Lacoste ha presentado “The Run”, su nueva campaña global con la que recupera el icónico claim “Life is a Beautiful Sport” para actualizar su posicionamiento en torno al deporte entendido como estilo, actitud y forma de vida. Desarrollada junto a BETC Paris, la campaña refuerza el vínculo histórico de la marca con el tenis, pero lo traslada a un territorio más amplio, donde la elegancia y el movimiento se integran en la vida cotidiana.
El eje creativo se articula en torno a un film que sigue a una joven recorriendo París en una secuencia fluida y sin diálogo, en la que la ciudad se convierte en escenario de juego. Desde jardines hasta callejones o la Ópera, el recorrido culmina en la pista central Philippe-Chatrier de Roland Garros, donde se revela que todo responde a un gesto cotidiano: devolver una pelota en juego. Frente a ella aparece Novak Djokovic, embajador de la marca y figura clave del tenis contemporáneo, en una escena que desplaza el foco desde la competición hacia la actitud.
La campaña propone una lectura del tenis que trasciende lo deportivo y conecta con el universo lifestyle. La protagonista, vestida con prendas icónicas como el polo o la falda plisada, se mueve indistintamente entre el entorno urbano y el deportivo, reforzando la idea de que el estilo Lacoste no pertenece a un espacio concreto, sino a una forma de estar en el mundo.
“Lacoste nació del tenis, y de él hereda una actitud que trasciende generaciones”, señala Eric Vallat, CEO de Lacoste. “Con ‘Life is a Beautiful Sport’ reafirmamos una visión en la que el deporte se expresa a través del movimiento y la actitud, más allá de la pista”. En la misma línea, Nicolas Lautier, Director Creativo Ejecutivo en BETC Paris, apunta que la campaña busca reinterpretar ese legado desde una perspectiva más libre y contemporánea, conectada con códigos culturales actuales.
Dirigida por Fredrik Bond y producida por Stink France, la pieza combina realismo y estilización en una narrativa centrada en el gesto, el ritmo y la expresión corporal. La campaña se completa con una serie de visuales fotografiados por Angelo Pennetta, en los que escenas cotidianas incorporan la irrupción inesperada de una pelota de tenis, generando composiciones que fusionan moda y deporte.
La campaña incluye cine, exterior, digital y redes sociales, con una presencia destacada en Roland Garros, torneo con el que Lacoste mantiene una relación histórica de más de cinco décadas. Con esta iniciativa, la marca consolida su posicionamiento en la intersección entre deporte y cultura, reforzando una idea central: el deporte es ua forma de expresión que define estilo y actitud.



