Durante años, la inteligencia artificial general, o AGI por sus siglas en inglés, ha sido presentada como un horizonte futuro: el momento en que las máquinas dejarían de destacar únicamente en tareas concretas para desenvolverse de manera general en una amplia variedad de actividades intelectuales.
Ahora algunas de las voces más relevantes de la industria tecnológica empiezan a hablar de ella en presente.
“La AGI ha llegado”, afirmó este fin de semana Jensen Huang, Fundador y CEO de Nvidia, después del lanzamiento de GPT-6 Astra, el nuevo modelo de OpenAI. La compañía que dirige Sam Altman no ha realizado oficialmente una declaración tan categórica, pero su Presidente y Cofundador, Greg Brockman, sí ha situado el lanzamiento como un posible punto de inflexión.
“Todo el mundo tiene una definición diferente de AGI. Es algo gris y difuso. Pero creo que cuando miremos atrás, la gente pensará que fue aproximadamente en este momento y con este modelo”, señaló Brockman tras la presentación, según recoge el Financial Times.
La cuestión trasciende así la discusión sobre si GPT-6 Astra puede recibir formalmente la etiqueta de inteligencia artificial general. La posibilidad que empieza a plantearse es que este periodo termine siendo considerado retrospectivamente como el comienzo de la era de la AGI.
Una IA diseñada para hacer, no solo para responder
El lanzamiento que ha desencadenado estas declaraciones se produjo el pasado 3 de septiembre. OpenAI define GPT-6 Astra como su modelo “más inteligente y alineado” hasta el momento y destaca especialmente sus capacidades en uso de ordenadores, programación, ciberseguridad, ciencia y trabajo profesional.
Una de las diferencias fundamentales está precisamente en su capacidad de acción. Y es que Astra puede navegar por internet, rellenar formularios, actualizar registros en un CRM, organizar calendarios, investigar información online, trabajar sobre documentos, analizar datos científicos, generar gráficos, crear páginas web, realizar controles de calidad sobre ellas o instalar y probar software de manera autónoma.
También puede abordar flujos de trabajo profesionales de varios pasos y producir documentos, hojas de cálculo o presentaciones terminadas. En el uso de ordenadores, OpenAI asegura que completa esas tareas aproximadamente un 47% más rápido.
Astra es el primer modelo de OpenAI que alcanza el nivel “Crítico” en capacidades de ciberseguridad
Además, Astra es el primer modelo de OpenAI que alcanza el nivel “Crítico” en capacidades de ciberseguridad dentro de su Preparedness Framework. Según la compañía, con las herramientas y accesos adecuados puede localizar vulnerabilidades desconocidas y desarrollar nuevas formas de explotarlas en sistemas bien protegidos sin que una persona tenga que dirigir cada paso. OpenAI asegura haber reforzado las medidas de seguridad ante estas capacidades.
¿Qué significa realmente haber alcanzado la AGI?
Todavía no existe una definición universalmente aceptada de inteligencia artificial general, por lo que tampoco existe una prueba definitiva capaz de determinar el momento exacto de su llegada.
Una de las definiciones utilizadas en los últimos años procede del inversor Vinod Khosla: alcanzaríamos la AGI cuando una inteligencia artificial pudiera realizar el 80% del trabajo necesario en el 80% de los empleos económicamente valiosos del mundo. Bajo un criterio de este tipo, todavía resultaría difícil sostener que el umbral ha sido superado.
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El veterano emprendedor tecnológico Bill Nguyen sostiene que la transición comenzó meses atrás y considera especialmente significativa una capacidad que observa tanto en Astra como en los modelos más avanzados de Anthropic: ya no necesitan recibir todas las herramientas de forma explícita, sino que pueden localizar recursos y programas adecuados para alcanzar un objetivo. Así, una persona plantea aquello que quiere conseguir y el sistema determina qué herramientas necesita, interactúa con ellas y ejecuta el trabajo. Para Nguyen, los desarrolladores han aproximado los modelos a la AGI precisamente entrenándolos en el uso de herramientas y aumentando progresivamente su autonomía. El límite, sostiene, empieza a desplazarse desde la capacidad del modelo hacia la ambición de las personas y organizaciones para desplegarlo.
El CEO de de Nvidia cree que “para muchas tareas” la AGI ha sido alcanzada
En este sentido, la declaración de Jensen Huang tras GPT-6 Astra es no aparece de manera aislada. En la presentación de resultados de Nvidia del pasado agosto, el ejecutivo ya había planteado que “para muchas tareas” podía considerarse que la AGI había sido alcanzada. Su argumento era que la discusión sobre las etiquetas empieza a ser menos importante que observar qué trabajo útil y económicamente valioso son capaces de realizar los sistemas. Su visión apunta hacia organizaciones en las que las personas convivirán con cantidades muy superiores de agentes digitales. Huang ha planteado como ejemplo la posibilidad de que una compañía como Nvidia, con decenas de miles de trabajadores humanos, opere en el futuro con cientos de miles o incluso millones de agentes de IA ejecutando tareas continuamente. Es una evolución que desplaza el centro de atención desde la IA que responde hacia la IA que actúa.
Pero no todos comparte el entusiasmo de Huang. El investigador y crítico de la industria Gary Marcus ha cuestionado su declaración señalando que proclamar la llegada de la AGI sin establecer una definición y unas evidencias claras contribuye a confundir un debate científico que continúa abierto.
Incluso dentro de OpenAI existe cautela alrededor del término. La propia presentación oficial de GPT-6 Astra evita definir explícitamente el modelo como AGI y habla de él como una “nueva generación de inteligencia”.
La contradicción ayuda a explicar el momento actual: las capacidades avanzan más deprisa que el consenso necesario para ponerles nombre. Quizá por eso la idea planteada por Brockman resulte más relevante que intentar establecer una fecha exacta. Puede que no exista un instante inequívoco en el que la industria pueda declarar que ayer no había AGI y hoy sí.
Y las señales empiezan a acumularse: modelos que utilizan ordenadores, buscan herramientas, realizan investigaciones, producen trabajo profesional terminado, ejecutan procesos de varios pasos y reciben una autonomía creciente para decidir cómo alcanzar un objetivo.
Pero más allá de determinar si GPT-6 Astra es oficialmente una AGI, empresas y profesionales tendrán que plantearse qué ocurre si ya hemos entrado en una etapa en la que las máquinas pueden asumir una parte cada vez mayor del trabajo intelectual y operativo