desde el año pasado. En Estados Unidos casi el 90% de la Generación Z fue al cine en 2025, más que cualquier otra generación, según datos de la plataforma de venta de entradas Fandango. Fueron siete veces de media el año pasado, frente a las 6,1 veces de la Generación X y las 5,7 de los Baby Boomers.
El resurgimiento del cine traspasa las fronteras de Hollywood: en España más de la mitad de la población (53%) acudió alguna vez al cine, según los datos del EGM correspondientes a la segunda oleada de 2026. La cifra es significativamente superior al 44% que aseguraban lo mismo en el mismo periodo de 2023.
La penetración del cine superó el 14% entre jóvenes de 14 a 19 años y se acercó al 13% entre personas de 20 a 24 años, según la segunda entrega del EGM de este año. Las cifras se han duplicado si se comparan con los datos registrados por la AIMC tres años antes, lo cual refleja, por un lado, la recuperación del medio; y por otro, la tracción que ha ganado entre los espectadores jóvenes.
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Los expertos apuntan a las redes sociales como uno de los elementos impulsores de esta recuperación. Y es que estos canales, considerados en algún momento como causantes, precisamente, del declive del cine, se han convertido en la principal vía de descubrimiento de nuevas películas para los usuarios jóvenes, así como en espacios para congregar fans y comunidades en torno a estrenos.
Las redes sociales también generan FOMO (Fear Of Missing Out), es decir, el miedo a perderse la actualidad, y generan expectación sobre los títulos que llegan a las salas empujando a los usuarios a acudir a los cines y así poder formar parte de la conversación social. Asimismo, otras plataformas, como Letterboxd, que permite a los cinéfilos registrar películas y escribir reseñas, también han contribuido a revitalizar el interés por la industria cinematográfica, especialmente entre los más jóvenes: la aplicación asegura que cuenta con cerca de 30 millones de usuarios a nivel global y que el grupo más activo es de entre 18 y los 24 años, seguido por el grupo de 25 a 35 años.
El cine: punto de encuentro experiencial
Los miembros de la Generación Z también están encontrando en el cine las experiencias offline que buscan para alejarse de las redes sociales y conectar de manera auténtica con otras personas. Este grupo demográfico está redescubriendo el cine como punto de encuentro tras unos años en los que permanecieron privados de encuentros presenciales con amigos o familia.
En este sentido, muchos jóvenes entienden acudir al cine como una salida en grupo con amigos y le otorgan un carácter especial de “evento social”. Esto se traduce, entre otras cosas, en un incremento de los gastos adicionales a la entrada a la sala, como snacks, butacas especiales, los palomiteros de edición especial popularizados en los últimos años u otros artículos de merchandising. Todo ello se refleja en ventajas para las empresas de exhibición: según The Economist, la cadena de cines AMC en Estados Unidos reportó que los ingresos por espectador fueron un 44% superiores en el segundo trimestre de 2026 frente al mismo trimestre de 2019.
Formatos como ScreenX o 4DX contribuyen a crear una experiencia diferencial en las salas
Además, los jóvenes, y el público en general, también se sienten atraídos por las nuevas experiencias que habilitan las tecnologías y los nuevos formatos. como ScreenX, que ofrece una visualización de 270 grados al expandir la pantalla central hacia las paredes laterales de la sala; o el 4DX, que combina las imágenes de la pantalla con asientos que se mueven y efectos ambientales reales. Según el medio especializado Variety, la recaudación en taquilla de las salas 4DX y ScreenX aumentó un 47% en Norteamérica durante el primer semestre de 2025, en comparación con el mismo periodo de 2024.
Los datos evidencian un momento de revitalización del medio cuyo impacto podría ir mucho más allá de la pantalla del cine. Los estudios podrían ver en los éxitos cosechados este año un aliciente para dar luz verde a nuevos proyectos y explorar nuevas historias; mientras que las empresas exhibidoras podrían apostar por la creación de nuevas salas o la incorporación de nuevos formatos y productos para continuar atrayendo a las audiencias.
Por su parte, las marcas podrían contemplar la presencia del cine en sus estrategias de marketing y comunicación para impactar a los consumidores más jóvenes. La inversión publicitaria en el medio ha ido acompañando a la recuperación de la audiencia. Y es que, según el informe de InfoAdex en 2025, el cine recibió 25 millones de euros, frente a los 12,5 de 2021.
Este escenario de resurgimiento del cine no significa que la industria deba confiar únicamente en los “blockbusters” para asegurar su futuro, sino que ha de saber encontrar y potenciar aquellos elementos que hacen que acudir al cine suponga una experiencia diferencial a lo que los usuarios pueden encontrar en medios competidores, como la televisión o el streaming. Es decir, brindar al público algo que valga la pena tanto ver, como sentir y compartir.