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Valentía y gestión del miedo

El miedo, por ser una emoción humana, es bueno. Otra cosa es la importancia que nosotros mismos le demos.

20/01/2021 · 08:04

En este Episodio #77 sobre la Valentía y la gestión del miedo participan:

  • Julio de la Iglesia, TEDAX de la Policía Nacional, Coach Ejecutivo, Fundador y CEO de "Gestión del miedo", además de conferenciante de Thinking Heads
  • Javier Guadiana, CEO & Founder de Reason Why
  • Natalia Marín, Managing Director & EIC de Reason Why
  • Manu Sánchez, Colaborador de Reason Why

Hablamos sobre la Valentía y la gestión del miedo

Natalia: Ti, tiri, tiri, tiri, tiri..

Javier: Muy buenas a todos y bienvenidos a 80/20, el podcast de Reason Why. Ya la estáis escuchando, Natalia Marín. Muy buenas, Natalia.

Natalia: Hola a todos. ¿Qué tal?

Javier: Voy rápido porque tenemos un podcast que además va a ser un pelín más corto.

Natalia: Sí.

Javier: Pero vamos a ir como al grano y muy interesante lo que tenemos por delante.

Natalia: Tenemos deadline.

Javier: Tenemos deadline. Un podcast brutal sobre valentía. ¿Cómo estás, valiente para el podcast?

Natalia: Yo sí. Valentía, gestión del miedo, me encanta el tema.

Javier: Te encanta el tema.

Natalia: Yo soy una cagada de la vida, lo diré (risas). Pero bueno, tengo mis métodos que no sé si serán mejores o peores, pero lo voy superando.

Javier: ¿Tienes métodos para gestionar la valentía y el miedo?

Natalia: Algunos, algunos...

Javier: Brutal, brutal. Bueno, también nos acompaña Manu Sánchez. Muy buenas, Manu.

Manu: Hola, muy buenas.

Javier: ¿Qué tal? ¿Cómo te encuentras?

Manu: Pues me encuentro con miedo de que se nos queden temas en el tintero, así que creo que cuanto antes vamos a presentar a nuestro invitado de hoy.

Javier: Bueno, pues efectivamente vas a presentar a Julio de la Iglesia, él es TEDAX de la Policía Nacional, Coach Ejecutivo y Fundador y CEO de Gestión del Miedo. Muy buenas Julio.

Julio: Muy buenas tardes a los tres.

Javier: ¿Qué tal? ¿Cómo te encuentras?

Julio: Perfectamente. Tenéis unas instalaciones preciosas.

Javier: Pues muchísimas gracias. No te las hemos enseñado, es que hemos ido muy al grano. (Risas)

Natalia: Bueno, es diáfano, todo se ve, está a la vista. No escondemos nada.

Javier: No, claro. Tenemos ladrillo visto, estamos en un plató convertido en sala de podcast...

Julio: Muy neoyorkino.

Javier: Muy neoyorkino. Sí, sí. De hecho, a veces hacemos el podcast en un crucero. Lo que pasa es que ahí, no te hemos invitado a ese todavía. (Risas)

Julio: Pues a eso me encantaría, porque me encanta la navegación.

Javier: Ah, ¿sí?

Julio: Mucho.

Javier: Julio, eres TEDAX. ¿Nos puedes contar un poquito cuál es exactamente tu profesión? Porque, probablemente, mucha gente que nos esté escuchando no la sepa o la tenga un poquito superficial.

Julio: Bien, TEDAX corresponde a las siglas de Técnico Especialista en Desactivación de Artefactos Explosivos. Se llama la especialidad TEDAX en NRBQ, porque también atendemos incidencias nucleares, radiactivas, biológicas y químicas. ¿De qué nos encargamos? Pues de eso, de todas las incidencias que hay en mi caso concreto en Madrid, pues las afronta esta unidad relacionadas con con explosivos o con esas otras especialidades que os he contado.

Javier: Bueno, para que lo sepan nuestra audiencia, eres TEDAX además, en activo.

Julio: Sí, sí, soy un activo.

Javier: Brutal vuestra profesión. Bueno, agradecerte la profesión.

Julio: Sí, muchas gracias.

Javier: Y bueno, también agradecerte que a partir de tu profesión nos traslades a toda la gente, porque como ponemos, eres Coach Ejecutivo, das conferencias y transmites un poco el conocimiento que en tu profesión has conseguido y que probablemente en el mundo de la empresa o en el ámbito en la vida personal, podamos aprender mucho de una profesión como la vuestra, donde la gestión del miedo es fundamental.

Julio: Sí, bueno, yo no quiero sentar cátedra, de verdad. La palabra despertarme se me hace muy grande, pero, lo que puedo decir es que he pasado miedo muchas veces, no solo en mi trabajo, como TEDAX, sino en otras circunstancias de mi vida. Además de haber sido claustrofóbico y una fobia, una fobia es una cosa muy seria.

Natalia: Sí.

Julio: Claustrofóbico, pues es un miedo a los espacios cerrados, básicamente a quedarte sin aire. Y esto te puede ocurrir en cualquier sitio al hacerte una resonancia, en un ascensor, buceando con botellas... En fin, y superar eso, la verdad es que que me ha aportado una experiencia muy real de lo que es sentir miedo.

Natalia: Qué ganas, ¿no? De meternos aquí en las mentes.

Javier: Sí, sí, brutal.

Natalia: La mente de Julio, apasionante.

Javier: Brutal, brutal. Yo, yo, claro. Yo lo que quiero, Manu, es tampoco, que esto se convierta en la entrevista a Julio, porque ahora mismo tengo ganas de hacerte como 90 o 95 preguntas, entonces, qué lo consigamos.

Manu: Eso, vamos a vamos a intentarlo.

Javier: Yo, por ejemplo, es que le quiero preguntar a Julio cómo supo que él podía ser TEDAX antes de serlo. O sea, ¿cómo sabes cómo vas a afrontar el miedo hasta que ya estás dentro de la historia? No si eso se queda como una pregunta que quiero hacer o se la hago.

Manu: Pues ya está hecho.

Natalia: Yo creo que ya está, (risas).

Javier: Bueno, pues Julio te ha hago.

Julio: O sea, aquí las preguntas van por conducto reglamentario, ¿no? (Risas) Por lo que veo, pero está bien, está bien. Os movéis en mi ambiente. Bueno, fíjate que yo creo que la profesión de TEDAX llegan personas que realmente tienen una vocación. Es una profesión muy de vocación o no llegas ahí por accidente, sino después de haberte dado cuenta de que ahí puedes desarrollar todo tu potencial o tus aptitudes. Es verdad que yo antes de ser TEDAX era muy observador, meticuloso, no me asustaba la responsabilidad, tampoco el liderazgo, ni el trabajo en equipo, ni afrontar situaciones de riesgo. Yo lo comparo con ser bombero, un chaval de 17 años que le ves correr hacia un accidente para ayudar a las personas que están ahí o en un incendio, todos corren en una dirección y hay algunos que se quedan parados, incluso que quieren entrar a socorrer a esas víctimas. Esas personas ya son bomberos, sólo les queda aprobar la oposición, ¿no?

Javier: Claro.

Julio: En nuestra especialidad, yo creo que luego lo que hacen es pulir todas sus cualidades o características que he tenido tu personalidad y hacerlas más brillantes y enfocadas al trabajo.

Javier: Pero fíjate que has hecho una cosa muy interesante. No tengo miedo a... Y luego has dado diferentes contextos, uno de ellos ha dicho No tengo miedo al trabajo en equipo. ¿Habrá gente que tenga miedo al trabajo en equipo y no lo sepa o no lo diga?

Manu: Yo creo que sí.

Natalia: Puede ser.

Manu: Habrá gente que le cueste pues, porque a lo mejor tenga miedo a que lo que él aporta a un equipo no pueda reconocerse, o no le vayan a entender, o que piense que él puede pensar de una manera distinta y que eso se traduzca en miedo y que, por ejemplo, en un trabajo en equipo pueda tener unas ideas brillantes y no las comparta con el resto. Entonces, desde luego que hay miedo al trabajo en equipo.

Javier: Pero quizá en lo que no hay tanto es autocrítica o conciencia de que eso es así, ¿no?

Manu: O demasiada autocrítica que te hace que a lo mejor también inseguridad que te hace...

Natalia: Te limita.

Natalia: Es que igual lo que voy a proponer es una tontería, mejor me callo. A mí, por ejemplo, yo creo que eso a ti, Javier y a son cosas que no nos suelen pasar. (Risas).

Julio: Efectivamente, yo creo que...

Natalia: Son unos frescos (Risas).

Julio: Ese carácter extrovertido que tenéis os ayuda mucho trabajar en equipo, pero hay gente que tiene agorafobia y trabajar con más gente y pues les resulta muy difícil. Gente que tiene mucho miedo a hablar en público.

Javier: Claro.

Julio: Todo este tipo de cosas...

Natalia: Los miedos más recurrentes, yo creo que cuando decimos miedo a: y Julio decía pues ese miedo al liderazgo, miedo al trabajo en equipo, ha puesto varios ejemplos. El miedo al fracaso, el miedo al ridículo, el miedo a no ser capaz, yo creo que son, junto con el miedo a lo desconocido, la muerte, un poco como los mainstream de los miedos que tenemos. Entonces eso aplica a cualquier circunstancia. Es decir, una persona que tenga miedo a trabajar en equipo puede ser porque tiene miedo, pues como decía Manu, hacer el ridículo a fracasar, a que no lo entiendan, etcétera, etcétera. Entonces todo queda agrupado en esos tres, cuatro grandes bloques de miedos que tenemos todos los seres humanos y que hablaremos de ello seguramente en el podcast, que yo creo que es humano, es sano, es natural, incluso a veces está hasta bien tenerlo. O sea, yo creo que hay que desestigmatizar un poco el miedo a ciertas cosas.

Javier: Hombre, el miedo, tanto en cuanto es una emoción humana, tiene que ser bueno, puesto que.

Natalia: Si no, no estaría ahí.

Javier: Si no, no existiría. Otra cosa es el uso que hagas de tus emociones, la enarbolación o la exaltación que hagas a tus emociones, o la prioridad y la jerarquía que le des eso a tus emociones. Pero si el miedo existe, es porque es bueno.

Julio: Es útil.

Javier: Exacto.

Julio: A me ha salvado la vida muchas veces y desde luego yo le tengo como un consejero, como un amigo, no le tengo como un enemigo. Cuando aparece es incómodo porque sabes que te vas a enfrentar a algo a lo que no estás acostumbrado, que vas a tener que salir de esa zona que todos conocemos ya el confort. De hecho, el miedo es el vigilante de esa zona. Del miedo, si fuese por el miedo, no saldrías de ahí, porque el miedo, lo más importante, es la supervivencia de tu vida. Entonces, siempre vas a estar pendiente de que no con un tropiezo, de que es algo insensato.

Javier: ¿Tú tienes miedo a algo en particular? O sea, podría decirte igual...

Julio: Sí, sí, yo tengo muchos miedos, yo tengo una hija de 20 años, por ejemplo, entonces tengo un miedo que que nunca lo voy a salvar, ni superar, que es que le pase algo. Me da lo mismo los años que tengo ella o yo. Y tengo miedo a fracasar, tengo miedo a fallar, tengo miedo a no ser capaz. Tengo muchos miedos.

Javier: Hay que saber gestionarlo. Manu, ¿tú tienes algún miedo?

Manu: Pues tengo muchos miedos, no muchos, pero bueno, algunos y sobre todo, como muchas veces pueden ser miedos activables. Os voy a contar un ejemplo. Durante la pandemia yo estuve la parte del confinamiento más duro, por así decirlo. Yo estuve en un contexto bastante menos duro, porque estuve en una casa en medio del campo yo solo. Y, sinceramente, con todo el mundo en sus casas, pues yo estaba solo en medio del campo y no, no tenía, en principio no tenía miedo, no tenía miedo hasta que hablando con algún amigo tal me decía ¿y no tienes miedo? Y era ahí cuando curiosamente se activaba esa parte que te pregunta oye, ¿debería tener miedo?

Natalia: Claro, te sugestionas, ya.

Manu: Te sugestionas, totalmente. O sea, si no estaba tan tranquilo como hablando con alguien me dijese fuese ya por la noche yo solo, ni una luz. O sea, no veía nada. Entonces ya en el momento de apagar la luz, que además tenía que ir ya a oscuras hasta la habitación...

Natalia: Una velita o algo, ¿no? (Risas).

Manu: Ahí ya se que entraba un poquito el miedo...

Natalia: Buah, yo me cago.

Manu: Si no había hablado con nadie, iba tranquilamente curiosamente.

Natalia: Claro.

Julio: Tus emociones se contagian.

Javier: Las emociones se contagian.

Javier: Total, las buenas y las malas, claro.

Javier: Tu Natalia, ¿miedo a algo tienes?

Natalia: A ver, ¿qué es el miedo?

Javier: Bueno...

Natalia: ¿Qué es el miedo? Claro, porque...

Javier: Natalia es que esta profunda hoy.

Natalia: Hombre, esto el podcast lo merece yo creo, ¿no?

Javier: ¿Tú la notas profunda Manu?

Manu: Muy.

Javier: Muy, ¿no?

Natalia: Yo por tener, tengo muchos miedos. Lo que pasa es que unos... No si hay un sinónimo de miedo que sea un poquito menos que miedo, porque miedo a me suena a una palabra como muy grandilocuente, ¿no?

Julio: Temor, temor.

Javier: Claro, temor.

Natalia: Pues temor.

Manu: Miedito. (Risas)

Natalia: Miedito, yuyu. Temor, temor. Obviamente temor a no ser capaz, a no llegar, a fracasar... Tengo temor a la oscuridad cuando estoy en una casa sola y oigo ruidos y empiezo a pensar que hay fantasmas, tengo temor a lo desconocido cuando me voy a enfrentar a un auditorio de X personas, pues la noche antes duermo peor que dos días antes. Obviamente, ¿no? Pero miedo tampoco. O sea, no puedo decir que tengo miedo escénico, pero obviamente siento adrenalina. Entonces son ciertos contextos y momentos en los que te vas colocando en la vida, en los que sientes emociones que dentro de esa zona de confort de la que hablábamos no estás sintiendo. Entonces pues es eso, ese gusanillo que te da esa cosa. Y luego, obviamente, hay otros miedos y otros temores más intensos y más fuertes. Pero esos son más como los del día a día, que poquito a poco vas superando y vas jugando con tu mente y diciendo no me vas a controlar a mí, te voy a controlar yo.

Javier: Pero fíjate, que has dicho algo muy interesante, muy curioso, que entre medio has dicho obviamente. Cuando has dicho, por ejemplo, cuando tengo una conferencia o una presentación, o un evento que voy a modelar o voy a presentar yo, porque es una de las tus funciones principales, dos días antes duermo peor, coma obviamente.

Natalia: No, el día anterior, duermo peor que dos días antes, que no tengo el evento al día siguiente.

Javier: Pero has dicho, obviamente.

Natalia: Sí.

Javier: Habrá gente que diga todo lo contrario. El día anterior a un evento duermo en la gloria porque es un día maravilloso para mí.

Natalia: ¿Tú crees?

Javier: Habrá gente que sí.

Natalia: No sé.

Javier: El hecho de que tengas un miedo, no significa que lo tenga otro. Y el hecho de que alguien tenga un miedo, que para ti sea una ridiculez absoluta y máxima de decir pero "¿cómo es tener miedo a las naranjas?" (Risas).No, no, es que hay gente que tiene miedo a las aceitunas, o hay gente que puede tener miedo, pero es real (Risas).

Natalia: Me río, pero no es para reírse. No, no lo siento, pero es que una aceituna...

Javier: Pues ríete, no pasa absolutamente nada porque no estás intentando ofender. El que se ofende se ofende él.

Natalia: Obvio.

Javier: El hecho de que otra persona te transmita un miedo, no significa que ese miedo no tenga valor. Y si estamos intentando ayudar a la gestión del miedo para que aporte valentía, eso me parece que tiene que ser como una especie de de base sobre la que empezar a trabajar.

Julio: Para cada uno de nosotros nuestro miedo es real.

Javier: Claro.

Julio: Y no tiene porqué ser compartido. Pero da lo mismo que sea imaginario o que nos esté ocurriendo en realidad. La mente no sabe distinguir esto. Desde luego es un miedo muy común, por lo menos ese hormigueo antes de salir al escenario, esa presión, esa responsabilidad... Y creo que es hasta bueno. Si no sientes eso, que quizás no te preocupe lo suficiente. A cuando aparece el miedo, Javier, seguro que me dice que me tengo que esfozar más, que tengo que ser mejor, que tengo que trabajar, que no es momento rendirme, que es momento de luchar, que tengo que dar lo mejor de mí. Eso es lo que me está diciendo, si le digo pues no sé. El miedo se hace grande.

Javier: Vamos a ir ahora con esa parte que ha dicho Natalia de, qué es el miedo. Me interesa que acerquemos un poco la definición porque vamos a hablar de valentía, hemos empezado por miedo, pero es que para tener valentía primero hay que tener miedo. No puedes ser valiente sin miedo. Vamos a ir con eso y voy a contar una cosa un poco relacionado con las hecho de el miedo en el escenario, voy a hablar de ella. Además tengo un contexto personal que yo creo que puede ser útil aquí, o por lo menos aprovecho el micrófono para desahogarme. Pero me gustaría cinco segunditos de silencio para el espectador, para el oyente preguntándole qué miedo tienes tú, porque fíjate que hemos hecho preguntas con una ronda y yo he ido pasando en plan de qué tienes miedo. Pero son típicas preguntas que uno no se hace, que uno no habla de ellas y a lo mejor dice es que nunca me pregunto de qué tengo miedo. O lo sé, pero no del todo. Entonces me gustaría aprovechar y preguntarte oyente, ¿tú de qué tienes miedo o a qué tienes miedo?

Javier: Bueno, ahí cada uno estará ya reflexionando y probablemente, a lo mejor necesite mucho más de esos 5 segundos.

Natalia: Igual le han dado al pause, ¿no? (Risas). Se han ido a por papel y boli.

Javier: Dicho esto, anécdota personal. Dices miedo al escenario. Yo antes no lo tenía y ahora que lo tengo. Es muy curioso.

Julio: ¿Cuándo sales con el gorro o sin el gorro? (Risas)

Javier: Yo he estado delante de miles y miles y miles de personas en escenarios que sobre todo musicales y hablando en público y para eso era un goce, un disfrute. Nunca había taquicardia, no había hormigueo, no había sudoración, no había lengua seca... Ahora me pongo delante de cien personas y aleatoriamente puede pasarme, eso es lo que decía Manu: ¿cómo se activa de repente el miedo y de repente te llega y hay aprender a gestionarlo?

Julio: ¿Qué es lo que ha cambiado en ti?

Javier: No tengo la más remota idea. Probablemente el miedo al fracaso, antes al ser más adolescente y más crío...

Natalia: Sí, yo creo que antes te daba un poco más igual entre comillas, quién estaba ahí al otro lado, quién era esa audiencia, el público, por así decirlo. Y ahora a lo mejor delante de 100 personas, que a muchos igual los identificas, les pones caras, sabes quiénes son, pues dices no le puedo fallar a esta persona con lo que vaya a decir, no vaya a decir una tontería tal, el miedo a equivocarte a lo mejor y eso te bloquea un poco más.

Javier: ¡Qué pregunta más potente de Julio! ¿Qué ha cambiado en ti?

Natalia: Qué ha cambiado en ti, sí. Total.

Julio: Pues mira, si antes salías tan tranquilo es que no tenías miedo. Por lo tanto, no se puede decir que sea valiente.

Javier: No lo era.

Julio: Ahora lo eres. Ahora has tomado consciencia del riesgo. Hay que poner en la balanza: beneficio o riesgo y seguridad o conocimiento o capacidad. Entonces seguramente ahora lo pongas en la balanza y digas es que como cabe aquí el riesgo es grande, pero es que el beneficio...

Javier: Y muchas veces es infundado, ¿no? Porque tampoco pasa nada, si la cagas en una conferencia... (Risas).

Natalia: Pues la cagaste y ya está.

Manu: Bueno, a ver, no pasa nada. O sí, quiero decir...

Javier: Sí, lo que estábamos diciendo, el miedo en el momento que lo sientes ya es importante.

Manu: Claro. Hace un tiempo indeterminado, según cuando estás escuchando este podcast, pues hubo una situación con la que yo personalmente empaticé un poco, que es una reportera que haciendo un directo en televisión, pues se le fue, perdió el hilo y al final dijo a la mierda o algo así, no es así. (Risas). Sí, se quedó totalmente y claro, pues en redes sociales pues se viralizó total, claro, al final eso es un ataque de miedo, en un momento que...

Javier: Ahora se habrá hecho famosa y la contratan con el doble de fee, ¿no?

Manu: No lo sé.

Natalia: O está jodida en su casa.

Manu: O esta jodida en su casa, porque creo que ahí va el siguiente directo que vaya a hacer, si es que yo espero que sí, que tenga esa oportunidad, porque creo que la vida también está hecha para que haya fallos, errores que no son infundados, porque yo creo que ese tipo de errores, además, quien te lo induce es el miedo. Y creo que ahí tenemos también que empatizar con esas situaciones. Y yo creo que también ahí está, en nuestra mano. Seguramente este tipo de situaciones las vivamos el día a día, no en televisión, con 3 millones de espectadores en un telediario, pero en nuestros entornos más pequeños, más cercanos, perdón. Y creo que ahí también tenemos nosotros nuestra pequeña labor en hacer que los demás no tengan miedo y que cuando hay errores, cuando haya este tipo de situaciones que puedan salir de ellas, ¿no creéis?

Julio: Lo que ocurre es que la marca personal cuesta mucho formarla y hacerte una imagen, un hueco, en este mundo tan competitivo, por ejemplo, cuesta mucho y un fallo puede llevar al traste toda tu reputación. Entonces hay que tener cuidado que imagen trasladas, y un fallo de ese tipo, pues seguramente poner una persona que estaba de cara al público se tome como grave.

Javier: Pero fíjate, Manu, yo creo que lo que estás diciendo también es muy interesante.

Manu: Gracias.

Javier: De nada. Pero ya, hasta aquí y luego a partir hablamos el resto. Digo que es muy interesante, porque la clave está y una vez más hablamos de ello en el receptor. Es un mensaje a los receptores, es decir, fluye con el error de los demás y no seas juez de los que no te toca serlo, que quizás eso ayude un poco a bajar el miedo. Pero por otro lado, es cierto lo que acaba de decir Julio, que tu imagen personal, que ya no es tu marca personal, sino tu imagen en mismo, pero por biología humana, cuesta mucho conseguirla y es muy fácil perderla. Y esto pasa hasta el en enamoramiento. Es decir, de repente estás enamorado y pum, ocurre algo y de repente dejas de estarlo, sobre todo en las fases iniciales y te llega. Y de repente, por hacerlo un poquito más gráfico y le huele el aliento y dices joder.

Natalia: Joe, que es gráfico. (Risas y hablan a la vez).

Julio: No te habías dado cuenta en los primeros momentos, ¿no?

Javier: Pero eso puede pasarte, eso puede pasarte. Y de repente, al día siguiente ya no te gusta.

Julio: O que tienes el Covid y no hueles. (Risas)

Javier: Entonces, superar los miedos. Tengo apuntado aquí mi post-it de temas que podemos tocar: la fórmula METAX de Julia, y ya que está Julio, pues le preguntamos. ¿Qué es esto de la fórmula METAX?

Natalia: Claro.

Julio: Bueno, yo utilizo la fórmula METAX acabado en X para la consecución de.

Javier: Perdona, ¿has enfatizado acabado en X porque mi pronunciación no has creído que era adecuada?

Julio: Es perfecta.

Javier: Vale, vale, no lo digo también empieza por M. (Risas)

Natalia: Y sigue por E...

Julio: Luego T y A.

Javier: Efectivamente.

Julio: Manu, ¿no dices ninguna?

Manu: Bueno...

Natalia: Ya no quedan, ya no quedan.

Julio: Bueno, está fórmula corresponde a misión, estrategia, táctica, acción y la X de éxito bien.

Javier: Vale.

Julio: Yo lo utilizo para la consecución de objetivos, como os decía. Yo creo que la misión hay que tenerla clara. La estrategia, sin una estrategia no conozco ninguna empresa ni proyecto que haya llegado muy lejos, ¿verdad? Sin un mapa, sin un plan... La táctica es el día a día de esa estrategia. ¿Cómo vamos a ir consiguiendo que esa estrategia se cumpla? Cada táctica esta enfocada a un solo objetivo y la suma de todas esas tareas o tácticas es lo que produce una ventaja competitiva. Es una acción masiva. La acción, desde luego, si no hay acción, no hay logro, no hay meta a conseguir, no hay objetivo alcanzable. Al miedo no se le supera si no hay acción por medio y el éxito es importante revisarlo para hacernos esta pregunta: qué es para ti el éxito. Y si realmente no has llegado dónde quería llegar, pues retomar, cambiar el rumbo, pivotar y volver a recuperar el rumbo correcto.

Javier: Fíjate este de todos, de todas las partes, de todo de tu fórmula para mí, la más difícil a veces es la última, la del éxito. Para mí, para otros será...

Manu: La m.

Julio: Bueno...

Javier: La M de éxito.

Julio: Yo creo, Javier, si me permites puntualizar, que es tan importante la misión que tienes como lo que para ti va a ser el éxito. Porque si no, a las primeras de cambio te vas a rendir.

Javier: Ah, no. Totalmente.

Javier: Y yo creo que para eso es lo mejor es irse al futuro y verte ahí ya... ¿Cuándo lo has conseguido? ¿Cómo te sientes? ¿Qué crees que ibas a conseguir? ¿Realmente va a cambiar tu vida? Todo este tipo de preguntas, y entonces cuando te responde sí, sí, me gusta, me gusta, me gusta... Empiezas a sacar esa motivación.

Javier: Claro, yo la parte de éxito, hacia dónde voy por la dificultad que yo vivo, es en uno reconocer cuando ha llegado; dos, el celebrar cuando ha llegado; tres en acordarte de que lo has vivido. Nos aparece por arriba en helicóptero...

Natalia: Sí, nos están sobrevolando.

Javier: Nos está sobrevolando. Están intentando espiar...

Julio: Les he dicho que estaba aquí, en un sótano y (risas).

Natalia: Por si acaso.

Manu: Sentada en una silla y con tres personas haciéndote preguntas.

Julio: Apuntándome, apuntándome.

Natalia: Y una cuenta atrás.

Manu: Efectivamente, todo, todo, todo. Está todo. Decía Manu, no es lo mismo cuando lo hacías en tu casa que cuando lo haces en la televisión y miles de personas y millones de personas. Manu en el podcast a ti te oyen millones de personas y viven el miedo bastante bien.

Manu: Pero por qué no las veo.

Javier: Eso es, por eso tenemos aquí es que el espionaje industrial. Bueno, entonces decía e iba por tres fases 1.

Natalia: Reconocer el éxito.

Javier: Reconocer el éxito. 2. Celebrarlo. 3. Acordarte que lo has vivido. 4. El porcentaje, no sabría encontrar una palabra tan rápido en mi espontaneidad. Cuándo, cuando te has marcado una expectativa de esto será el éxito, pero no lo alcanzas, sólo alcanzas una cuota de la cuota de éxito, que también sea suficiente. Para mí, esa es la fase de tu fórmula, que a me cuesta más. Las cuatro partes me cuestan todas, sobre todo acordarme cómo es, cuánto ha vivido. Es horrible eso.

Julio: Bueno, quizá quieras vivir en piloto automático, no plantearte estas cosas así como muy a largo plazo, vivir el día a día, ver que va bien, que vas progresando, que no pierdes el trabajo... Es una forma de hacerlo, lo hace casi todo el mundo. Pero realmente, si quieres avanzar de verdad en un corto periodo de tiempo, yo creo que hay que tener un plan, un plan y ponerlo en marcha, porque si no se convierte en un sueño.

Javier: Eso desde luego. Natalia, seguimos un poco con otros temas, pero me gustaría preguntarte.¿Tú crees que estoy aprovechando que está aquí Julio para hacer coach de ello?

Natalia: Encubierto, ¿no? (Risas).

Javier: Encubierto y tal...

Natalia: Pues no sé. A ver lo que resta del podcast cómo va.

Manu: Si querías haber hecho un coche encubierto. El primer paso sería quítate ese gorro.

Javier: Manu está aprovechando lo del gorro...

Natalia: Pero eso te pasa por ponerte un gorro, ya está.

Manu: No, es que a quien se le ocurra venir a hacer un podcast con un gorro sombrero mexicano, que casi no le vemos la cara... (Risas)

Javier: Pues el que tiene los mandos puede hacerlo. Manu. Eso es lo que tiene. Vale, seguimos. Un tema también que me gustaría tocar: la importancia del humor para atreverse a la superación del miedo y ser valiente.

Julio: Importantísimo.

Javier: ¿Es tan importante como...?

Julio: Sí.

Javier: Cuéntanos.

Julio: Porque mira. Tú, en un incidente, por ejemplo, con los que yo trabajo, o delante del miedo que tengas, si no te separas del drama, es muy difícil que puedas actuar de una manera templada.

Javier: ¿Pero puedes llegar a tener humor en tu trabajo?

Julio: Quiero decirte cuando, por ejemplo, yo voy de camino una incidencia yo utilizo el humor con mis compañeros. ¿Para qué? Para desdramatizar, para pensar más rápido y más claro. Para que cuando pise tierra, la gente que se va a girar para ver cómo resuelvo, vean a una persona templada, tranquila. Es muy importante, o sea a un cirujano que tengo que operar a su hijo le va a temblar el pulso. Si tuviese que hacerlo, desde luego debería de buscar la calma. Ese control de la excitación en el miedo es muy importante. Aparte del control de la certeza, la información del riesgo, lo que decíamos antes. El miedo, qué es el miedo, que no lo hemos definido.

Javier: Es verdad, nos lo hemos saltado. Bueno, estaba como en el aire...

Natalia: Ah, no querías pasar por ahí...

Javier: Venga, vamos a definirlo.

Julio: Venga, pues es una emoción provocada por la percepción de un peligro real o imaginario, presente o futuro. Y esto es algo que nos diferencia del resto de las especies. Tememos cosas que no han ocurrido nunca y que quizás nunca se produzcan.

Natalia: Yo soy experta en ese miedo, ves.

Javier: ¿Tú eres experta? Es que...

Natalia: Y si me pasa... ¿Pero te ha pasado? ¿Te ha pasado alguna vez? De hecho, ¿en toda tu vida? No, ¿verdad? Pues entonces, por ejemplo, un miedo muy absurdo, pero: el miedo a llegar tarde. Es que yo no quiero llegar tarde.

Javier: vives en ese miedo.

Natalia: Si llegas tarde, ¿qué pasa? Y Natalia, ¿has llegado tarde alguna vez en tu vida? Creo que no he llegado tarde nunca jamás, pero siempre tengo el miedo a llegar tarde. Es impresionante.

Javier: Sí, sí.

Natalia: Sí, sí.

Julio: Los que somos puntuales, lo pasamos mal. Yo cada vez que vuelo...

Javier: ¿Tú has llegado tarde?

Natalia: Yo cada vez que vuelo madre mía...

Julio: Llego dos horas antes, paso la noche en el aeropuerto.

Natalia: Te entiendo (Risas).

Javier: Tú, hoy Julio has llegado tarde.

Julio: Sí, como media hora antes, he llegado.

Javier: Claro, pero eso es tarde igualmente.

Julio: Sí, sí, sí, pero. Pero a la hora que me han dicho estaba yo aquí.

Javier: Eso es verdad.

Manu: Exactamente. Hay un...

Javier: Hay un refrán a Manu.

Manu: Hay un refrán...

Javier: Que sabes que yo que me dijiste una vez.

Manu: Que yo te dije una vez, que no tomaste nota.

Javier: Bueno, no tomé nota, otra cosa es que aplique.

Manu: Que no lo aplique, que es, que solo hay una manera de no llegar tarde, que es llegar pronto. Parece un poco absurdo, pero es así. O sea, si tienes que estar a las seis y media en un sitio, si planeas y tardar 25 minutos en ir a ese sitio, si sales 25 minutos antes, lo más probable es que llegues tarde, porque seguramente vaya a haber algún imprevisto en tu camino, va a haber un semáforo en rojo, va a haber un repartidor con la furgoneta aparcada en medio de la calle...

Javier: O bueno, o que llegues a un punto en punto, en cuyo caso también has llegado tarde en el momento en el que pase un segundo.

Manu: Exactamente. (Risas).

Natalia: Claro, no te han dicho si has quedado ahí media y treinta segundos y diez segundos...

Javier: Bueno, para la filosofía de Manu yo recuerdo que me lo dijo hace como... No hace tanto, quince años, y el día que me lo dijo me quedé aquí viendo esta tontería. Hostia, ¡qué bueno! Y empiezas con la típica frase de gilipo... Hostia, que bueno. Y desde entonces me acuerdo mucho.

Manu: Que no cumples.

Natalia: Se acuerda, se acuerda.

Javier: Pero me acuerdo.

Natalia: Estábamos hablando del humor.

Javier: Sí.

Natalia: Bueno, estamos definiendo también el miedo.

Javier: Hemos definido lo que es el miedo. Y estabas contando un poco que tienes el miedo a llegar tarde. Fíjate por encima del miedo, a me provoca curiosidad la ansiedad, que la ansiedad para es una fase más del miedo, que es la reacción biofisiológica de tu cuerpo ante el miedo. Es decir, ante un suceso futuro que todavía no ha pasado y que simplemente creemos que va a pasar, mi cuerpo tiene una reacción física y suda. Eso es un poco entremedias, el punto es el miedo. Si no se tiene miedo, no se podría sentir ansiedad. Por lo menos bajo mi manera de entender lo que son las dos, las dos definiciones. ¿Qué paradójico es nuestro..? Decía Julio, somos la única especie que solo vive. Qué loco el tema, ¿no?

Julio: Bueno, te puede pasar mientras sientes miedo. Imagínate que yo te tuviese aquí encerrado y estuvieses a punto de morir. Y te dijese en media hora vuelvo. El riesgo lo tienes encima.

Javier: Sí, eso también es verdad.

Julio: Y tendrías mucha ansiedad. La ansiedad es producto del miedo.

Javier: Claro, es la consecuencia, ¿no?

Julio: Bueno, va de la mano. Igual que el estrés, igual que la sudoración, las palpitaciones.

Javier: ¿Podemos ayudar a la gente? ¿Podemos enseñar a la gente a que supere esto? ¿Es posible?

Julio: Bueno, yo puedo hablar ya un poco de cómo superar el miedo. Yo creo que lo primero, lo primero es tener una fuerte motivación mayor que tu miedo. Sin esta fuerte motivación no te va a compensar. Yo pongo siempre un ejemplo: imaginad que una persona cae de un puente a un río de agua bravas. ¿Te tirarías a salvarlo? Sí, no, pues no sé, es que igual me ahogo. Efectivamente, es que igual te ahogas, te vas a tirar, me dirás que no. Si te digo que es un niño, igual ya te lo piensas, pero si te digo que es tu hijo, te voy a tener que agarrar muy fuerte para que no te tires al agua. Bien, entonces ¿qué has encontrado? Una fuerte motivación, un valor fundamental para ti que sea más importante que tu miedo. Primer punto. Segundo punto. Control de la excitación.

Javier: Entonces, perdona. En ese primer punto, ¿una ayuda sería intentar trasladar a la persona una proyección de una motivación que a lo mejor no está viendo en ese momento? Que si tienes miedo lo dices, pero fíjate lo que puedes conseguir si lo superas. Podría ser...

Julio: Vamos a ver si tienes miedo a las serpientes, que es un miedo muy primitivo y que lo seguimos arrastrando.

Javier: Serpientes, arañas, oscuridad...

Julio: Claro, este tipo de cosas. En Madrid hay muy pocas. Bueno, por lo menos que repten el suelo, ¿eh? (Risas) Pero es un miedo con el que puedes vivir. Pero imagínate que tienes miedo a volar y tienes que trabajar volando. ¿Cómo superas eso? Tienes que tener una fuerte motivación, esto es lo primero. ¿Para qué quiero subirme a un avión? Es que si no, ¿para qué?

Javier: Claro.

Julio: Es lo primero. Más control de la excitación.

Javier: El control de la excitación, cuéntanos.

Julio: Bien, que no se te disparen. Para esto la respiración es muy importante: mindfulness, control de la respiración abdominal, porque en cuanto nuestro cerebro interpreta que estamos sudando, respirando rápido, que se nos ha terminado el pulso, que nos sube la tensión, que se nos suelta la tripa, incluso pérdida de control de esfínteres, se nos dilata la pupila.... Entiende que estamos en peligro y da todas las alarmas. La amígdala llama a todas las unidades, a toda la flota y la pone a trabajar para salir de esa situación.

Javier: Qué fuerte esto también. Cuando a me hacen mucho y además es que compartimos, compartimos partners aunque no lo sepamos tuyo, Julio. Thinking Heads.

Julio: Gran empresa.

Julio: Efectivamente. De hecho estamos en una página cerca tú y yo en el libro que publicaron este 2020.

Julio: Me fijaré cuando llegue a casa.

Javier: Yo hace poco compartía precisamente con el equipo de Thinking Heads, la diferencia entre una ponencia buena y una ponencia no tan buena, no es muchas veces y de nuevo voy al receptor. No es responsabilidad solo del que hace la conferencia, del emisor porque no siempre está... No te tiene que dar unas grandes claves para que a lo mejor ni imaginabas que te podía dar, sino en el receptor, en cómo un receptor es capaz, según el contexto de decir esto que me está diciendo que lo voy a integrar. De hecho, hablaba con Mario Alonso Puig en una ocasión sobre la diferencia entre ir a una conferencia para escuchar la conferencia, o ir a una conferencia para aprender a partir de lo que has oído. Puede ser el mismo discurso, pero es el receptor el que a partir de ese mensaje decide, pues una integración. Si es más open mind, si, no... Y por ejemplo, en una cosa que has dicho es: la importancia de la respiración y del mindfulness. Y ese puede ser el consejo del día, y a lo mejor te haces una conferencia, te haces un viaje para escuchar una conferencia y te recorres media España y llegas allí, te encuentras con el conferenciante que te dice para superar el miedo tienes que hacer mindfulness. Entonces pues habrá una persona la que diga ¿y este qué me está contando? Y al lado, habrá otro que diga muchísimas gracias, lo voy a hacer, pero son pequeños detalles en tu vida que si haces e implementas, consigues resultados brutales. Me parece muy interesante lo que has dicho, es decir, ¿cómo superar el miedo? Con la respiración, no necesitas un gran resultado una vez.

Natalia: A veces es tan sencillo como respira, que muchas veces te das cuenta. Ya no solo las técnicas de respirar y el mindfulness, sino también la consciencia de la respiración que muchas veces estás ahí. Muy tenso, acojonado y dices: "ostras, creo que llevo como tres minutos sin respirar. Estoy aquí en apnea, entonces voy a respirar".

Javier: Dale, dale, Julio, perdona.

Julio: Yo creo que no es sólo la respiración. Por ejemplo, la corporalidad de victoria. Si te pones con los brazos en alto, como Steve Jobs o como Superman, es muy difícil que te sientas acobardado.

Javier: O sea, ¿tú crees que si yo me levanto ahora y me pongo como Superman me va a salir mejor el podcast?

Julio: Seguramente te va a salir con más energía. Te lo vas a creer más.

Javier: Un segundito. Voy, voy.

Natalia: Este momento, por favor.

Javier: Me subo el cinturón (Risas).

Natalia: No lo estáis viendo...

Julio: Si vas a hacer todo lo que te diga... Así, así.

Javier: ¿Así?

Julio: Es... Espectacular.

Javier: Toma ahí.

Natalia: Vemos a Javier, erguido.

Javier: Toma pecho... (Risas)

Julio: A partir de ahora tendremos que hacer vídeos, ¿eh?

Javier: Pero, pero... ¿Tengo que seguir ahora el resto del podcast así o me puedo sentar ya?

Julio: Yo creo que te puedes quedar un poco de pie, sí (Risas).

Javier: Voy a confiar en la memoria y la memoria física de mi cuerpo, que se acuerda de que he estado de pie.

Julio: Exactamente. El cuerpo le habla a la mente Natalia, y le dice: "estoy preparado para el desafío". Yo soy el primero. Yo hago otra cosa que es: coloco un centinela en mi cerebro. ¿Para qué? Para que todos los pensamientos que vengan enfocados en la solución, en la tarea, en la meta, los interiorice. Y todos los que vengan con las dos palabras que llaman al miedo que es: "no puedo, no valgo", los bloquee y por último, atención plena en el instante presente. Si nosotros estamos muy centrados en la tarea, seguramente no vamos a imaginar un mal futuro, que es el gran problema del ser humano. Por un lado, la creatividad nos ha llevado hasta aquí, pero por otro lado somos capaces de imaginar situaciones donde seguramente van a ser muy apocalípticas. Entonces esos tres puntos: corporalidad de victoria, atención plena y colocar ese centinela en el cerebro que permita pensar en positivo.

Manu: Curiosamente, con lo que con lo que estás hablando, me está viniendo a la mente un ejemplo de gestión del miedo bastante importante, aunque es un ejemplo que parece que incluso ahora puedes hasta políticamente no correcto, que es el mundo del toreo. El mundo del toreo, creo que tiene mucho de esta gestión del miedo. Al final, un torero, cuando está delante de un toro, está con una atención plena también. Cómo gesticula, las poses que pone... Van muy en línea con lo que estás, con lo que estás comentando.

Julio: Además, él necesita mucha creatividad, creo yo, a la hora de afrontar ese desafío. Y el miedo, desde luego, bloquea mucho el... Pues el talento y la creatividad. Entonces, si tienes miedo, va a ser muy difícil que te sientas libre, en las empresas pasa. Todos los gestores que trabajan con miedo con sus empleados o sus equipos, lo que hacen es que los castran.

Javier: O sea, ¿podemos dar el consejo de colócate bien en tu trabajo y en tu exposición de tus ideas para conseguir transmitirlas mejor, incluso que te creas que eres capaz de conseguir el éxito?

Julio: Es que es así, Javier. Si yo te veo en el sillón que tenéis ahí, estupendo, tumbado y hecho un ovillo, de ahí no puede salir una actitud de combate, no pueden salir unas ganas de conseguir algo, de superar un desafío. Ahora, si te levantas, te vistes con tu mejor ropa, te miras al espejo y dices este es mi traje de superman, de superhéroe. Y hoy voy a salir a por todas, es que no es tan difícil ni tan diferente la vida de un comando que la vida de un ejecutivo, de un autónomo o de cualquier profesional, pues al fin y al cabo todos salimos ahí a buscarnos la vida, a salir victoriosos de lo que nos hemos propuesto y a volver a casa.

Javier: Manu me miraba y se reía, no si ha dicho algo que te ha identificado conmigo.

Manu: Ha dicho que te pongas tus mejores galas y tampoco vienes hoy con tus mejores galas.

Natalia: Joe..

Javier: Oye, Manu, Manu está aprovechando hoy que le he dejado que se lance. Te digo una cosa Julio, Manu siempre viene al podcast o con una camiseta de Batman o con una camiseta del Betis.

Manu: O en chándal, sí, sí.

Javier: No, lo del chándal no, pero las otras dos cosas son ciertas.

Julio: Es curioso que no me ha tocado a mí. A normalmente me toca ponerme pantalones de camuflaje, mis botas, me estoy liberando.

Javier: Hoy llevas medio pantalones de camuflaje.

Julio: Sí, sí. Pero no soy....

Javier: Que no eres el centro de atención.

Julio: Exactamente.

Natalia: Claro.

Javier: Está claro. Hablábamos de la respiración.

Natalia: Sí.

Javier: De hecho, es tan importante la respiración, iba a decir que ya hay un deporte, pero no si es un deporte o si se supera o si es otra cosa distinta. Es el yoga donde te enseñan a respirar. De hecho, una clase de yoga ashtaung... No, eh...

Natalia: Pranayama.

Javier: Pranayama...

Natalia: Bueno, no es una clase, es una parte.

Javier: Es una parte. El pranayama que te enseña a respirar.

Natalia: Pranayama es una técnica de respiración. Sí, es una rama del yoga. El yoga no es un deporte.

Javier: Vale.

Natalia: Los yoguis no lo consideran como tal, es una forma de vida.

Javier: Pues podría hacer esto mismo, mira, mira. (Sonido) No, perdón. perdón, perdón... Joe, es que..

Natalia: O sea, ha pasado un año, estamos ya en 2021 y sigues con los pads equivocados (Risas).

Javier: Atención, que yo voy a hacer otra cosa. El yoga no es que me deporte, y por lo tanto... (Sonido). Bien.

Julio: Tampoco.

Javier: Tampoco. El yoga no es un deporte y por lo tanto... (Sonido).

Natalia: Vale, a la tercera.

Javier: Ahí está, ahí está.

Manu: El propósito para el nuevo año...

Javier: No, no, no, no, no me voy a acordar de los pads algún día sin ponerles nombre.

Natalia: Bueno, pues ese día no haremos podcast...

Manu: Para que puedas, para que puedas darle al botón sin miedo a equivocarte.

Javier: Y fíjate que ya no tengo miedo a equivocarme. Tengo como expectativas...

Manu: Pues deberías. (Risas y hablan a la vez).

Natalia: Sí, deberías.

Javier: Tengo como expectativa de: "esta, lo hago bien" y el día que lo va a haga bien a la primera, ese día abro champán.

Natalia: Estupendo. Pues nos avisas. Bueno, pues no qué quieres saber del yoga.

Javier: Del pranayama.

Natalia: Del pranayama, sí, técnicas de respiración. Y hay ejercicios que son brutales y notas de verdad, cómo haciendo determinadas secuencias y determinados ejercicios, tu cerebro se oxigena.

Julio: Efectivamente.

Natalia: Tienes un colocón. La verdad es que yo lo recomiendo porque es una experiencia ya sensorial y física muy guay. Y luego aparte también, pues me parece muy importante ese punto que decía Julio de la atención plena en el momento con cualquier práctica este tipo meditación, yog, el pranayama... Al final lo que estás haciendo es estar ahí concentrado en tengo que respirar para inspirar cinco veces, expirar 6 que una no más larga que la otra, que no qué... No tienes tiempo para pensar en otra cosa. Yo creo que los miedos y las preocupaciones y este tipo de cosas de las que estamos hablando, muchas veces nos llegan las más cotidianas, de las que yo os hablaba antes al principio de llegar tarde y ese tipo de cosas. Llegan cuando te sobra el tiempo, por la noche, cuando te vas a dormir, ya ha acabado tu día, ya no estás trabajando y ya no estás concentrado con tus tareas, ya tienes todo el día 8 horas por delante para darle al coco. Y entonces ahí llega el amigo insomnio, ¿no? Entonces todos nos ponemos a imaginar y si mañana esto me sale mal, porque claro, esto no me va a dar tiempo a hacerlo porque no qué... Y es precisamente por eso, porque estás con la mente libre y te pones a pensar en chorradas que no van a ningún lado.

Javier: De hecho, hay miedo al insomnio también. No es que sea una consecuencia del miedo...

Natalia: Sí claro, de me voy a ir, me voy a ir a dormir y no voy a ser capaz de dormir. Yo el otro día tuve una situación que os comparto por si a lo mejor alguien le ayuda. Es bastante gore o kamikaze yo diría pero tiré ya de: "mira, voy a saco con esto porque si no, no me da".

Javier: Te doy 60 segundos para que nos lo cuentes.

Natalia: Vale, no, me van a sobrar 30.

Javier: Vale.

Natalia: Me puse a darle vueltas a la cabeza con cosas absurdas, como siempre trabajo de chorradas que yo sabía que eran chorradas: "esto no si me va a dar tiempo a hacer esto, no qué..." Y yo misma me di cuenta, dije: "vale, estás ya a punto de caer en insomnio, estás pensando en tonterías, que sabes que al día siguiente, cuando te levantes vas a resolver, o pasado mañana, cuando llega el momento, ahora te vas a poner a pensar en cosas de verdad que te han dado miedo en tu vida en momentos duros que has pasado en tu vida"... Me puse a recrearme en el dolor de situaciones pasadas que he vivido, momentos realmente duros en la vida que hemos tenido todos. Y dije: "ahora vas a regocijarte ahí en tu dolor, para que de verdad recuerdes lo que es pasarlo mal y no estar aquí preocupada, sin dormir por chorradas que sabes que son tonterías". Y al final me dormí. Pero fue duro, estaba agotada.

Javier: ¿Le recomendamos eso a la gente?

Julio: Yo lo que recomiendo es poner nombre y apellido al miedo, verbalizarlo y mucho mejor...

Javier: O sea, llamarle, llamarle...

Julio: Como se llame.

Javier: Le iba a poner un nombre y digo, no quiero...

Natalia: Eusebio Pérez.

Javier: Y Eusebio Pérez, que nos está escuchando, ya le hemos fastidiado.

Natalia: Bueno, no sé, Eusebios hay pocos, ¿no?

Javier: Bueno, pero justo Pérez nos está escuchando. Dale, Julio.

Julio: Pues eso, ponerle nombre y apellidos y escribirlo con lápiz, con boli sobre papel.

Javier: Vale.

Julio: Verbalizarlo en voz alta. Tengo miedo a... Si te pasa cuando te vas a dormir, escríbelo en un papel en la mesilla y dices en voz alta: "de ti me encargo mañana". El cerebro necesita seguridad, si aplazas eso y le dices lo voy a resolver, pero no ahora, luego...

Javier: O sea, luego me encargo de Eusebio Pérez.

Julio: Exactamente. Luego me voy a encargar de eso. Es importante.

Javier: Vale. La hemos liado con lo de Eusebio Pérez. Ya la gente cada vez que escuche Eusebio Pérez va a acordarse...

Natalia: Que no, que no.

Javier: Vale.

Julio: Y otra cosa es la certeza del peligro, del riesgo. Hay que decirle... La amígdala cuando entra en funcionamiento es muy difícil pararla.

Javier: La amígdala hemos hablado tres veces, la hemos mencionado, pero no lo hemos contado lo que es.

Julio: Bueno, está detrás de los lóbulos frontales, detrás de la garganta, son como dos, dos uñas pequeñitas, pero son los receptores de las emociones para bien y para mal. Y el miedo de ahí es de dónde, de dónde salta la alarma de ahí luego al hipocampo y lo que lo que hace es avisarnos de que estamos ante un peligro.

Javier: Vale.

Julio: Entonces, como tiene más receptores que el lóbulo frontal, por ejemplo. Pues antes de que te des cuenta de, antes de que conscientemente seas, te des cuenta de un peligro, la amígdala ya ha disparado la alarma y ya empiezan todos tus temblores, la respiración entrecortada y tal. Cuánto antes le metamos información de decir "oye, que no es una serpiente, que es un palo".

Javier: Ya.

Javier: Antes controlaremos ese miedo.

Natalia: Claro, es que la amígdala tenía sentido hace miles de millones de años, cuando teníamos que salir a cazar y vivíamos en las cavernas, pero a día de hoy realmente que no, por lo menos aquí en España y en países occidentales, no tenemos ese peligro real cuando salimos a la calle... No hay una amenaza ahí fuera, no hay un león que te va a venir a comer (risas).

Javier: Bueno, pero tienes otros peligros, ¿no?

Natalia: Pues la amígdala está ahí un poco, a ver cuando te secuestro y me hago contigo.

Julio: Lo que pasa es que antes teníamos miedos muy concretos, por ejemplo, las alturas que ahora lo hemos transformado en miedo a volar por ejemplo, ¿no? Miedo a las serpientes, al tigre de sables... Pero ahora tenemos mucho más miedos.

Manu: O unos miedos distintos también, claro.

Julio: También.

Julio: Pero esos no los hemos perdido. Tenemos los mismos que el hombre primitivo.

Javier: Somos, somos más miedicas que antes.

Julio: Tenemos más miedos, más miedicas es si delante de ese miedo nos das el paso, te conviertes en valiente, miedica... Tener miedo no es de miedicas, lo que es de cobardes y entre comillas, es de no afrontar ese miedo.

Javier: Claro, hay un vídeo, como sabéis en mi fuente principal bueno, un vídeo ya es un sonido, en mi fuente de conocimiento principal que en la vida ahora que es TikTok, que es sin miedo al éxito. Los que sois usuarios de TikTok lo conocéis que dice algo así como si miedo al éxito, vamos papi, sin miedo al éxito... (risas)

Julio: Javier es uno de mis eslóganes, no sé si lo sabías.

Javier: Ah, no lo sabía.

Natalia: Se lo han copiado a Julio.

Javier: Se lo han copiado. ¡Qué fuerte!

Julio: No sé si me lo han copiado, pero desde luego, yo lo utilizo mucho. La gente tiene mucho miedo a brillar a ser la mejor versión.

Javier: Pues fíjate, que te dice sin miedo al éxito, piensa en tu novia, en tu ex, en el sentido de la frase es una frase además mexicana, piensa en tu novia o en tu ex en el sentido de piensa en tu novia como para regalárselo o en tu ex como para decirle fíjate toma lo que he conseguido. Y eso es motivación. Es decir, sin miedo al éxito, piensa en una motivación para conseguir lo que te estás proponiendo. Y es que hay gente que tiene miedo al éxito también en el sentido de esfuérzate. Ve a por ello, que cuando lo consigas va a ser la bomba. No te quedes a mitad de camino, que muchas veces uno se queda a mitad de camino en grandes ideas o grandes propuestas que podían haber visto la luz, ya no estamos hablando sobre el trabajo en tu día a día, ¿no? Y en quitarte un poquito ese velo del fracaso, de la consecuencia de si lo haces mal. Porque muchas veces tampoco es para tanto, como decíamos un poco al principio y a veces en la propia valentía, la gente es capaz de admirarla y premiarte por haberlo sido y en nuestro caso, en nuestra industria, en la publicidad, la comunicación. Tenemos grandes ejemplos de marcas que han sido valientes y el éxito lo han tenido enfrente, solo por el hecho de ser valientes. Lo hemos visto en el Burguer King, lo hemos visto en Adolfo Domínguez, por supuesto, cuando decía "compra menos, elige Adolfo Domínguez", más viejo incluso el propio eslogan de ser más viejo.

Julio: La arruga es bella.

Javier: Efectivamente, es eso... Ese tipo de momentos cuando Campofrío ahora en su campaña Navidad hablando de la muerte, te puedes imaginar la cantidad de conversaciones que habrá habido McCann para para decidir si de verdad iban con ese guión o no. Vamos a hablar de la muerte.

Natalia: En un año como..

Javier: En un año como este.

Manu: Y para perdona, pero con todo mis respetos para hablar de chóped. O sea que al final eso las hace más valientes. (risas)

Javier: ¿Con respeto a quién? ¿A Campofrío? ¿Al chóped? (Risas).

Manu: Al chóped y cómo han conseguido también ser valientes y a través de la publicidad, llevar una marca como Campofrío a el lugar en el que está, que a me parece que vamos un claro ejemplo de éxito, gracias a eso, al haber sido valientes con este último anuncio de Navidad, pero también con la trayectoria previa de otros anuncios que han ido haciendo.

Javier: Pero fíjate que todas las campañas que han hablado de la muerte, han tenido éxito. Fíjate, tenemos un miedo infundado. Nos acordamos de Seguros Santalucía, que ha hablado de los seguros, de los seguros de decesos y así. ¿Santalucía o Ocaso? ¿Me estoy inventando las dos?

Natalia: Creo que era Santalucía.

Javier: Santalucía. He acertado a la primera y a la segunda le he dado publicidad gratis. Vale, el éxito de campaña. Ahora Campofrío, éxito de campaña. Pero antes que todo, que estas dos que te he puesto estos dos ejemplos Ruavieja y esto lo comentamos con Kerman, ¿no? Imagínate cuando Kerman, que en aquel entonces era el Brand Manager de Ruavieja, se acerca a Paco Recuero que en aquel entonces era el Director de Marketing de Pernod Ricard o no se si era ese cargo, pero aproximadamente era él quien tomaba la decisión, y le dice no mira, vamos a hacer una campaña que sea una cuenta atrás en donde toda la gente va a poner su fecha nacimiento y le vamos a decir cuánto tiempo de vida le queda para compartir con una persona, ¿no? Y dices, haces esa propuesta y vamos a invertir una cantidad de millones de euros en que esto se va adelante y tenemos que vernos más, porque si no vas a pasar poco tiempo con tus seres queridos y dices madre mía. Pero yo le dije que Kerman. Yo le dije yo en cuanto llegas por el despacho te digo mira o sales tú, o salgo yo. Pero la idea no. Y salió y salió y fue un éxito. Burger King constantemente marketing en tiempo real...

Julio: Todas las empresas que hay de alarmas. El miedo es muy rentable.

Javier: Es muy rentable, efectivamente sí, sí.

Julio: El miedo es muy rentable.

Javier: Pero en general hay que tener valentía. Si crees en una idea que puede funcionar, el miedo simplemente es un detalle que está ahí, que te dice: "esto requiere de ti, tu máximo no significa que vaya a fracasar".

Julio: Javier, pero este tipo de discursos que estamos compartiendo se han dado en la crisis de 2008 con los emprendedores.

Javier: Uh, es que eso..

Julio: Entonces, se les ha metido mucha motivación. puedes, tu vales, lo puedes conseguir, te puedes convertir en Nike... Si, si crees en ti lo suficiente.

Javier: Sí, sí.

Julio: Pero no se les ha dicho la parte, la cara B, que es fórmate, capaz, competente... Porque si no eres un tonto motivado.

Javier: Sí. Eso es importante. Es que también hoy hayas metido un tema de la importancia de la mentira para conseguir un objetivo y ahí te has metido en política de nuevo y hoy no íbamos a hablar de política.

Julio: No, yo no me he metido en política.

Javier: Claro, claro, cuando dices que cuando hay mucho paro, lo resuelves mintiendo a todo mundo diciendo hazte emprendedor, que eso va a ser la bomba. Entonces conseguirás ser como Reason Why en seis semanas. Dicho esto, Julio, te tendremos que despedir porque tienes que ir corriendo, ¿no?

Julio: Sí, me tengo que ir, tengo una sesión de coaching y me está esperando el cliente.

Javier: Pues te agradecemos tu visita. Te agradecemos esta conversación que hemos tenido...

Julio: Podemos hacer una parte 2, ¿de acuerdo?

Javier: Oye, ¿esto está de moda, Natalia?

Natalia: Está de moda esto de que los invitados que eran más.

Javier: Pero esto tendría que ser al revés, los oyentes tendría que pedir una parte dos, no que el invitado se auto invite a volver. Osea... (Risas).

Julio: Yo me comprometo a volver si no te pones el gorro. (Risas).

Natalia: Bueno, ahí queda eso.

Javier: Pero, ¿qué pasa?

Julio: He hecho pinza con Manu, lo siento, ya lo hemos hablado antes de entrar.

Javier: Esto no vale. O sea, entre que es vacilas con mi gorro, que invitado se autoinvita a volver. Entonces...

Manu: No tengas miedo, Javier, no tengas miedo.

Javier: No, es que es una técnica. Esto es una técnica que queda a partir de ahora los invitados van a decir que tienen poco tiempo, que se tienen que ir corriendo, que hacen tal... Para que les evitemos una segunda vez.

Natalia: Claro. Bueno, oye, cada uno con sus cosas.

Javier: Os digo primera y última vez, que ahí quede. Bueno, visto. Lo vemos, puede ser, por supuesto. Es un tema muy, yo creo que muy útil y además yo particularmente me lo paso muy bien. Espero que todos vosotros también. ¿Te lo has pasado bien un poco Julio?

Julio: Fenomenal.

Javier: Fenomenal.

Julio: Sois un trío estupendo. Muchas gracias.

Javier: Muchísimas gracias y nos vemos en el siguiente podcast. ¡Adiós!

Reflexionamos sobre la valentía y la gestión del miedo

El miedo es un sentimiento real muy común y desde el momento que es una emoción humana, es bueno. Otra cosa muy diferente es la jerarquía, prioridad e importancia que nosotros mismos le demos a nuestros miedos.
Ahí, la gestión de ese miedo y la relación con la valentía, cobran un papel fundamental, porque los activadores del miedo disminuyen en cuanto el grado de valentía aumenta. De hecho, muchos miedos se debilitan con el tiempo y se pueden superar, gracias a esa gestión y a la acción a través de la valentía.

En esta línea, Julio de la Iglesia, TEDAX de la Policía Nacional, Coach Ejecutivo, Fundador y CEO de "Gestión del miedo", explica en este Podcast que el cuerpo y las posiciones que tomemos son muy importantes a la hora de afrontar el miedo, pero que "lo primero es tener una fuerte motivación o un valor fundamental para que sea más importante que el miedo, porque sin esa motivación, no te va a compensar". También nos cuenta que "no puedo" o "no valgo" son algunos de los activadores del miedo que debemos superar para poder gestionarlo, haciendo uso, en muchos casos, del humor y de la formación.

Asimismo, otro de los melones que abrimos en este episodio es el miedo al éxito, porque en muchas ocasiones nos quedamos a mitad de camino por miedo, a pesar de tener grandes ideas o propuestas que podrían haber visto la luz, por simplemente pensar en las consecuencias negativas que podrían acarrear.

En este podcast reflexionamos sobre la valentía y la gestión del miedo:

¿Qué es realmente el miedo?
¿Cómo superar el bloqueo por el miedo?
¿Hay gente con miedo al trabajo en equipo?