Las listening parties o cómo crear experiencias y comunidad en la era de la música digital

  • Los eventos para presentar nueva música son ya un pilar de la promoción y el marketing de artistas a nivel global
  • Permiten conectar con el público en encuentros que favorecen la intimidad, exclusividad y profundidad

Hace tiempo que lanzar nueva música al mercado dejó de ser el simple hecho de que el disco llegue a las estanterías de las tiendas. En el mercado actual, en el que la atención de los usuarios se diluye entre decenas de formas de entretenimiento, generar experiencias únicas es clave tanto para destacar como para conseguir el engagement del público. Y en este contexto, las “listening parties” se han convertido ya en un pilar de la promoción y las estrategias de marketing de la industria musical. 

Este tipo de sesiones permiten a un grupo seleccionado de personas escuchar la nueva música de los artistas antes de llevar a cabo el lanzamiento oficial del disco. No se trata de un concepto nuevo, puesto que es una acción de comunicación por el que decenas de artistas a nivel global han apostado durante los últimos años. Especialmente sonadas fueron las “sesiones secretas” celebradas por Taylor Swift en 2014 de cara al lanzamiento de su disco “1989”. La cantante llegó a invitar a algunos de sus fans a su propia casa para escuchar su nuevo álbum, cocinar galletas y presentarles a sus mascotas. 

No obstante, este tipo de encuentros han cobrado fuerza en los últimos meses en un contexto en el que la escucha de música ocurre principalmente de manera individualizada y a través de plataformas de streaming como Spotify. Este tipo de servicios no solo han desplazado progresivamente al disco físico, sino que plantean un escenario complejo a la hora de mantener el engagement. El enorme volumen de su catálogo y la oferta de listas de reproducción generadas por algoritmos promueven el descubrimiento de otras opciones y, por tanto, puede impactar el tiempo dedicado a un artista. 

Las “listening parties” ofrecen una experiencia colectiva y emocional frente a la escucha individualizada

En este sentido, las "listening parties" se han convertido en una fórmula para que muchos cantantes y bandas hagan destacar sus propuestas y, especialmente, profundicen en el vínculo con sus seguidores. Este tipo de eventos presenciales aportan una capa de experiencia colectiva que enriquece el acercamiento de los fans a la música, y amplifican la conexión emocional con el artista. 

Las "listening parties" han adoptado múltiples formas, desde encuentros íntimos en localizaciones exclusivas, hasta grandes conciertos en salas de música o, incluso, estadios. Aunque se basan principalmente en la escucha de la nueva música, o la interpretación de ésta por parte del artista en directo, también ofrecen otras experiencias, como sesiones de preguntas entre el público y la cantante, o juegos y sorteos. 

Aitana ha sido una de las cantantes que ha apostado por este formato. En mayo del año pasado llenó el Movistar Arena en un encuentro multitudinario con sus fans para presentar su último álbum, “Cuarto Azul”. Allí cantó algunas canciones, conversó con fans, compartió detalles de su proceso creativo y compartió escenario con otros artistas con los que colabora en el disco. 

Rosalía también llevó a cabo “listening parties” en diferentes puntos del mundo con motivo del lanzamiento de “Lux”. Bajo un enfoque más íntimo, artístico y conceptual, reunió a grupos selectos de fans, pero también a profesionales de la industria, celebridades, influencers y creadores de contenido, para experimentar el disco antes de su llegada a plataformas. 

Las “listening parties” permiten trabajar la construcción de comunidad, la experimentación colectiva de la música, la oferta de experiencias únicas y la percepción de exclusividad. Pero también ayudan a impulsar la visibilidad y notoriedad de los artistas, puesto que muchos de estos encuentros están pensados para ser amplificados en las redes sociales a través del contenido y comentarios compartidos por los invitados. 

En algunos casos pueden suponer fuentes alternativas de ingresos para los artistas

También son alternativas más sencillas a los enormes costes que implica la realización de una gira. Y en algunos casos, incluso pueden servir como fuentes adicionales de ingresos. En la mayoría de los casos son eventos gratuitos a los que se puede acceder mediante el sorteo de entradas o la selección entre aquellos que han adquirido el álbum en el periodo de preventa. En otros, se accede mediante la compra de una entrada. Este fue el modelo elegido por Aitana, que sacó a la venta tickets por 16 euros y en exclusiva para clientes poseedores de la Tarjeta Aitana lanzada con Banco Santander. 

Estos eventos también impulsan la huella internacional de los artistas, ya que, cada vez más, se llevan a cabo en diferentes ubicaciones buscando el engagement con los fans en diferentes mercados. Esto facilita el alcance global de la música, sin la necesidad de sacrificar la atmósfera de intimidad que se crea en este tipo de encuentros. Museos en Barcelona, Londres o Nueva York fueron algunos de los espacios elegidos por Rosalía para presentar “Lux”. 

El auge de las "listening parties" responde a la búsqueda de experiencias más íntimas, con un carácter más presencial y una forma más consciente de disfrutar la música. Encuentra un paralelismo en la proliferación de salas que ofrecen sesiones de música, sobre todo electrónica o experimental, con aforos más reducidos y orientadas a brindar alternativas más pausadas al ocio nocturno tradicional. Shai Space, en Londres, es un ejemplo de ello. 

La apuesta por las “listening parties” y la correspondiente respuesta de los aficionados en todo el mundo evidencian el interés y la búsqueda de experiencias más profundas que trasciendan el entorno online. En un momento en el que la mayoría de las relaciones son digitales, la reunión en un espacio físico con personas que comparten las mismas pasiones puede dar lugar a la profundidad y emocional que muchos persiguen y reclaman en aquello que hacen. Y es una lección que pueden aprender las marcas para conectar con los consumidores. 

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