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Álex de la Iglesia: “Lo sustancial del progreso es fomentar el pasado”

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Álex de la Iglesia: “Lo sustancial del progreso es fomentar el pasado”

  • El director estuvo presente en el tercer día de El Ojo de Iberoamérica
  • Para Álex de la Iglesia ya no se puede ser original y la creación siempre parte del pasado

 

El director, guionista y productor español Álex de la Iglesia cerró la tercera y última jornada de ponencias de la 21° edición de El Ojo de Iberoamérica.

Con la ironía que lo caracteriza, Álex de la Iglesia comenzó su charla, titulada “Innovación o muerte”, cuestionándose por qué la industria tiene esa manía por querer ser joven. “Está muy bien que queramos mantenernos en la onda, pero es patético intentar parecer modernos. Nos terminamos pareciendo a esos padres que le dan vergüenza a sus hijos. Mi idea es que la única forma de innovar es no pretenderlo”, definió.

Las películas, al igual que los anuncios, también tienen como objetivo vender

En un viaje por numerosas referencias filosóficas y cinematográficas, buscó reflexionar acerca del concepto de innovación. Para ello, estableció que lo primero es hacer algo que nadie espera. Paso siguiente, negó las diferencias entre el cine y la publicidad. Planteó que las películas, al igual que los avisos, también tienen como objetivo vender, un modelo de vida o un modelo de producto, y que cada vez aparecen más anuncios con valor artístico.

A su vez, planteó la necesidad de acotar el concepto de innovación para entender exactamente de qué se está hablando. “Percibo que ya no hay innovación. Creo que ya está todo dicho, de una manera u otra. Repetimos un pasado clásico, un eterno retorno. Pero no es tan grave. La salvación es poder superar la visión moderna y buscar lo moderno en lo más antiguo”, indicó. Y agregó: “Creemos que la innovación es hacer un plan y proyectarlo a futuro, pero lo único que estamos haciendo es jugar con ideas previas. Buscando en el pasado, encontramos las ideas del posible futuro”.

La salvación es superar la visión moderna y poder buscar lo moderno en lo más antiguo.

De la Iglesia aseguró que la globalización es el único relato que ha superado a todos los demás y nos ha hecho a todos iguales. Por lo tanto, la única opción en la industria audiovisual es acentuar las diferencias.

Las redes sociales son demonios que nos han hecho perder la confianza en nosotros mismos

Asimismo, se refirió a las redes sociales como “los nuevos demonios que nos han acelerado el ritmo cardíaco hasta perder la confianza en nosotros mismos. Nos hacen preguntarnos cómo se habla ese idioma”. Y aclaró: “No se trata de una cuestión de concepto ni contenido. Es un tema de lenguaje. Lo que queremos es un traductor”. Sin embargo, estableció que esa es la misma angustia que atravesaron los filósofos griegos, solo que ahora la velocidad es mucho mayor.

“Tenemos que adaptarnos a la velocidad de transmisión. Lo nuevo es la tecnología. La innovación quiere encontrar soluciones rápidas a problemas antiguos. Tenemos que redefinir la innovación, para que la velocidad de transmisión sea instantánea y la relevancia de los mensajes sea proporcional a esa instantaneidad”, aseguró.

Y se preguntó, “¿cuál es el camino para sobrevivir en una era donde el presente es pasado y el futuro, presente?”. Para él, la respuesta está en apostar por la contradicción. “Tenemos que mirar hacia atrás. Superar la necesidad que genera innovar, buscar la descentralización de la autoridad intelectual y desconfiar de quien nos obligue a hacer algo diferente”, se contestó.

Debemos desconfiar de quienes nos obligan a hacer las cosas diferentes.

Para lograrlo, enumeró algunas claves como procurar el análisis de la situación, ver muchas películas, tanto buenas como malas, que permitan aprender y, en base a eso, definir qué contar. Además, sugirió que las ideas deben poder ser resumidas en una frase y encontrar los elementos contradictorios de una historia para darles vida en común.

“Solo puedes romper las reglas, si las comprendes. Lo sustancial del progreso es fomentar las diferencias, la diversidad. Fomentar el pasado, la tradición, para poder proyectar un futuro”, concluyó.