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Daniel Lacalle y Martín Redrado nos dan las claves económicas para la nueva normalidad

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Daniel Lacalle y Martín Redrado nos dan las claves económicas para la nueva normalidad

  • Los economistas Martín Redrado y Daniel Lacalle analizan los retos y la dirección que debe tomar la economía post-coronavirus
  • La estabilidad política y la inversión en innovación son puntos clave para el buen funcionamiento de los países

La pandemia del coronavirus ha ratificado que del caudal económico beben en gran medida el resto de aspectos sociales; al menos en un sistema capitalista, que en este tipo de situaciones críticas entra en severo cuestionamiento.

Pero, ¿supone el coronavirus un punto de inflexión en el sistema económico?

Javier Guadiana, CEO & Founder de Reason Why, ha planteado esta cuestión y el devenir económico de los próximos años a los expertos en la materia Daniel Lacalle, Economista y Director de Inversiones en Tressis Gestión, y Martín Redrado, Expresidente del Banco Central Argentino y Director de Fundación Capital; ambos conferenciantes en Thinking Heads Virtual Summit.

Para Daniel Lacalle “esto no es una crisis por excesos o errores del capitalismo, sino por mala gestión y ausencia de previsión de una pandemia”. El economista español defiende que “si tenemos una crisis sanitaria que estamos sobrellevando con una fortaleza mayor a la que esperábamos, es precisamente porque tenemos acceso a la luz, la tecnología... Es por la competencia de las empresas y por el capitalismo”.

“Muchas inversiones en salud resultan ineficientes”

Por su parte, Martín Redrado recuerda que el capitalismo ya se cuestionaba desde antes. “Francis Fukuyama ya lo planteaba en ‘El fin de la historia’ con la caída del muro de Berlín, donde el capitalismo era el fin de la historia”. Sin embargo, para el Expresidente del Banco Central Argentino, “los procesos históricos demuestran que siempre estamos en la búsqueda de soluciones para problemas nuevos que se le dan a la sociedad”. Por ello tiene un peso esencial plantear “hacia dónde van a ir las inversiones. Muchos países deberán ver sus políticas de prevención de salud. Aunque muchas veces se invierte en estas áreas pero no con la eficiencia necesaria”, reconoce Redrado, que pone el ejemplo de una Iberoamérica que parece empezar a centrarse con seriedad en la cuestión de la higiene y una infraestructura que permita llevar agua limpia a todos los rincones del continente.

Sobre si el capitalismo como tal está en riesgo, para Martín Redrado el camino lo marcó Jacques Martinet con “la visión de un capitalismo humanista”. Lo que está claro es que el coronavius ha evidenciado, de una vez por todas, la importancia de invertir en salud, ciencia y tecnología. Los tres pilares a los que se ha agarrado la sociedad tras este tsunami en forma de pandemia. “Podemos plantearnos el rol del Estado, ¿dónde debe invertir para que surjan oportunidades y que haya mayor movilidad social? Pero antes también estábamos planteando paradigmas que ahora tienen la posibilidad de emerger”, remarca Redrado.

La sintonía entre el sector público y el privado

El juego está en combinar la acción de las administraciones públicas con el sector privado: “Tenemos que aplicar en la administración pública el just in time del sector privado, que permita gestionar recursos lo más rápido posible”, dice Lacalle. Y es que “la iniciativa privada siempre es motor de crecimiento”, defiende su colega argentino, quien señala tres motores esenciales en la economía de cualquier país: “El consumo, la inversión y el comercio internacional” y, para esto, “la iniciativa privada es esencial”.

La colaboración público-privada marca hacia dónde se dirigen las sociedades

“El sector privado ha ayudado cuando la gestión pública se ha visto desbordada”, resume Javier Guadiana mientras destaca la importancia de anticiparse, y no gastar por gastar, “sino ser eficientes”.

Para Martín Redrado la colaboración pública y privada tiene que ver con la cuestión de hacia dónde van nuestras sociedades. “Antes de la pandemia, la pregunta que nos hacíamos era si Europa iba a ser capaz de ser los Estados Unidos de Europa en términos de medio ambiente, a nivel bancario... Mi visión es que no han podido lograr esto, y es por tanto la visión de los líderes de sectores públicos y del sector privado”.

La crisis nos ha planteado una situación donde lo único que es cierto es la incertidumbre.- Martín Redrado

"El sector privado necesita confiar en la visión de la acción pública, saber que hay un camino claro y a dónde conduce", una visión que vaya “más allá del día a día y el corto plazo”, explica Redrado. “Quizá esta pandemia nos ha puesto en la incertidumbre del día a día, pero no nos debe sacar de una visión que dé un sentido de camino a nuestra sociedad”.

Este ideal choca con la visión cortoplacista de los políticos, que tienen demasiado en cuenta la posibilidad de ser reelegidos cada cuatro años. “Un año de adaptación, dos años de campaña...”, resume Javier Guadiana. “¿Para qué vamos a tomar medidas de aquí a 25 años? ¿Cae la visión a largo plazo sobre el sector privado?”

Daniel Lacalle cita en este sentido al Expresidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Junker: “Todos sabemos lo que tenemos que hacer, pero ninguno sabemos cómo nos pueden reelegir si lo hacemos”. Para el economista y Director de Inversiones en Tressis Gestión hay que tener en cuenta “el cambio constante de la economía y la sociedad, la demografía, los cambios de patrones de consumo... Lo que está funcionando es la diversidad, la competencia y la mejora de los procesos por aquellas partes de la economía que son capaces de adaptarse a un cambio no previsto”.

Una cosa es tener una idea de cuáles son los grandes objetivos de una nación y otra cosa es decidir unilateralmente por dónde vamos.- Daniel Lacalle

“La primera pregunta que me hago cuando tengo que analizar una economía” - reconoce Martín Redrado - “es cómo está el consumo, cómo está la inversión y cómo están las exportaciones. Son las tres ruedas que hacen que funcione nuestro mecanismo”. Para el Director de Fundación Capital la clave reside en ver “qué incentivos hay en cada uno de estos puntos para saber cómo miramos hacia delante”.

¿Renta mínima y más dinero como solución?

El coronavirus también ha puesto sobre la mesa algunas soluciones polémicas, como la renta mínima universal. “Pero, esta renta... ¿Para quién, cómo y durante cuánto tiempo?”, se plantea Javier Guadiana.

Para Daniel Lacalle “ni es renta, ni es básica, ni es universal”, sino “una subvención al privilegio”. Una medida que define como injusta incluso para los países menos desarrollados porque “se paga con deuda, y eso quiere decir que son impuestos, con inflación o con el ahorro de los países más desfavorecidos”. Además de que lo considera un desincentivador laboral y una forma de convertir a personas “en clientes rehenes”.

Está demostrado que la renta mínima universal funciona como un desincentivo al trabajo.- Daniel Lacalle

Martín Redrado opina que el objetivo es “incentivar la movilidad social ascendente”, y para ello la inversión debe orientarse a la educación y hacia algo que hemos visto mucho en la pandemia: la digitalización. "Es el desafío de conectar a los desconectados. Veo mucho hincapié en la industria de la comunicación, más inversión en la banda ancha para que todos podamos entrar en el juego de la digitalización”.

Los economistas apuestan por invertir en mejorar las capacidades de los ciudadanos

Un argumento en sintonía con la exposición de Lacalle, quien apuesta por invertir “en la capacidad de las personas, que puedan adaptarse al cambio y no convertirse en clientes rehenes del asistencialismo”.

Por otro lado, Javier Guadiana plantea la cuestión de imprimir billetes“que se ve como normal y así se ha transmitido: dar préstamos por dar préstamos”, lo que puede conducir a “la inflación y la caída de la confianza en el mercado”, comenta el CEO de Reason Why.

Aquí los economistas convergen en el hecho de que “si te dedicas a aumentar la base monetaria imprimiendo billetes sin tener en cuenta el poder de esa moneda, lo que generas es la destrucción del poder adquisitivo y de la confianza en esa misma moneda”, explica Daniel Lacalle.

Pero Martín Redrado puntualiza que “hay países que han generado credibilidad en sus instituciones fiscales y monetarias: Brasil tiene desequilibrios fiscales importantes pero han generado un mercado de capitales en moneda local (Real) porque tiene un banco central sólido. Ha cambiado gobiernos y se ha respetado la credibilidad fiscal”, lo que para el economista argentino genera “senderos de políticas públicas que dan seguridad al sector privado”.

Sin embargo, la peculiaridad del contexto económico actual es que “para ventaja del dólar, el euro y el yen (monedas de reserva)” - explica Redrado - "el yuan, que sería la principal competencia, no es una moneda convertible porque si se quieren comprar yuanes hay que pasar por el Banco Central de la República Popular China”. En resumen, frente al aumento de la cantidad de dinero, no hay monedas alternativas, y "la inflación viene cuando uno huye de la moneda”. Aún así, Redrado remarca la importancia de “saber regular con acierto la demanda y oferta de moneda”.

Digitalización y educación

La digitalización, la tecnología y la educación son aspectos clave para el avance económico y social. Javier Guadiana enfatiza en “la importancia de la inversión en tecnología, tanto a nivel público como privado, para que consigamos eficiencia y desarrollo” - incluso a nivel organizativo y político - “estoy seguro de que votaremos con una app”.

Martín Redrado considera que en América Latina se necesita “mucha inversión en capital físico e infraestructuras”, especialmente en conectividad que brinde oportunidades a sus habitantes.“Propongo incentivos fiscales para que el sector privado invierta en estos asuntos que tienen un beneficio común. Pero también el sector público debe verlo y apostar por sí mismo por la innovación”, matiza.

Es la inversión en capital físico y humano lo que va a generar mayor bienestar para nuestras sociedades.- Martín Redrado

Lacalle recuerda en esta línea que los “países lideres están invirtiendo en innovación y desarrollo, investigar, hacer patentes y crear empresas”, a la vez que lamenta los desincentivos de la Unión Europea: “Los desincentivos regulatorios y fiscales, hacen que Europa no tenga la capacidad de desarrollo de empresas tecnológicas y, por lo tanto, no sea un referente”.

Consejos para las empresas

Ambos economistas han esbozado tres aspectos clave, que pueden ayudar a las empresas a funcionar en un presente y futuro que parece más concienciado de la importancia de invertur en cuestiones esenciales.

Daniel Lacalle remarca estos tres puntos:

  1. Evitar la muerte por capital circulante: “Si te metes en una organización y la inflas de costes fijos, la anclas. Hay que aprovechar la tecnología, la contratación y la diversificación para reducir los costes fijos en las empresas”
  2. Vigilar las estrategias largo plazo: “Una cosa es tener una estrategia a largo plazo y otra cometer un error a largo plazo. Es importante que las organizaciones estén revisando la estrategia. Hay que invertir en tecnología y utilizarla. El gran problema de las empresas es que piensan que invertir en tecnología es gastar en consultoría”
  3. Planteamientos honestos: “Cuando tengas una estrategia de mantenimiento de empresa, no puede tener como escenario negativo que las cosas estén como están ahora, sino peor”. A lo que añade un subpunto: “Tu hijo es un mal director. El nepotismo en las empresas mata más que el capital circulante y las malas políticas públicas”

Martín Redrado pone el foco sobre cuestiones de planteamiento y perspectiva:

  1. Esto es nuevo y distinto: “No miremos por el espejo retrovisor para tomar decisiones sobre el presente y el futuro”
  2. Invertir en capacidad de adaptación al cambio: “La clave es preguntarse qué sectores van a salir ganadores. En Latinoamérica por ejemplo el alimento, la trazabilidad... Dónde van a estar las industrias ganadoras: salud, alimentación, robotización...”
  3. Relocalización de los procesos: “Las empresas buscarán tener a sus proveedores más cerca por si ocurre algo similar al coronavirus. No se va a mirar tanto el coste de tener una empresa en el Sudeste Asiático”.

Más allá de la incertidumbre del futuro, parece que el capitalismo sobrevivirá a la crisis del coronavirus y las sociedades deberán ajustarse a los cambios con creatividad y anticipación porque, como dice Martín Redrado, “la economía es la ciencia de la escasez”.