En Perú se roban más de 4.000 teléfonos móviles cada día. El problema no termina en la pérdida del dispositivo: en muchos casos, los delincuentes acceden en cuestión de minutos a las aplicaciones bancarias de las víctimas y vacían sus cuentas antes de que puedan reaccionar. Las entidades financieras cuentan con líneas de emergencia para bloquear operaciones, pero la paradoja es: ¿cómo llamar al banco cuando lo primero que se ha perdido es precisamente el teléfono?
Como solución BCP, una de las principales entidades financieras del país, y Circus Grey han desarrollado SOS POS, una solución que transforma los terminales de pago de pequeños comercios en puntos de ayuda inmediata. La iniciativa permite que cualquier persona pueda bloquear sus cuentas bancarias de forma rápida desde un datáfono, sin necesidad de tener acceso a su móvil, descargar una aplicación o realizar una llamada.
La propuesta parte de una infraestructura ya presente en miles de negocios del país. En lugar de crear un nuevo canal de atención, BCP ha incorporado una función de emergencia a los terminales de pago utilizados diariamente por comercios de proximidad, convirtiéndolos en una red descentralizada de respuesta ante el robo de teléfonos.
Así, el sistema busca reducir el tiempo crítico que transcurre entre el robo del móvil y el bloqueo de las cuentas. En ese intervalo, los delincuentes pueden acceder a información personal, aplicaciones financieras y credenciales almacenadas en el dispositivo. Pero SOS POS plantea una respuesta: acercarse a un comercio participante y activar desde el terminal el bloqueo de las cuentas, evitando que la víctima dependa del mismo aparato que acaba de perder.
Los datáfonos, concebidos habitualmente como herramientas transaccionales, pasan a funcionar como una infraestructura de protección ciudadana y el pequeño comercio se integra así en una red de seguridad financiera con capacidad para actuar en los primeros minutos posteriores al delito.